“Este año 113.000 familias saldrán de la pobreza extrema”

Colprensa

Samuel Azout, uno de los escogidos por el presidente Juan Manuel Santos para operar la locomotora de la prosperidad, en su caso específico, para acabar la pobreza extrema en el país, tiene claro que la pobreza en Colombia no se acabará con el asistencialismo gratuito del Estado a los más necesitados; por eso le apuesta, ahora desde lo público, con el programa Red Unidos, a darles apoyo a millón y medio de familias en esa condición.

Desde su cargo, como director de la Agencia Nacional para la Superación de la Pobreza Extrema (Anspe), Azout asegura que las metas son ambiciosas, pero no imposibles. El compromiso para el 2012 es sacar de esa condición a 113 mil familias, de las 350 mil que tiene como objetivo para el 2014 el gobierno Santos.   

Dice, además, que bajo su orientación la Red Unidos, que reemplazó a la criticada Red Juntos, no permitirá que esa estructura quedé a merced de la politiquería, por cuanto es una de la entidades públicas que más empleados tiene, cerca de once mil, que en su mayoría son gestores sociales, las personas que acompañan a las familias en el proceso para mejorar sus condiciones de vida. 
  
La realidad  
  
Las cifras de la pobreza extrema están bajando, dice el Dane, ¿cómo seguir en esa labor? 
Las cifras son muy buenas, porque la pobreza bajó del 37,2% al 34,1 % y la pobreza extrema del 12,3% al 10,6%. Nunca se había dado en la historia reciente de Colombia un impacto tan grande en pobreza; estas cifras nos animan, pero falta mucho, necesitamos apretar el ritmo. Nos corresponde hacer los esfuerzos para que el crecimiento que tiene Colombia sea verdaderamente incluyente.  
  
¿Cómo demostrar que realmente la pobreza extrema en el país sí está bajando y que no sólo son anuncios? 
Me ha llamado la atención que en el Gobierno hay una urgencia por resultados y en cierta forma eso afecta el mediano plazo, pareciera como si estuviera dedicado a apagar incendios. El mayor planificador debe ser el Estado, pero definitivamente tenemos unas metas de largo plazo tenemos que ir marcando unos hitos en el camino; por ejemplo, si la meta es superación de la pobreza extrema en Colombia al 2020, en el camino tenemos que ir mostrando resultados mes a mes, semestre a semestre, año a año, que demuestren que estamos en un tendencia acorde a las cifras y metas planteadas. Los servidores públicos tenemos que estar a la altura del compromiso que tenemos. 
  
¿Qué papel juega en esa lucha contra la pobreza extrema la Red Unidos? 
Acompaña a un millón y medio de familias que son las más pobres y excluidas de la sociedad, para que ellas, gracias a la gestión, superen sus carencias y empiecen a entrar en la senda de la prosperidad. 
  
¿En qué punto esas familias salen del programa de la Red Unidos?  
Las familias entran al sistema y son acompañadas por los cogestores; salen de él luego de que cumplen su plan familiar, que es superar las carencias en vivienda, educación, salud, identificación, nutrición, acceso a la justicia e ingresos, entre otros, salen de su condición de pobreza extrema. Son 45 logros en total que se miden.  
  
A Red Juntos, la que antecedió a Red Unidos, se la criticó porque se politizó. ¿Pasará lo mismo ahora? 
La Red Unidos es la nueva etapa de lo que comenzó como la Red Juntos, pero es una nueva entidad, la visibilidad del programa es mayor y se llevó a otro nivel. Como tiene muchos funcionarios, estamos hablando de once mil en territorio, aquellos que usan el clientelismo para conseguir poder político la ven como algo muy seductor, pero hemos tomado las medidas, al señalar que los cogestores no trabajan ni para alcaldes, ni para congresistas, sino para las familias y tienen prohibido participar en política, somos una entidad del Gobierno completamente transparente, sin tomar partido de ninguna índole, imparcial. El esfuerzo, reitero, va para las familias. 
  
¿Qué le han dicho los políticos? 
A muchos no les gusta ese tono, particularmente a los que están acostumbrados a los vicios políticos, pero aquí hay cero tolerancia para utilizar la estrategia de la pobreza extrema con algún fin político; sin embargo me tratan de meter goles, pero seguimos atentos a que no entren vicios de esos a la entidad. 
  
