Economía

Familias campesinas aumentaron consumo por formalización de la tierra

María Alejandra Sanchez Pedraza

La calidad de vida de las familias del país mejoró en los últimos tres años. Eso se refleja en dos factores: dos de cada 10 hogares que eran pobres en las zonas urbanas y rurales superaron esa línea, y en un incremento del consumo, sobre todo en el campo, gracias a la formalización de tierras.

Así se desprende de la Encuesta Longitudinal de la Universidad de Los Andes (Elca), la cual hace un seguimiento a las mimas 10.000 familias cada dos años, para comprender la dinámica de los cambios sociales. El primer estudio se realizó en 2010 y ayer se presentaron los resultados de la encuesta de 2013.

De acuerdo con los datos del informe, tanto en el sector urbano como rural hubo un mejoramiento de las condiciones económicas de las familias pobres. Al ver el agregado, en ambos sectores los hogares bajo esta línea disminuyeron 15% y 14%, respectivamente.

Sin embargo, de acuerdo con Ximena Cadena, directora de la Elca, lo interesante de la encuesta es que muestra que en las ciudades la mitad de las familias que era pobre logró salir de esta línea, es decir 21,5%. Pero hubo otras que entraron: 7,5%. Entre tanto, en el área rural, 24,1% de los hogares pasaron a la clase media, mientras que 9,1% descendieron y 28,1% mantuvieron sus ingresos.

De acuerdo con Cadena, el consumo aumentó en 14% en los hogares rurales entre 2010 y 2013, lo cual está muy ligado a la propiedad de la tierra. El informe señala que uno de cada diez hogares del campo formalizó sus propiedades, lo que hizo que el consumo aumentara en casi $600.000 anuales. “Al formalizar las tierras, se aumentan los incentivos a la inversión, empiezan a producir más y eso les permite consumir más de su producción y obtener más ingresos”.

Otro de los factores que ayuda al aumento del consumo es la venta de los suelos, lo que quiere decir que las personas en el campo están comercializando sus propiedades para comprar otros bienes y, por el contrario, quienes adquieren tierras hacen un sacrificio importante en el consumo.

Los programas del Gobierno enfocados a la producción, “aunque tienen una cobertura baja, generan un efecto muy positivo, y la entrada a programas como Oportunidades Rurales, se ven reflejados tanto en el consumo total como en el autoconsumo”.

Por el lado de las familias que entraron a la pobreza, en el campo los principales choques que desembocaron en una afectación sustancial de la economía de los hogares fueron la producción, la salud y los desastres naturales. De acuerdo con la encuesta, cuatro de cada 10 familias tuvieron problemas relacionados con su cosecha.

José Perfetti, experto en el sector agrícola, indicó que estos problemas en producción no estarían tan relacionados con fenómenos climáticos, pues en los últimos años no se han presentado lluvias tan fuertes como las de 2011. Sin embargo, pueden estar relacionadas a falta de asistencia, a que no se hayan incorporado nuevas tecnologías o a la rentabilidad de la producción.

De acuerdo con la encuesta, 3% de las familias que vivían en zonas rurales pasaron al sector rural.

La mitad de los desempleados consiguió trabajo
De acuerdo con la Elca, de 9,1% de jefes de hogar y cónyuges que estaban desocupados en la encuesta de 2010, la mitad consiguió un empleo en los últimos tres años. Sin embargo, de este porcentaje, 37,8% lograron trabajos informales, mientras que 16,9% tienen todas las prestaciones sociales. Así mismo, de 41,1% de las personas que estaban en la informalidad, 70% permanecen en esta condición de trabajo y solo 15,7% pasaron a la formalidad. Entre tanto, de 29,2% que tenían un puesto formal, 14,1% pasaron al llamado “rebusque”; 2,5% fueron despedidos y están desempleados mientras que 4,7% ahora son inactivos.

La opinión

Ximena Cadena
Directora de la encuesta longitudinal de la u. de los andes

“Hubo un aumento del consumo de los hogares rurales entre 2010 y 2013 de alrededor de 14% y está muy ligado al tema de la propiedad de la tierra”.