“El Niño no nos toma por sorpresa y todavía estamos en condiciones de enfrentarlo"
jueves, 22 de octubre de 2026
Los líderes de Enel, GEB y Erco Energía coincidieron en que el sistema tiene capacidad para responder, pero advirtieron que se necesita seguridad jurídica para inversiones
Las lluvias de las últimas semanas no han despejado las dudas sobre la capacidad del sistema eléctrico para enfrentar El Niño y evitar un apagón. Con los embalses por debajo de su promedio, una demanda que creció más de lo previsto y un gas cada vez más costoso, los líderes del sector coinciden en que el país todavía puede responder al fenómeno, aunque con poco margen de maniobra.
En el marco del Foro LR “Colombia frente al fenómeno de El Niño”, el gerente general de Enel Colombia, Bruno Riga; el presidente del Grupo Energía Bogotá, GEB, Juan Ricardo Ortega, y el CEO y cofundador de Erco Energía, Juan Esteban Hincapié, pidieron seguridad jurídica para aumentar la inversión.
Para Riga, la clave está en que este El Niño no toma al país por sorpresa, pues se trata de un evento recurrente para el que el sistema ha aprendido a prepararse. “Yo creo que todavía estamos en condiciones de enfrentar un fenómeno que, además, sabemos que va a llegar cada tres o cuatro años”, dijo.
Aun así, advirtió que los embalses están por debajo de su promedio histórico; por lo que los recientes aguaceros no alcanzan a cambiar el panorama. “Un poco de lluvia no es suficiente para estar más tranquilos porque hasta que la lluvia llega a los embalses tiene que recorrer mucho camino”, explicó.
Esa misma cautela la compartió Hincapié, quien reconoció que el sistema es robusto, pero que hoy no tiene margen de operación. “En este momento, no tenemos energía disponible, pues la demanda creció por encima de lo que esperábamos”.
Para cuidar el agua de los embalses, el gerente de Enel insistió en que las térmicas deben seguir generando, pues El Niño no terminará en marzo o abril y luego habrá que recuperar los embalses para la segunda mitad del año. “El Niño no es solamente falta de disponibilidad de energía, sino también el impacto que tienen la tarifa. Lo estamos viendo: vamos a tener un incremento de precios”, agregó.
Sin embargo, ese respaldo térmico depende de un gas que hoy escasea. De acuerdo con Ortega, el país quedó expuesto por no contratar a tiempo la regasificación y ahora tendrá que comprar el combustible mucho más caro. “Ese es un error histórico, no es una cosa del azar”.
Para los tres directivos, el reto de fondo es atraer inversión a un sector energético que no ha logrado ejecutar sus proyectos a tiempo. De hecho, Riga recordó que para 2025 se esperaban 3.500 megavatios de nueva capacidad y solo entraron 380.
Para ello, pidieron seguridad jurídica y regulatoria, teniendo en cuenta que “hay disponibilidad de capital hay; pero lo que necesita quien quiere invertir es seguridad de largo plazo”, señaló Riga, quien también recalcó que la política energética tiene que ser de Estado.
A su turno, Ortega propuso volver a discutir las hidroeléctricas y el carbón, debido a que recalcó que “Colombia es un país de nubes y agua, no de sol”. De su lado, Hincapié destacó que la solar con almacenamiento puede complementar a las térmicas y las hidroeléctricas. “Muchas veces pensamos que las hidros les compiten a las eólicas y no: es un sistema complementario”, concluyó.
“Hay que sacar una ley de urgencia para que pongan gas”
En medio del creciente déficit de gas, Ortega alertó por las deudas de Air-e con las térmicas y por los bloqueos locales a obras de transmisión. A su vez, alertó que el mayor problema es no haber firmado a tiempo los contratos para regasificar, por lo que pidió una norma para que todo el gas pueda llegar al mercado. “Hay demasiados incentivos para esperar un poquito a la crisis y vender el gas a US$25 o US$30 el millón de BTU”, dijo.
“La demanda puede ser un activo flexible del sistema”
Como la demanda de energía creció más de lo esperado, Hincapié explicó que el país ya no tiene un margen de reserva para enfrentar un El Niño que llega con los ríos en niveles más bajos de lo normal. Por eso, pidió incentivos para que la industria ajuste su consumo y defendió la solar con almacenamiento como complemento. “La energía va a dejar de ser un tema de competitividad para volverse casi un costo de oportunidad”, precisó.
