“Empresarios deberían hablar menos de tasa de cambio y más de pobreza”: Mac Master

Colprensa

Bruce Mac Master vive con las revoluciones aceleradas. Parece ejecutar sus responsabilidades con la misma pasión y la misma velocidad con que habla de ellas. Por los resultados que han anunciado los voceros del Gobierno, la estrategia le está dando resultados. Esta semana confirmaron que en dos años, 1,2 millones de colombianos salieron de la pobreza, logro que reivindican como uno de los principales de la administración.

Buena parte del éxito puede anotársele al Departamento de la Prosperidad Social (DPS), en donde desde este año están agrupadas las acciones contra la pobreza, a través de entidades como el Bienestar Familiar y programas como la Red Unidos y Familias en Acción.
 
Mac Master, quien dirige el DPS, asegura que ya tienen identificada la relación causa – efecto que permite reducir la pobreza, por lo que cree que al finalizar el cuatrienio los resultados serán mejores que la metas trazadas. Sin embargo, reconoce que aún el país tiene quince millones de pobres y que el conflicto armado no se ha acabado, razones de sobra para acelerar esos esfuerzos. Sobre cómo llegar a las metas sociales deseadas, Buce Mac Master habló con Colprensa.

Los resultados de la lucha contra la pobreza son uno de los logros que está reivindicando el Gobierno. Usted, que dirige esa política desde la DPS, ¿qué balance hace al llegar a la mitad de esta administración?
Nos ha tocado atender algunos de los temas más sensibles: la pobreza, las víctimas, los desplazados, los niños y los adolescentes. El registro del final del año 2011 fue bastante bueno en reducción de pobreza. Estamos dedicados a hacer bajar esos índices y la tendencia es súper buena: vemos unas reducciones importantes en pobreza total y en pobreza extrema, lo que nos indica que vamos por buen camino. Ese corte era vital, porque queríamos medir si la política multisectorial estaba correctamente enfocada para lograr los resultados que queríamos, si el crecimiento de la economía estaba o no siendo redistributivo y si los esfuerzos fiscales dedicados al sector estaban surtiendo efecto. Me preocupaba muchísimo que tuviéramos una economía que creciera al más del 5% y no redujera pobreza; eso puede pasar y les ha sucedido a otras economías. Ese peligro era real en Colombia, donde podría pasar si se tiene un énfasis en sectores como la minería y el petróleo, que se basan en alta inversión de capital, y los rendimientos no se redistribuyen de manera adecuada por parte del Estado. Lo que vimos con ese registro es que en realidad tenemos una economía que crece y una infraestructura estatal eficiente para reducir la pobreza.

Estando en el 50% del camino y teniendo índices tan buenos como los que han revelado esta semana, ¿corregirán las metas sociales que habían anunciado, para poner otras más ambiciosas?
Si comparamos la meta volante de 2011 con la total del cuatrienio, vemos que para la pobreza extrema se logró ya el 60% de la meta total y en el caso de pobreza total, llegamos al 68%. Fue muy esperanzador entender que ya llevábamos cumplidas dos terceras partes del objetivo y que estamos muy cerca de cumplir con todo. Pero no podemos quedarnos ahí. Nuestra responsabilidad, ahora que vemos que podemos ir más rápido de lo que se ha ido históricamente, no es mantener la velocidad o bajarla, nuestra responsabilidad es acelerar. Como ya tenemos identificada la relación causa – efecto que permite reducir la pobreza, tenemos que seguir el camino, esperando que los resultados sean bastante mejores.

¿Cuáles serán las nuevas cifras?
No estoy autorizado para comprometerme con un indicador específico, pero sí puedo decirle que esperamos resultados mejores de los que habíamos incluido en el Plan de Desarrollo. Nuestra meta misional está allí y no podemos detenernos. Por hablar de nuestro programa más grande, el de Familias en Acción, tiene destinados este año 1,167 billones de pesos. Creceremos a 1,7 billones de pesos durante el 2013.

Cuando presenta un balance tan positivo, ¿cómo justifica que haya tantas voces que critican esas políticas y que, incluso, no cree que las cifras sean reales?
Estos problemas se pueden ver desde perspectivas muy macro o muy micro. Tengo una frase anotada en un tablero de mi oficina, como un mantra: “La superación de la pobreza tiene nombre y apellido”. Quedarse en análisis macro para decir que una cifra pasa de un 12,6 a un 10,4, no les sirve a las familias. Estamos trabajando directamente con las familias y que de allí salen cifras que demuestran que sí están saliendo de la pobreza. Es importante, además, comprobar que en el país ha aumentado efectivamente el número de personas en la clase media; eso les sirve a todos: al que acaba de salir de la pobreza, al que está listo para dar el salto y salir de ella, al empresario que tiene un mercado mayor de consumidores, a los que siguen siendo pobres y tienen a alguien que va a necesitar apoyo y generará trabajo; esa es una realidad que cambia el estado del país, porque no hay ninguna economía del mundo que se haya acercado al desarrollo, sin haber cumplido un proceso de aumento y fortalecimiento de la clase media. El país tiene un desarrollo de modelo social que incluye fortalecer la clase media y en eso estamos. También tenemos que fortalecer el PIB. Estamos cerca de alcanzar y pasar a Argentina; vamos a ser la tercera economía de América Latina.

