Hacienda

"Esperamos que el Banco de la República vuelva a subir tasas de interés este año"

Fitch Ratings

Para recuperar el grado de inversión, Richard Francis explicó que Colombia debe reducir la deuda como porcentaje del PIB

Juliana Trujillo Velásquez

El terremoto del pasado 10 de agosto se sumó como una nueva presión a las finanzas públicas. Richard Francis, codirector del Grupo de Calificación de Riesgo Soberano de las Américas en Fitch Ratings, explicó que el ajuste fiscal necesario podría ser de 3% del PIB, o incluso mayor, y no se lograría en un periodo de al menos dos años.

Pese al panorama desafiante, para diciembre de 2027 la calificadora prevé que si el ajuste fiscal que se plantea es creíble, pueden pensar en cambiar la perspectiva del país a positiva.

Sin embargo, para recuperar el grado de inversión, Francis dijo en entrevista con LR que es necesario se vea que empieza a bajar el indicador de la deuda como relación del PIB. Y sobre las mayores presiones inflacionarias que implicaría la emergencia, señaló que esperan que el Emisor vuelva a subir tasas antes de finalizar el año.

¿Cómo ha cambiado su visión del país desde la baja de calificación?

Pese a que el panorama es desafiante, no lo vemos negativo. Me parece que podemos pensar en algo positivo si realmente el Gobierno empieza a implementar ajustes fiscales y logra estabilizar la deuda en términos del PIB.

El gobierno tiene espacio en este nivel de calificación, porque la perspectiva es estable.

En ese momento podríamos pensar en un cambio a una perspectiva positiva. Incluso podríamos pensar en una subida de la calificación, porque Colombia todavía no es grado de inversión. Eso podría ocurrir, por ejemplo, hacia finales de 2027.

¿Qué necesitan ver para que se recupere el grado de inversión?

Si hay un plan creíble, si empezamos a ver la implementación del ajuste, si la deuda en términos de PIB no está subiendo tan fuerte, está suavizando y podemos ver la deuda estabilizando, podemos pensar en algo positivo. Pero para llegar al corredor de inversión de nuevo, probablemente necesitamos ver más. No solamente la deuda en términos de PIB estabilizandose, sino empezando a bajar. Es importante ver que la deuda regrese a los niveles pre pandemia.

¿Qué tan exigente es el ajuste fiscal que debe realizar el Gobierno?

No sabemos exactamente de cuánto tendría que ser el ajuste. Puede ser de más de 3% del PIB.Yo veo difícil llegar a la regla fiscal el año que viene. Tal vez en dos años.

Pero, otra vez, tenemos que ver el plan del Gobierno, será fundamental ver el Presupuesto que presentará el Gobierno la próxima semana. Proyectamos un déficit fiscal de 7% y un déficit primario de casi 3%.

El Gobierno saliente había dicho que iba a ser menor. Nosotros pensamos que va a ser mucho mayor de lo que habían dicho en su propuesta. Entonces, el punto de partida es peor de lo esperado. Y también están los costos de la reconstrucción por el terremoto.

Me parece muy difícil, casi imposible, llegar a la regla fiscal el año que viene.

La deuda en relación al PIB es manejable, al menos en los próximos dos años. Pero en algún momento, si el Gobierno no puede obtener un ajuste, vamos a llegar a un momento en el que la deuda en términos del PIB esté llegando a 70%, en vez de 65%.

Tal vez en ese momento podemos pensar en un cambio a perspectiva negativa, pero eso sería en cuatro años.

¿Qué vías tiene el Gobierno para el lado del ingreso para hacer el ajuste?

Para nosotros, la deuda es una forma de financiamiento; no es realmente un ajuste fiscal. Entonces, lo que estamos esperando es cómo el Gobierno va a lograr un ajuste fiscal durante su mandato, no solamente en un año, sino en los cuatro años.

Yo pienso que sería difícil, incluso imposible, hacerlo solamente por el lado del gasto. Entonces, todavía queremos ver el plan del Gobierno y pienso que vamos a empezar a saber algo la semana que viene. Aún no se puede decir mucho sobre el tema.

¿El terremoto le cambió el escenario al presupuesto?

En el corto plazo sí, claro. Pero en el mediano plazo, no tanto. El Gobierno está hablando de $30 billones. Es manejable.

Claro que no es bueno, no ayuda, pero a lo largo de uno, dos o tres años no es algo que vaya a durar más tiempo que eso. Es un gasto de una sola vez. Y es manejable. Es 3% del PIB.

Si fuera 10% del PIB, podría ser mucho peor. Con este monto es manejable.

¿Qué debería tener en cuenta una eventual tributaria del Gobierno?

No tenemos algún consejo para el Gobierno sobre esto. Para nosotros, por la calificación, lo importante es empezar un ajuste y estabilizar la deuda en términos del PIB.

Pero cómo se haga... debe ser creíble. Esa es la única cosa que puedo decir. Tiene que ser realmente creíble que el Gobierno pueda obtener los fondos o los ingresos, o recortar los gastos que está proponiendo.

Pese al alto nivel de deuda, Colombia sigue atrayendo inversionistas. ¿Cómo nos está viendo realmente el mercado?

Me parece que hay esperanza en el mercado con el nuevo Gobierno. La nueva administración está diciendo las cosas que el mercado quiere oír.

Y también, claro, con tasas de interés tan altas, esto a los compradores de deuda les encanta. Una tasa por encima de10% es muy difícil de encontrar en cualquier lado.

Entonces, es una combinación de la esperanza en el nuevo Gobierno, uno que es mucho más promercado. Tal vez podemos ver un crecimiento mayor, pero las tasas también ayudan mucho.

¿Y qué perspectivas tienen sobre la inflación y la política monetaria? Antes del sismo ya se preveía una por encima de 6% al cierre del año

Sí podemos ver más presión. Y, claro, más que todo, las expectativas de inflación son más altas que 4%.

Entonces, yo pienso que el Banco Central va a pensar en subir las tasas este año. Y probablemente va a ser difícil recortar las tasas el año que viene. Tal vez en algún momento, pero al menos durante los primeros seis meses del año que viene va a ser difícil.

¿Qué análisis hacen de la reciente apreciación del peso colombiano?

En el corto plazo, para nosotros la apreciación ayuda por el lado del ratio de deuda. El 30% de la deuda es deuda en moneda extranjera, más que todo en dólares.

También ayuda con los pagos de intereses de la deuda extranjera. Y también ayuda a combatir la inflación.

Pero sí hay un riesgo, tanto por el lado de las exportaciones, porque va a ser más costoso y habrá menos ganancias para el sector, como porque cuando el peso es tan fuerte probablemente las importaciones van a aumentar.

Y en algún momento puede presionar el balance de cuenta corriente. Entonces, puede ser un riesgo externo. Probablemente no en el corto plazo, pero sí puede acrecentarse empezando el año que viene.

Si sigue tan fuerte, puede tener un impacto sobre el sector externo.

 

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