“En Colombia se produce alrededor de 80% de los medicamentos que se consumen”
martes, 28 de abril de 2026
Francisco Rossi, director del Invima, explicó que con InvimÁgil se han expedido cerca de 18.000 registros sanitarios en casi un año de operaciones
Desde julio del año pasado, el Invima viene avanzando en una plataforma que facilita los procesos para que los empresarios, desde los más pequeños hasta los más grandes, puedan obtener los registros sanitarios y así comercializar sus productos de forma más rápida.
InvimÁgil es la apuesta tecnológica del Invima y se espera que esté completamente lista antes de que finalice el primer semestre. Francisco Rossi, director de la entidad, explicó en Inside LR que se han expedido 18.000 registros desde su puesta en marcha y que, con esta herramienta, los tiempos se redujeron de entre tres y cuatro meses a apenas dos horas.
Quiero que hablemos de InvimÁgil, la plataforma que han venido desarrollando para agilizar los procesos y hacerlos mucho más rápidos. ¿En qué consiste esta apuesta?
El registro sanitario es lo que permite empezar a comercializar: es la puerta de entrada al mercado para el empresario que quiere vender un jabón o un alimento. Estos registros, en todos los países donde existen agencias regulatorias, suelen tardar en obtenerse. Por eso lanzamos InvimÁgil.
Lo primero que hicimos fue cambiar la perspectiva a partir de una conversación con los industriales, en lo que hemos denominado una regulación procompetitiva. Es un interés compartido, tanto de los productores como del Invima, que los productos sean de calidad. En segundo lugar, incorporamos tecnología para que obtener un registro sanitario, en el caso de quienes cumplen los requisitos y están dispuestos a hacer las cosas correctamente, sea un proceso sencillo.
¿Qué tanto mejoraron los procesos con esta plataforma?
El cambio ha sido enorme. Antes, un registro sanitario para alimentos tardaba en promedio 40 días hábiles, es decir, cerca de tres o cuatro meses desde la solicitud hasta la aprobación. Hoy puede demorar alrededor de dos horas, en cualquier momento del día, los siete días de la semana, durante todo el año, gracias al uso de tecnología.
Además, el trámite lo realiza directamente el empresario a través de una plataforma. Si falta algún requisito, no queda detenido en la entidad: el solicitante lo completa y, en cuanto lo hace, obtiene su registro. Quien inicia el proceso con todo en regla puede tardar apenas un par de horas, incluso menos en algunos casos.
¿Cuántos trámites han acelerado?
Los registros sanitarios para microempresas no tienen costo; solo pagan las medianas y grandes. De los cerca de 18.000 registros expedidos con InvimÁgil para alimentos desde agosto del año pasado, una cifra que antes habría tomado unos tres años, el 92% corresponde a trámites sin costo para microempresarios.
¿Cómo está Colombia en la producción de medicamentos?
En Colombia, como ocurre en varios países de América Latina, la industria nacional produce, con algunas variaciones, cerca de 80% de los medicamentos que se consumen. Sin embargo, por ese volumen recibe una proporción mucho menor de los ingresos del mercado. En contraste, el porcentaje restante, correspondiente a productos importados de grandes multinacionales farmacéuticas, concentra la mayor parte del valor de las ventas.
En todo caso, la idea es clara: la mayoría de los medicamentos que se consumen en el país se producen localmente, son competitivos, de bajo costo y cuentan con respaldo sanitario.
¿Han adelantado procesos para que Colombia produzca, entre otras cosas, vacunas?
En este gobierno ya se han desarrollado iniciativas y asignado recursos para la producción de vacunas en Vecol, el Instituto Nacional de Salud, la empresa privada VaxThera y Bogotá BIO, entre otras. En el caso de Bogotá BIO, se trata de una alianza con Sinovac. La expectativa es que, en el corto y mediano plazo, el país cuente con capacidad propia de producción de vacunas.
¿Tiene un tiempo estimado?
Sí, en unos tres años. En ese horizonte, Colombia ya estaría produciendo vacunas. De hecho, en Vecol ya se están fabricando varias.
Lo que se busca ahora es potenciar ese desarrollo e incorporar tecnologías de última generación para acelerar los procesos. Por razones históricas, que han sido objeto de amplio debate, el país dejó de producir vacunas humanas, aunque antes se fabricaban en el Instituto Nacional de Salud.
Hoy se producen vacunas veterinarias en Vecol, y la meta es retomar la fabricación de vacunas humanas mediante una alianza con Corea y un laboratorio de ese país.
¿Cómo están controlando el auge de la venta de productos sin registro sanitario en redes sociales?
Esto hace parte del trabajo conjunto con la Policía Fiscal y Aduanera, y contamos con un convenio con Meta, responsable de estas plataformas, para que también preserven su confiabilidad. Desde allí se adelantan esfuerzos para que el contenido que circula en redes sociales opere dentro de la formalidad.
Sin embargo, estos casos siguen apareciendo, por lo que debemos emitir alertas de manera constante e informar a la población sobre productos sin registro sanitario, que implican riesgos para la salud y cuyo consumo debería evitarse.
El problema de la regulación, en todos los ámbitos, es que avanza más lentamente que la innovación en estas formas de comercialización.
El perfil
Rossi es médico de la Universidad Javeriana y especialista en epidemiología de la Facultad Nacional de Salud Pública de la Universidad de Antioquia. Se desempeñó como asesor del Ministerio de Salud en temas de medicamentos durante las primeras semanas de la actual administración y fue funcionario del Instituto Nacional de Salud y del Ministerio de Salud por más de 10 años, con énfasis en política farmacéutica; además, trabajó durante otra década en la Organización Panamericana de la Salud y en el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en esa misma área. Es fundador de Acción Internacional para la Salud en Colombia.