“En 15 años, pasamos de casi 900.000 graduados a cerca de 450.000 el año pasado”
lunes, 5 de octubre de 2026
El rector de la Universidad Nacional de Colombia, José Ismael Peña Reyes, analizó los principales desafíos que enfrenta la institución y los proyectos para el mediano plazo
Cuando abrió sus puertas en 1868, la Universidad Nacional de Colombia tenía 335 estudiantes y 45 profesores. A sus 159 años, la institución reúne a 54.596 estudiantes en nueve sedes y ofrece 474 programas académicos
El rector de la Universidad Nacional de Colombia, José Ismael Peña Reyes habló de los retos que viene afrontando la institución ante la baja natalidad, los nuevos programas que piensan ofrecer y la inclusión de la intenligencia artificial a sus programas.
¿Cuáles son los desafíos que tendrá la Universidad Nacional en los próximos 10 años?
Tenemos varios retos importantes. Uno es continuar siendo una de las mejores universidades del país y de América Latina por la formación de nuestros estudiantes y egresados y por el nivel de investigación.
Este desafío está relacionado con la disminución de la tasa de natalidad en Colombia. En los últimos 15 años pasamos de graduar cerca de 900.000 bachilleres a alrededor de 450.000 el año pasado. Esto representa un reto para todas las universidades, porque cada vez habrá menos bachilleres que atraer.
También debemos preparar a nuestros estudiantes para los desafíos de la inteligencia artificial, la tecnología y el cambio climático, y lograr que nuestros egresados sean mejores ciudadanos y constructores de paz.
¿Cuántos estudiantes y programas académicos tiene actualmente la Universidad Nacional?
Actualmente tenemos 54.596 estudiantes matriculados: 48.633 de pregrado y 5.963 de posgrado. Contamos con 474 programas académicos, de los cuales 107 son de pregrado y 367 de posgrado. Además, tenemos el mayor número de programas y estudiantes de doctorado del país.
¿Cómo se está preparando la universidad frente al avance de la inteligencia artificial?
Estamos trabajando con profesores en diferentes áreas relacionadas con inteligencia artificial. Para nosotros es fundamental que todos los estudiantes comprendan qué es la inteligencia artificial, cuáles son sus diferentes paradigmas, cómo funcionan y cómo se construyen los algoritmos, pero también cuáles son los riesgos éticos asociados con estas herramientas.
Además, estamos construyendo programas y microcursos que seguramente terminarán en insignias y certificaciones, para que profesionales de cualquier área puedan comprender y desarrollar herramientas de aprendizaje de máquina y diferentes tipos de inteligencia artificial. Queremos, por ejemplo, que un estudiante de ciencias agrarias pueda utilizar estas herramientas en sus cultivos o en el cuidado de animales.
¿La reducción de la población joven obliga a buscar nuevos segmentos de estudiantes?
Nuestro principal reto, en principio, es mejorar el acceso a la educación superior de las personas que todavía no tienen esa posibilidad. En Colombia aproximadamente 58% de los bachilleres accede a educación superior, pero ese acceso está concentrado principalmente en las grandes ciudades.
Tenemos que garantizar que los jóvenes de territorios como el Pacífico, Amazonas, Orinoquía y Caribe también puedan acceder a una educación de calidad. En departamentos como Arauca, menos de 8% de los bachilleres entra a la universidad, por lo que todavía tenemos grandes retos.
¿Cómo se puede aumentar el acceso a la educación superior en esas regiones?
Estamos trabajando con gobernadores y otras instituciones. En Arauca, por ejemplo, estamos abriendo nuevos programas para atraer más bachilleres y estableciendo alianzas con otras universidades. Si trabajamos de manera armónica con universidades públicas y privadas, podemos mejorar realmente el acceso de estos jóvenes a la educación superior.
¿Qué inversiones necesita actualmente la Universidad Nacional?
Tenemos cerca de 580 edificios en todo el país y muchos fueron construidos hace 60 u 80 años. Esas construcciones tienen el desgaste normal de su antigüedad y también tenemos laboratorios con un alto grado de obsolescencia, por eso necesitamos inversiones en todo el país.
Sedes como Tumaco, San Andrés, Leticia y Arauca requieren fuertes inversiones en laboratorios. Además, el terremoto del 10 de agosto de este año afectó seriamente la sede de Manizales. Necesitamos cerca de $6.000 millones para la reconstrucción, recursos que incluyen edificios, laboratorios e infraestructura en varias sedes.
¿Cuáles son los retos que quedan para su gestión como rector?
Uno de nuestros principales retos es transformar la universidad para enfrentar el impacto que está teniendo y tendrá cada vez más la inteligencia artificial en los procesos de formación. Tenemos que definir cuál será el papel de una universidad frente a tecnologías que pueden servir para instruir de manera diferente y cómo se van a formar los estudiantes.
También tenemos retos relacionados con el bienestar, la salud mental, la protección de la autonomía universitaria y el fortalecimiento de la transparencia. Queremos un gobierno abierto en el que cualquier ciudadano pueda saber qué hacemos al interior de la universidad y cómo gastamos nuestros recursos, para generar confianza en el Estado, los departamentos, las ciudades y la ciudadanía que invierte en la educación pública.