¿Cuál es el presupuesto que tiene la entidad a su cargo? 
El presupuesto de la entidad es de alrededor de 225.000 millones de pesos al año, de los cuales más del 80% está dedicado a financiar la operación en el territorio, de los cogestores sociales y los coordinadores, que se contratan a través de operadores en los 32 departamentos, que en su mayoría son universidades y ONG. Ellos contratan bajo lineamientos técnicos, el resto de los recursos se invierte en el sistema de información y en la operación central, que se hace desde Bogotá.   
 
Entonces ese presupuesto no está a merced de los políticos… 
No están tocados por ningún lado por la politiquería; soy el primer custodio de eso. Esto genera resistencias, pero mi compromiso es por una entidad limpia y transparente. 
 
    
Las metas 
  
¿El asistencialismo estatal es suficiente para salir de la condición de pobreza extrema? 
La familia tarda en alcanzar sus lograr dependiendo de cuándo parte, pero también de su esfuerzo de superación. El cogestor las acompaña, son 10.681 en el país, ellos apoyan a las familias para ir acumulando esos logros y una vez los alcanzan se les aplica un formulario que ratifica que no están en condición de familia extrema, lo que nos permite llevarla al nivel de pobreza; allí continúa con una asistencia de un año más, para asegurarle que tienen las condiciones sólidas y no hay riesgo de regresividad.  
  
¿Hay meta en cifras para sacar familias de la pobreza extrema? 
La semana pasada se promovieron cien familias en Bucaramanga y 70 en Soacha, lo mismo en Apartadó, Antioquia, en Barranquilla. La meta es que 350 mil familias la superen durante este gobierno. Este año 113.000 familias deben superar la pobreza extrema. Estamos en ese proceso, hacer algo nuevo y revolucionario, tener los equipos en territorio para lograr eso es un reto enorme. 
 
  
La asignación de las casas 
 
La construcción de cien mil casas que se entregarán gratis es responsabilidad del Ministerio de Vivienda. ¿La Anspe hará recomendaciones para la entrega? 
Hemos sido abordados por el ministro Germán Vargas Lleras, para que le ayudemos en la focalización de estas casas; al respecto le planteamos tres principios para que estas viviendas contribuyan a la pobreza extrema, el principal es la corresponsabilidad, en desarrollo es conocido que regalar cosas no conduce a cambo de aptitudes, por lo tanto le comentamos al ministro que esas viviendas deben estar dirigidas a las familias de la Red Unidos que han hecho su mejor esfuerzo para superar sus logros y que ya tienen un cierto nivel de ingresos, como para pagar los servicios.    
 
¿Cuáles son los otros dos principios? 
Que haya relevancia de la oferta, es decir una consulta comunitaria al momento de diseñar las viviendas, que sean compatibles con la cultura en que las van a recibir. Un tercer aspecto es que se tenga concepto de integralidad: reconocer que la vivienda por si sola no supera la pobreza extrema; debemos garantizar que puedan tener otros logros.   
 
¿Cómo garantizar que estas casas se les entreguen a familias que las necesitan y no que aparecieron ahora, tras el anuncio del presidente? 
La Red Unidos tiene una base de datos veraz y confiable, que nos indica cuáles son las familias que están preparadas y son meritorias para la vivienda nueva. Esos listados ya se los hemos entregado al Ministro de Vivienda, de allí se podrá tomar parte de la asignación de esas casas.   
 
Entonces la Anspe no asignará esas casas gratuitas… 
No asignamos la vivienda, esa política la hace el Ministerio, le hemos dado sólo unas recomendaciones, las cuáles esperamos sean acogidas, porque son desde un ángulo técnico y no político. 
  
  
De lo privado a los público 
 
¿Por qué un ejecutivo como usted se decide a llegar al sector público? 
Hace unos años ya no estaba dedicado a actividades del sector privado, estaba en el sector ciudadano, estructurando organizaciones, fundaciones y de emprendimiento social. Estando ahí el presidente Santos me llamó para que lo acompañara en el Gobierno Nacional y me pareció la oportunidad para aprender del sector público, porque desde acá se toman las decisiones más importantes para la sociedad. 
  
¿Se ha modernizado el Estado o sigue siendo poco operativo? 
Me ha llamado la atención que es difícil ejecutar en el Gobierno, porque hay muchas normas que cumplir, un reto de todos los que trabajamos en la función pública es hacer grandes esfuerzos para echar a andar los programas en cumplimiento de las normas de contratación. 
 

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