“Las lluvias deben ser la base del ahorro para la sequía”
Las lluvias que todavía caen sobre buena parte del país han hecho que muchos duden sobre las alertas por El Niño. No obstante, la teniente coronel del Ideam, Diana Carolina Rueda, y la directora ejecutiva de Asoenergía, Silvana Habib Daza, coincidieron en que esta temporada debe aprovecharse para ahorrar energía antes de diciembre, cuando el fenómeno llegará a su punto más crítico.
Para Rueda, el ahorro es urgente porque los caudales del Cauca y el Magdalena, de los que dependen el transporte fluvial y varios sectores económicos, ya van a la baja. “Este compás de octubre y noviembre es un alivio, pero tiene que ser la fase fundamental de ahorro para la fase más cruda de El Niño, dijo.
Por su parte, Habib insistió en que la prioridad es evitar un racionamiento, pues XM prevé para 2027 un déficit de energía firme de 7%. Por eso, pidió que la gestión del fenómeno se convierta en una política de Estado.
“Diciembre traerá récords de calor”
Teniendo en cuenta que el país enfrenta uno de los fenómenos de El Niño más fuertes de la historia, pues desde 1950 no se medían anomalías como las actuales, Rueda advirtió que aunque octubre y noviembre seguirán con lluvias por debajo de lo normal, la preocupación está en diciembre, el mes con más alertas por incendios forestales. “Esperamos que el fenómeno esté en su mayor pico y además acoplado con la temporada de menores precipitaciones. Esa situación podría poner en una emergencia bastante crítica a varios sectores del país”, señaló.
“Cada El Niño encarece la energía”
Para la industria, que en algunas operaciones destina hasta 60% de sus costos a la energía, El Niño llega cuando la factura ya venía al alza por el déficit de gas. De acuerdo con Habib, las medidas del estatuto de desabastecimiento, que priorizan el cuidado de los embalses y la generación térmica, están presionando al alza los precios y obligan a varias empresas a aplazar sus inversiones, lo que les resta competitividad. “Eso genera restricciones y ese costo lo termina asumiendo la demanda. Cada El Niño deja un encarecimiento de la energía”, sostuvo.
“El problema es qué tan duro y largo viene el fenómeno”
El agro ya se preparó para el fenómeno de El Niño hasta donde la caja se lo permitió, pero la incertidumbre está en si podrá extenderse hasta septiembre de 2027. En esa preocupación coincidieron el presidente de la SAC, Jorge Enrique Bedoya; el gerente técnico de Fedecafe, Álvaro Gaitán, y el director de Sostenibilidad y Estructuración de Bbva, Álvaro Puyo.
El riesgo es mayor para los cultivos de ciclo corto, como el arroz, la papa o el tomate. “Si las cosechas que se nos vienen se malogran por El Niño, ¿con qué dinero se va a volver a sembrar? Esa es una preocupación que seguramente va a llegar a la inflación”, afirmó Bedoya.
Por eso, el dirigente gremial pidió reperfilar deudas, subsidiar la tasa de interés de los pequeños productores y atar el crédito a seguros climáticos, pues hoy el área asegurada no pasa de 400.000 hectáreas.
Desde la banca, Puyo coincidió en que los seguros son clave para cerrar la brecha de financiación con los pequeños y medianos productores. “Si podemos reducirla a través de algún tipo de aseguramiento, eso nos deja más tranquilos para tomar un riesgo adicional”, dijo.
En el café, Gaitán aclaró que El Niño solo golpea cuando es extremo y que la clave será convertir la información climática en recomendaciones de campo más precisas, pues hoy los boletines solo hablan de zona norte, centro y sur.
“Hay una tormenta perfecta en el agro”
En medio de costos laborales disparados por el alza del mínimo y una tasa de cambio que golpea a los exportadores, Bedoya reconoció que el Estado no tiene caja para reaccionar. “Habrá que ver qué tanto y dónde les pega El Niño a nuestros productores porque de ahí va a depender la recuperación”, aseguró.
“El Niño también abre oportunidades”
Como muchos pequeños productores no tienen estados financieros formales, Puyo indicó que la banca debe llegar a ellos y dar plazos adicionales a quienes pierdan la cosecha por el fenómeno. “Es el momento de acompañar, de aconsejar y de ser consultores porque se van a crear oportunidades”, apuntó.
“La Niña nos castiga más que El Niño”
Aunque el café suele responder bien al calor y la luz de El Niño, Gaitán advirtió que las lluvias atípicas del primer trimestre del año habrían restado alrededor de 15% a la producción. Por eso, aclaró que “ya vemos algo que llamamos café averanado, que son granos que no se logran formar de manera correcta”.