“El aceite de palma está abriendo nuevos mercados de exportación en África y Asia”
miércoles, 3 de junio de 2026
El presidente ejecutivo de Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda, aseguró que el sector trabaja para exportar aceite de palma para consumo humano y animal a Estados Unidos
Este año podría marcar un hito para el sector palmicultor colombiano. Además de que se proyecta una producción récord de dos millones de toneladas de aceite crudo de palma, la industria avanza en la apertura de nuevos mercados internacionales, con especial interés en fortalecer su presencia en Estados Unidos.
En Inside LR, el presidente ejecutivo de Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda, aseguró que la producción de aceite de palma mantiene una senda de crecimiento cercana a 3% anual. Además, destacó las expectativas del sector frente al 54° Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, que se realizará del 9 al 11 de junio en Barranquilla.
¿Cuáles son hoy los principales destinos del aceite de palma colombiano?
Históricamente, Europa ha sido el principal destino de exportación del aceite de palma colombiano. Sin embargo, en los últimos cinco años se ha dado una importante diversificación de mercados, impulsada por la decisión de la Unión Europea de excluir el aceite de palma de su programa de biocombustibles y por la implementación de regulaciones relacionadas con la deforestación.
Hoy estamos exportando de manera muy importante a mercados como México y Brasil. El año pasado, por primera vez, llegamos a África e incluso a India. Todo lo que está ocurriendo en el comercio internacional y las disrupciones en la logística global han abierto nuevas oportunidades para el aceite de palma. Gracias a ello, hoy contamos con una matriz de destinos mucho más diversificada, que nos brinda mayor protección frente a la volatilidad y las turbulencias del mercado internacional.
¿Qué otros mercados tienen en la mira?
En el mediano plazo, estamos viendo con muchísimo interés el mercado de Estados Unidos, que es un gran importador de aceite de palma, principalmente del sudeste asiático, aunque con características diferentes a las de los mercados a los que Colombia ha exportado tradicionalmente.
Allí se importan principalmente aceites refinados, por lo que estamos analizando cómo ajustar la oferta exportable colombiana para ingresar con mayor fuerza a ese mercado. Además, vemos una oportunidad importante en el segmento de alimentación animal. Desde hace dos años venimos trabajando con universidades de Estados Unidos para evaluar cómo el aceite de palma podría contribuir a ese sector.
¿Qué tan cerca está el sector de ingresar al mercado de Estados Unidos?
Depende en parte de cómo evolucionen los temas arancelarios, pero creemos que en el segmento de alimentación animal ya existe evidencia científica suficiente que permitiría, en el muy corto plazo, concretar algunas exportaciones dirigidas a ese mercado.
Para el segmento de consumo humano sí necesitamos ajustar la oferta exportable y desarrollar aceites refinados que sean competitivos en Estados Unidos. Por eso, no creo que ese ingreso al mercado pueda concretarse antes de cuatro años.
En términos de crecimiento y producción, ¿cuáles son los resultados en lo que va de 2026?
Al cierre de abril, el último dato disponible, la producción de aceite crudo de palma registraba un crecimiento cercano a 3% anual y alcanzaba las 750.000 toneladas.
El año pasado alcanzamos una producción récord, por lo que el crecimiento registrado en lo corrido de 2026 es una señal muy positiva para el sector. Con estos resultados, esperamos que Colombia produzca, por primera vez en su historia, dos millones de toneladas de aceite crudo de palma en un solo año.
¿Cuál es el balance en términos de áreas cultivadas?
El año pasado registramos un crecimiento histórico del área sembrada, cercano a 5%. Se establecieron más de 30.000 hectáreas de palma, una señal de la confianza que tiene el sector, no solo en el negocio, sino también en el país.
El mayor crecimiento se está registrando en Casanare y Norte de Santander. Tibú, pese a los problemas de seguridad que enfrenta el Catatumbo, se consolidó como el segundo municipio palmero más importante del país, con una amplia participación de pequeños productores.
¿Cómo se están preparando para el fenómeno de El Niño y cómo afectaría la producción?
En Colombia, la mayor parte de la producción se concentra en el primer semestre. Aunque esa distribución se ha ido equilibrando, hoy cerca de 55% se produce en la primera mitad del año y 45% en la segunda. Si el pico del fenómeno de El Niño se presenta hacia finales de 2026, su impacto sobre la producción de ese año sería limitado. Sin embargo, comenzaría a sentirse en 2027, ya que en la palma los efectos del clima suelen manifestarse hasta 18 meses después.
El perfil
Nicolás Pérez Marulanda es economista de la Universidad de los Andes y magíster en Política Internacional de Desarrollo de la Universidad de Duke, en Estados Unidos. Inició su carrera como banquero de inversión y posteriormente se desempeñó como director de Desarrollo Rural Sostenible en el Departamento Nacional de Planeación. Durante más de una década supervisó la inversión de los recursos del Fondo Nacional del Café como asesor en asuntos cafeteros del Ministerio de Hacienda. Desde 2021 es presidente ejecutivo de Fedepalma, cargo desde el cual lidera la estrategia de sostenibilidad y la gestión de los recursos parafiscales del sector palmero.