"El agro pide medidas urgentes ante un posible El Niño hasta septiembre de 2027"
miércoles, 21 de octubre de 2026
Representantes gremiales y del sector financiero coincidieron en que el país debe fortalecer el monitoreo climático, ampliar el acceso a tecnología y diseñar instrumentos financieros
La posibilidad de que el fenómeno de El Niño se extienda hasta septiembre de 2027 encendió las alertas en el sector agropecuario.
Durante el panel ‘El clima bajo presión: ¿Cómo proteger la producción de alimentos y la competitividad del agro?’, realizado en el Foro LR "Colombia frente al fenómeno de El Niño", representantes gremiales y del sector financiero coincidieron en que el país debe fortalecer el monitoreo climático, ampliar el acceso a tecnología y diseñar instrumentos financieros para proteger a los productores.
Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, señaló que la duración del fenómeno climático y sus efectos sobre los cultivos son una de las principales preocupaciones del sector.
“El Niño podría durar hasta septiembre de 2027. Esa es nuestra preocupación. La afectación en los cultivos dependerá de la zona geográfica. Debemos hacer un monitoreo permanente”, afirmó.
Ante este escenario, Bedoya insistió en que las medidas del Gobierno deben trascender la coyuntura y convertirse en una política de Estado. Entre las propuestas mencionó el reperfilamiento de la deuda de los sectores afectados por El Niño y la definición de instrumentos de subsidio a las tasas de interés en el presupuesto nacional.
Asimismo, advirtió sobre las limitaciones de infraestructura que enfrenta el campo colombiano. Según el dirigente gremial, el Estado debe garantizar los bienes públicos necesarios para el desarrollo agropecuario, especialmente en materia de vías, frente a las 43 millones de hectáreas con las que cuenta el país para actividades agropecuarias.
Caficultura, entre lluvias y adaptación climática
Por su parte, Álvaro Gaitán, gerente técnico de la Federación Nacional de Cafeteros, explicó que el sector ha tenido que adaptar sus sistemas productivos ante los cambios en los patrones climáticos. De hecho, indicó que, para la caficultura, los episodios de La Niña pueden generar mayores afectaciones que El Niño.
“Este año tuvimos el febrero más lluvioso de la historia. Esa ha sido la afectación principal este año para el sector, esto redujo la producción en 15%”, señaló.
Gaitán recordó que la frecuencia de los fenómenos climáticos ha cambiado con el tiempo. Entre 1985 y 2005 predominó El Niño, mientras que posteriormente se registró una mayor ocurrencia de La Niña, una transformación que obligó a modificar las prácticas de producción del café.
Frente a los riesgos, el directivo destacó la importancia de invertir en los sistemas productivos y reducir la exposición financiera de los agricultores. También subrayó que el acceso oportuno a información climática y herramientas digitales permite emitir recomendaciones ajustadas a las condiciones de cada región.
“En Colombia hay una gran diversidad de climas, lo que hace que sea muy importante poder hacer recomendaciones a tiempo. Para esto el agricultor debe tener acceso a tecnología digital”, explicó.
El fortalecimiento de los gremios también hace parte de la estrategia de adaptación. Según Gaitán, contar con organizaciones sectoriales sólidas permite preparar mejor a los productores para responder ante contingencias climáticas.
Financiamiento y tecnología para cerrar brechas
Desde el sector financiero, Álvaro Puyo, director de Sostenibilidad y Estructuración de Bbva, señaló que la banca puede facilitar la inversión necesaria para mejorar la productividad y la sostenibilidad del agro. El directivo indicó que la entidad cuenta con una participación de mercado de 18%, como muestra de su apuesta de largo plazo por el sector.
Sin embargo, advirtió que persisten brechas en el acceso a financiación, especialmente entre los pequeños y medianos productores.
“Hay una brecha con el mediano y pequeño productor. Ellos tienen muy clara su operación, pero todos tenemos que aportar para que esa brecha se reduzca a través de instrumentos financieros”, afirmó.
Puyo agregó que uno de los principales obstáculos para ampliar la atención financiera es la disponibilidad de información sobre los agricultores, un elemento necesario para evaluar sus necesidades y estructurar soluciones de crédito adecuadas.
El directivo también destacó que Colombia cuenta con recursos naturales para contribuir a la seguridad alimentaria mundial, pero advirtió que aprovechar ese potencial exige avanzar en resiliencia, sostenibilidad y productividad.