‘En materia de impuestos, Colombia no es un país competitivo frente a la región’

Fernando Quijano Velasco

Juan Carlos Valencia, es un reconocido abogado corporativo y tributarista. Estuvo un poco más de 10 años fuera de Colombia, liderando el área jurídica y de planeación fiscal de las franquicias de las marcas Coca-Cola y McDonald´s en América Latina.

Fue socio de algunas de las más importantes firmas legales en asesoría tributaria y recientemente regresó al país para liderar un ambicioso proyecto de asesoría jurídica. Aprovechando su extensa experiencia internacional y local, quisiéramos preguntarle hoy cuál es su visión sobre la situación del sistema tributario colombiano en comparación con los demás países de la región y preguntarle su opinión sobre otros temas que cobran importancia en momentos en los que se espera la radicación de la tan anunciada reforma tributaria.

¿Considera usted que tenemos un sistema competitivo y en línea con las tendencias actuales en materia de fiscalidad?
La respuesta desafortunadamente es negativa. Desde una perspectiva netamente tributaria no somos competitivos ni mucho menos somos considerados como una opción para el establecimiento de centros industriales, de servicios o tenencia accionaria. La mayoría de multinacionales miran primero las opciones que en la región otorgan países como Costa Rica, México, Panamá o Uruguay para establecer centros de producción u oficinas regionales.

Las multinacionales que se establecen o mantienen en Colombia centros de servicios compartidos o instalaciones de manufactura son la excepción y, por lo general, esa decisión corresponde más a razones históricas o de mercado que a un análisis de ventajas competitivas en materia legal o tributaria. Más grave aún, ni siquiera para los conglomerados nacionales tiene sentido expandirse desde Colombia, lo cual los obliga a mirar una multiplicidad de opciones en el exterior para ubicar actividades de manufactura, comercialización, servicios o tenencia accionaria.

¿Por qué no es negocio para los conglomerados locales?
Habría que preguntarle a SAB Miller por qué está moviendo sus oficinas regionales a Miami o a Procter & Gamble por qué cuando decidió trasladar su sede regional de Venezuela a Panamá no consideró a Colombia como una opción válida.

Aunque se está haciendo un esfuerzo destacable por la actual Dirección de Impuestos, a la fecha los tratados vigentes para evitar la doble tributación se cuentan con una mano. Se sabe que vienen muchos más en negociación pero frente a otros países estamos rezagados por completo respecto de nuestra red de tratados. Sin embargo, más allá de una extensa red de tratados lo que se requiere es un marco legal claro, competitivo y simple.

¿Además de la competitividad, considera usted que tenemos un sistema tributario que brinda certeza jurídica a los contribuyentes?
Este es un tema muy crítico sobre el cual precisamente se ha referido el Presidente Santos hace unos meses al señalar que 'donde peor estamos frente al resto del mundo es en lo que llaman la seguridad jurídica', y esa ausencia de seguridad es aún más evidente cuando de impuestos se trata.

En este campo existen muchas normas que no son claras, donde se deja demasiado espacio a la interpretación y eso no es conveniente, son normas que requieren ser modificadas o complementadas para aclarar el sentido y alcance de dichas disposiciones, evitando así las discusiones entre la Dian y los contribuyentes. La falta de certeza jurídica no sólo incrementa las discusiones a nivel de la Administración sino que contribuye a congestionar las altas cortes y a generar fenómenos de corrupción e inequidad frente a los contribuyentes.

¿Qué otros aspectos de nuestro régimen tributario considera que deben modificarse en forma prioritaria?
Como herramienta de política fiscal es preciso revisar el marco tributario para determinar los bienes o actividades que se quiere incentivar en la actualidad, así como aquellos que se pretende desestimular. Es fundamental para el desarrollo económico del país brindar estímulos reales y concretos para toda persona que desarrolle proyectos de innovación y tecnología o aquellos relacionados con actividades agroindustriales porque es allí donde se puede marcar una diferencia que nos permita crecer de forma exponencial, no en vano estos dos sectores encabezan las locomotoras del Plan Nacional de Desarrollo. Sin embargo, estos incentivos deben ser limitados en el tiempo porque tampoco podemos acostumbrar a ningún sector a desarrollarse permanentemente al amparo del Estado, sino que deben ser competitivos en el mediano y largo plazo para poder enfrentar adecuadamente a cualquier jugador internacional.

¿Y por qué cree usted que la evasión es tan elevada en Colombia?
Los sociólogos deben tener una respuesta mucho más profunda a este fenómeno, pero en mi opinión la primera causa es una falta de cultura tributaria, falta educar a todos los ciudadanos desde temprana edad sobre los impuestos que cada uno debe asumir, la importancia del aporte que cada uno debe realizar y la forma en que dichos aportes deben efectuarse.

Es usual ver que los contribuyentes se quejan de la elevada corrupción en Colombia y a partir de ese hecho aducen una falta de motivación para contribuir, al considerar que sus aportes se perderán en la burocracia o en la corrupción estatal.

¿Y cuáles serían los impuestos que en su criterio generan mayores distorsiones dentro de nuestra economía?
En mi opinión señalaría al Gravamen a los Movimientos Financieros, GMF, y el impuesto al patrimonio, sin perjuicio que existan otros a nivel departamental o municipal que hoy en día ya no tienen ningún sentido ni aplicación práctica. Existe consenso en que el GMF no grava una expresión real de riqueza, usted puede canalizar montos elevados a través de sus cuentas corrientes pero eso no necesariamente significa que sus utilidades sean elevadas ni que refleje una mayor capacidad de pago.

¿Por último, qué espera usted de la anunciada reforma tributaria?
Solo puedo esperar un texto en extremo vanguardista viniendo del equipo que lidera Juan Carlos Echeverry y Juan Ricardo Ortega, quienes se destacan por ser funcionarios públicos que conocen muy bien la realidad del país, las fisuras del sistema y las mejores prácticas que otros países han implementado. En sus manos espero que la reforma se centre en combatir la evasión fiscal, actualizar e introducir la claridad que requiere el marco tributario.

Avances en la reducción de tarifas
Aunque la competitividad no puede mirarse simplemente como un asunto de tarifas, sino que tendríamos que entrar a revisar todo el sistema de depuración de la renta y otros muchos aspectos, en lo que respecta a la tasa efectiva de tributación hemos mejorado sustancialmente, recordemos que hace apenas unos años estábamos alrededor del 37% considerando la sobretasa al impuesto sobre la renta y además teníamos un impuesto de remesas que le restaba competitividad a la tasa efectiva de tributación. Hoy con un 33% a nivel corporativo estamos muy cerca del promedio mundial que debe estar cercano al 27% y algo similar ocurre con nuestra tasa general de IVA.

La opinión

Juan Carlos Echeverry
Ministro de Hacienda

'En el corto plazo no se necesita una reforma para aumentar el recaudo, sino que propenda por la equidad. Elissa busca seducir al contribuyente a través de la simplificación de sus trámites'.