EPM no ha medido impactos económicos en Ituango ni el tiempo de los retrasos

Retraso y sobrecostos están pendientes por ser establecidos

Juan Pablo Vega B. - jvega@larepublica.com.co

La respuesta de EPM ante el taponamiento del túnel que desvía el agua del río Cauca y que generó un embalsamiento involuntario en Hidroituango fue inundar la casa de máquinas (donde están las turbinas y equipos de generación) para evacuar el río y encauzarlo a sus niveles habituales.

Entre una baraja de posibilidades para retornar los niveles del río, la compañía prefirió la opción que minimizaba el riesgo para las comunidades que viven abajo del proyecto. El gerente de la empresa, Jorge Londoño, aseguró que la mayoría de equipos fueron protegidos contra posibles daños, pero no descartó que se pueda provocar alguna inutilización en las máquinas, aunque esta fue considerada como la solución más segura que se pudo encontrar.

La medida fue respaldada por Ángela Montoya, presidenta de Acolgen, quien destacó la decisión de la compañía de “preservar la vida de las comunidades y de las especies que ha encontrado, antes de tomar decisiones económicas, lo que demuestra la seriedad de la empresa”.

Londoño anticipó que el impacto de la obstrucción fue mayor a lo imaginado, por lo que, según esta contingencia, “es muy difícil comprometernos con una fecha específica. No hay nueva fecha estimada, pero el proyecto va a sufrir un retraso”.

De acuerdo con expertos consultados por LR, dependiendo la cantidad de máquinas que resulten averiadas, el tiempo podría extenderse hasta un año. Aunque esos cálculos sobre el tiempo que tomaría destaponar los túneles afectados y restaurar la operabilidad de la represa fueran correctos, Londoño consideró que “si llegara a retrasarse más de un año, pudiera existir algún tipo de exigencia de garantías o perdida de cargos por confiabilidad, pero esperamos que podamos solucionar antes de ese tiempo”.

LOS CONTRASTES

  • Jorge LondoñoGerente general de EPM

    “Es una inundación paulatina de buena parte de la casa de máquinas, vamos a proteger buena parte de la infraestructura interna, de manera que no se haga de forma abrupta”.


  • Astrid ÁlvarezPresidenta del Grupo Energía Bogotá

    “Sabemos de la capacidad de respuesta y de solución de EPM para ejecutar sus proyectos y en el caso de Hidroituango estamos seguros que no será distinto”.

Al retraso en el cronograma, se le suma un impacto en costos para la empresa, que todavía no es posible medir, ya que depende del tiempo que se tome EPM en normalizar el cauce del río. A pesar de esto, el gerente de EPM enfatizó que “la empresa tiene respaldo financiero para asumir los costos, además de seguros que nos amparan de este tipo de daños”. A pesar del eventual impacto, la presidenta del Grupo Energía Bogotá (GEB), Astrid Álvarez, destacó que EPM podrá superar este incidente, “gracias a la experiencia, capacidad técnica, respaldo y solidez que durante décadas le ha permitido consolidarse como uno de los principales generadores del país”.

Un hecho colateral de la crisis que vive la compañía en Ituango tiene que ver con el posible desistimiento de sus intenciones de quedarse con la participación controlante de Gas Natural, ya que sus esfuerzos están concentrados en atender este incidente, hecho con el cual se podría beneficiar Brookfield, dueño de Isagen, que también ha mostrado interés en quedarse con la participación.

Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, expresó que “la posición de los gremios es de solidaridad total y las empresas estamos dispuestos a colaborar en lo que la empresa requiera, con los menores daños y el menor tiempo posible”.

Por lo pronto, la tarea de EPM deberá priorizar sus trabajos para que se minimice la posibilidad de un desbalance en los niveles del río Cauca, que tiene un caudal medio de hasta 1.200 metros cúbicos por segundo en esta época de lluvias, además de la atención a la comunidad y la fauna de la zona de influencia del proyecto.

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