Fenómeno de El Niño presionaría la inflación hasta 7,3% a finales de este año
jueves, 10 de septiembre de 2026
De acuerdo con estimaciones de Anif, este evento climático está asociado con la caída de 0,56 y 0,47 puntos en el crecimiento del agro y energía, respectivamente
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El clima lleva meses metiéndose en la canasta familiar, pero ahora amenaza con presionar con más intensidad el bolsillo de los colombianos. Después de que las lluvias del primer semestre dejaron su huella en el IPC del primer semestre, las familias ahora deben prepararse para el segundo golpe: un fenómeno de El Niño “muy fuerte” que podría llevar la inflación por arriba de 7%, a niveles no vistos desde marzo de 2024.
Según cálculos de Anif, basados en el impacto económico que generaron los anteriores eventos de El Niño, el IPC ya no cerraría el año en 6,6%, como el centro de pensamiento tenía previsto, sino que se aceleraría hasta 7,3% a causa del peso que este fenómeno tendría sobre los sectores agro y energético.
El presidente del centro de pensamiento, José Ignacio López, explicó que, “en nuestras proyecciones de inflación, incorporamos la sorpresa de agosto y tuvimos que revisar al alza nuestro pronóstico. Pero, la noticia es que, si sumamos el efecto que calculamos del fenómeno de El Niño, encontramos que el IPC llegaría hasta 7,3%, que no necesariamente se alcanzaría a final de año porque no conocemos los tiempos de efecto”.
Esto se daría principalmente por la presión de la división de alimentos: al revisar el impacto de los tres eventos más fuertes de El Niño (1986-1988, 1997-1998 y 2014-2016), los cuales tienen una duración promedio de 18 meses, sale a la luz que en esos periodos los precios de los alimentos aumentaron entre 6,2% y 9,9% más que en el nivel general y normal.
Teniendo en cuenta que El Niño más reciente provocó un encarecimiento de la comida de casi 10%, López aseguró que “en una cuenta de servilleta fácil, estaríamos hablando de que esto podría acelerar la inflación de alimentos hasta 16%. Desafortunadamente, este IPC es el más regresivo porque recordemos que la canasta de consumo de los hogares de bajos ingresos tienen una mayor proporción de alimentos”.
El presidente del centro de pensamiento también advirtió que cerca de 19% de la canasta de consumo está comprometida por el fenómeno y son alimentos perecederos como yuca, azúcar, pescado, carne, plátano, leche, papa, zanahoria y frutas frescas, los que más sentirían este choque inflacionario.
Y, pese a que algunos pensarían que el encarecimiento podría contrarrestarse con la compra de productos extranjeros, López señaló que “no es simplemente decir ‘vamos a importar alimentos’. En algunas categorías puede funcionar, pero en otras no es tan fácil porque son más de economía local. La sustitución no es clara”.
Pero no solo eso. El Niño también está asociado con un rezago económico: las estimaciones de Anif mostraron que los eventos históricos y fuertes provocaron caídas de 0,56 puntos porcentuales en el crecimiento del sector agro y de 0,47 puntos porcentuales en el energético.
Al respecto, López indicó que, “aunque vemos que en el primer semestre tuvimos unos meses de amplio crecimiento, hemos sido cautos porque sabemos que, si el fenómeno se empieza a percibir de manera clara en la economía, como ya lo estamos experimentando, vamos a tener ese choque negativo de crecimiento”.
La otra vía de presión de El Niño recae sobre los precios de la energía. Frente a este punto, Anif recalcó que el país sigue dependiendo de la generación hidroeléctrica y, en momentos de sequía, de la térmica. “Ese mix es el que nos permite superar este fenómeno. Pero, hoy en día, sabemos que nos toma una posición mucho más débil porque no tenemos suficiente gas y estamos dependiendo del gas importado”, apuntó López.
De esa forma, aunque las tarifas de usuarios no se han visto afectadas por los contratos de largo plazo, el aumento acumulado de los precios en bolsa en lo corrido del año ya supera 20%.