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Fitch alertó sobre presión en el sector retail y el consumo debido al alza del mínimo

Gráfico LR

De acuerdo con la calificadora, el incremento de 23,7% en el salario mínimo, presionará a sectores intensivos en manos de obra

Juliana Trujillo Velásquez

En un nuevo informe la calificadora Fitch argumentó que el incremento del salario mínimo que se fijó para 2026 representa un desafío significativo pero manejable para el sector de consumo y comercio minorista colombiano. Pero hicieron la salvedad sobre Las empresas con mayor escala, diversificación geográfica y eficiencia operativa, las cuales están mejor posicionadas para absorber este impacto.

"La propuesta de incremento de 23,7% en el salario mínimo para 2026, el aumento más significativo en décadas, presiona particularmente a sectores intensivos en mano de obra", afirma Fitch en su informe. Y señalaron que aunque el Consejo de Estado ordenó una suspensión provisional para reevaluar el porcentaje de ajuste, las compañías de consumo y comercio minorista ya han replanteado presupuestos e iniciado planes de eficiencia, puesto que el ajuste final podría mantenerse en el nivel decretado.

La calificadora argumentó que este incremento se suma a un entorno ya complejo de tasas de interés altas, inflación y mayor incertidumbre macroeconómica y política, lo cual agrega presión sobre márgenes y generación de flujo de caja de las compañías en Colombia.

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En ese sentido, Fitch indica que el efecto del alza del mínimo será diferenciado según el peso de la mano de obra en la estructura de costos. Las cadenas de restaurantes y tiendas de café como Procafecol enfrentarán la mayor presión, ya que Fitch Ratings estima que la mano de obra puede representar entre 25% y 30% de los costos y gastos operativos.

En contraste, productores de alimentos como Grupo Nutresa S.A deberían registrar un impacto más moderado, dado que Fitch estima que los salarios representan aproximadamente entre 10% y 15% de su estructura de costos.

Fitch enfatiza sobre el sector azucarero, el cual enfrentaría retos adicionales. El incremento de costos laborales ocurre en un contexto de ciclo bajo en los precios internacionales del azúcar, lo cual limita la capacidad de trasladar mayores costos a precios.

Entre ellas, empresas como Riopaila Castilla S.A, intensivas en mano de obra y expuestas a la volatilidad del precio del azúcar, tienen menor flexibilidad para proteger márgenes, debido a que los precios de venta están determinados por mercados internacionales. Fitch estima que la presión sobre la rentabilidad será mayor en este sector que en otros sectores de alimentos.

Con este escenario, la agencia espera que las compañías de alimentos con marcas fuertes, mayor escala y participación relevante de mercado puedan trasladar parte del incremento a precios sin pérdidas significativas de volumen. No obstante, señalan que el ritmo y la magnitud del traslado dependerán de la elasticidad de la demanda por categoría y estarán limitados por la persistencia de la inflación (5,1% anual en 2025) y la sensibilidad del consumidor a los precios de productos básicos.

Para la calificadora, las tasas de interés altas añaden presión sobre los flujos de caja operativos, especialmente en compañías con altos requerimientos de capital de trabajo y planes de inversión relevantes. En este contexto, algunas empresas podrían posponer inversiones de expansión y priorizar la preservación de liquidez, hasta contar con mayor visibilidad sobre el impacto en la demanda y en la generación de flujo de caja operativo.

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Fitch - Aumento salario mínimo - Consumo - Retail