Insisto, entonces ¿por qué hay tantas críticas al Gobierno?
Es que eso no significa que hayamos resuelto todos los problemas, tenemos muchos aún y muy graves: aún son 15 millones de pobres y el conflicto no se ha acabado en Colombia.

¿Cómo articulan las políticas generales de reducción de la pobreza con los mandamientos que les dejó la Ley de Víctimas? Los personeros se quejan de todo lo que deben hacer y los pocos recursos que tienen para ello…
La reparación a las víctimas no podía pasar incólume por varias generaciones, esperando a que el conflicto acabe, entre otras cosas porque es posible que hoy el conflicto esté retroalimentado por las condiciones de víctima y desplazado. Por eso tomamos una decisión única en el mundo: reparar a nuestras víctimas sin que haya terminado el conflicto. La queja de los personeros es porque se les vino encima la Ley de Víctimas y les generó una cantidad de obligaciones, como a todo el mundo. La tarea en la cual Colombia se embarcó no es pequeña; la primera valoración habló de 54 billones de pesos. ¿Qué era soportable para el país? lo que dijo la ley, que hay diez años para dar la reparación; eso deja un dilema: ¿quién tiene derecho a ser reparado ya y quién debe esperar ciño o diez años? Por eso estos años no van a estar exentos de discusiones y polémicas. En lo corrido de 2012 llevamos 45.000 familias reparadas; eso es mucha gente, pero comparada con el total de víctimas es una fracción pequeña. El país debe entender que este es un proceso gradual y que va a generar presiones. Por eso, la concepción de prosperidad no debe estar atada a coyunturas como la Ley de Víctimas, sino al desarrollo general del país. La cifra que tanto hemos repetido de que durante el último año los ingresos de los pobres crecieron 13,5% y los de los ricos, 1,5% es un buen resultado y demuestra una línea redistribuida; porque si la economía crece, no hay duda de que crecerán los ingresos de los ricos, pero el problema del Estado es que crezcan más los de los necesitados, los pobres y la clase media.

La meta de cualquier país debe ser la eliminación absoluta de la pobreza, pero en realidad ¿hasta dónde se puede llegar en Colombia, un país con uno de los peores índices de Gini (medida de desigualdad) peores mundo?
Hablar de la extinción total de la pobreza no es ser realista, pero sí tenemos una meta: en el 2020 Colombia debe ser un país libre de pobreza extrema, no creemos que suceda antes de ese año. Sobre el Coeficiente de Gini, este año por primera vez bajó, y por más de un punto. Creo que vamos por un camino correcto. Aún no son satisfactorios los índices que tenemos, pero estamos caminando hacia donde queremos. Recibimos un país con un número enorme de pobres: cerca de 15 millones de personas, vamos bajando eso.

En estas semanas el Gobierno ha hecho un esfuerzo por mostrar ejecución, ¿les ha servido para amainar las críticas?
No solo hay que ejecutar, sino hacer saber que se ejecuta. El país se está dando cuenta de que la situación de pobreza está mejorando y el trabajo del DPS ya es reconocido. Lo que pasa es que Colombia no estaba acostumbrada a hablar sobre pobreza. Me gustaría que los empresarios hablaran menos de tasa de cambio y más de tasa de pobreza, que es el problema grande de este país. Me daría por muy satisfecho si hubiera la mitad de cubrimiento de todos nosotros al tema de reducción de pobreza, del que hubo al 0,25% que bajó el Banco de la República en las tasas.

¿Qué les dice a que, pese a todo, insisten en criticar todas las medidas del Gobierno?
Que a la confianza inversionista y a la actividad económica hay que cuidarlas. Destruir la confianza inversionista nosotros mismos no es inteligente para la construcción de una sociedad y de un modelo de desarrollo. Si usted está generando una tendencia de crecimiento, no le pegue duro a esa línea, porque de pronto todos terminamos pagando muy duro los platos rotos.

Mac Master, en el Foro Económico Mundial
El director del Departamento de la Prosperidad Social (DPS), Bruce Mac Master, se convirtió en el primer colombiano y en uno de los pocos latinoamericanos en ser miembro de consejos directivos del Foro Económico Mundial.
 
Mac Master entra a hacer parte del Consejo sobre Innovación Social, en donde estudian los mejores programas con los cuales se puede alcanzar equidad social.
 
El director del DPS aseguró que, más allá del reconocimiento personal, esa designación es un reconocimiento al trabajo del Estado colombiano. "Lo que hace hoy Colombia en política social no lo está haciendo nadie más en el mundo, por eso voy al consejo de innovación; allí se hará un laboratorio de nuevas maneras para alcanzar la sociedad que queremos".
 
El Foro Económico Mundial es una organización internacional independiente que trabaja en pro de la transformación de los modelos de desarrollo en el planeta, para lo cual invita a participar a empresas privadas, líderes políticos, académicos y otras personas destacadas en sus sociedades.