“Este país no aguanta más impuestos, le haría más daño a la economía”
sábado, 29 de agosto de 2026
Miguel Gómez, ministro de hacienda, explicó en Asobancaria la idea del gobierno para el recorte de gasto y la estabilización fiscal sin aplicar nuevos gravámenes
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Luego de que el Ministerio de Hacienda radicara ante el Congreso el proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027, el jefe de la cartera, Miguel Gómez Martínez, dio detalles sobre la ley fiscal que acompañará al proyecto y con la que busca una reducción del gasto de $40 billones.
La propuesta de ajuste fiscal de Miguel Gómez está dividida en tres etapas. La primera, que le apunta a la estabilidad macroeconómica y la confianza de los mercados incluye el ‘sinceramiento’ de la situación real de las finanzas públicas, el respeto por la autonomía del Emisor y la atracción de capital extranjero para impulsar la inversión desde el exterior.
Entre las estrategias, está el regreso del ancla fiscal, pues los cálculos de la cartera mostraron que el gobierno pasado gastaba $40 billones mensuales mientras que le entraban $29,2 billones, para un déficit promedio mensual de $11,1 billones al cierre de 2025.
La segunda etapa es una Ley Financiera, diferente a una reforma tributaria porque no busca implementar nuevos impuestos, sino que le apunta a una reducción del gasto del orden de $21,9 billones.
“Si no hacemos nada, el déficit primario será de 4,4% del PIB al terminar el año y de 8,2% del PIB el déficit total. Estamos haciendo un recorte que vendrá acompañado más adelante de una ley financiera (...) El énfasis de la ley está centrado en reducción de gastos, no en aumento de impuestos ¿Por qué? Porque este país no aguanta más impuestos. Estamos, tenemos una estructura tributaria tan supremamente diabólica que le hace tanto daño al crecimiento de la economía y que no podemos hoy mantener”, dijo Gómez.
En cuanto a los recortes del gasto que mostró el proyecto de Presupuesto General, Miguel Gómez apuntó un ‘esfuerzo de austeridad’ de $17,4 billones, que se divide en $12,9 billones menos correspondientes a un menor gasto en transferencias, $2,8 billones de una menor adquisición de bienes y servicios y $2,5 billones de un recorte en proyectos no prioritarios dentro de la priorización de la inversión pública.
El proyecto de Ley de Ajuste Fiscal busca reducir el déficit primario de 2027 en 2,2 puntos porcentuales del PIB, sustentado principalmente en medidas de racionalización del gasto y en una agenda orientada a fortalecer el crecimiento económico y estabilizar la deuda al final del cuatrienio del gobierno De la Espriella.
“Esta mejora estaría explicada principalmente por una reducción de 1,5 pps. del déficit primario que pasaría a situarse en 2,1% del PIB. En particular, el archivo del proyecto de la Ley de Financiamiento y la suspensión temporal del Decreto 572 de 2025 por parte del Consejo de Estado, implicarían un ajuste primario de 1,4 pps. del PIB con efectos directos sobre el déficit”, explicó la cartera.
El gobierno es optimista frente a los resultados de la implementación de estas medidas de ajuste de gasto, pues señaló que en 2030 la deuda neta se estabilice y el balance primario sea de 0,4%.
Por el contrario, sin la reforma estructural, la deuda neta “tomaría una trayectoria explosiva” de 82% del PIB mientras que el balance primario sería de 4,3% del PIB.
“Tenemos que decir la verdad. Estamos en una situación muy complicada. Si no hacemos nada, no tendremos futuro con la economía. El gobierno va a hacer todo lo que esté a su alcance para ayudar a las personas que están sufriendo en estos momentos tan difíciles para la economía, concluyó Miguel Gómez.
Sobre la priorización de recursos para la atención de las zonas afectadas por el terremoto, la cartera dispondrá de $4 billones de traslados presupuestales de la emergencia invernal de febrero por $1,9 billones, de la priorización de recursos de regalías por $782.000 millones y el uso de recursos de créditos multilaterales por $625.000 millones.