Fuertes lluvias ya generan impactos en cultivos, transporte y suben nivel de embalses
miércoles, 4 de febrero de 2026
Cultivos como los de plátano y maracuyá sufren fuertes afectaciones, las reservas de agua se mantienen en niveles de más de 80%
En algunas regiones, la gota ya está rebosando el vaso. Las lluvias no han cesado en el último trimestre, y el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, Ideam, confirmó que las precipitaciones han aumentado 64,6%.
Pero esta historia tiene dos caras: por un lado, los gremios alertan sobre el impacto de los aguaceros en los cultivos, mientras que el Ideam señala que 635 municipios se encuentran en alerta por riesgo de deslizamientos; por otro, los embalses se mantienen, en promedio, por encima de 80% desde que comenzaron las lluvias.
Los que pagan los platos rotos
Douglas Eduardo Molina-Orjuela, profesor e investigador en temas ambientales de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, Unad, explicó que “los cambios bruscos de temperatura y el exceso de humedad impactan negativamente los cultivos de ciclo corto, alterando su fenología, reduciendo su polinización y acelerando su maduración”.
Molina precisó que todas estas fluctuaciones térmicas generan estrés hídrico, disminuyen los rendimientos de los cultivos y aumentan su vulnerabilidad frente a plagas, lo que compromete la seguridad alimentaria.
Álvaro Palacio, presidente de la Asociación Hortifrutícola de Colombia, Asohofrucol, advirtió que las lluvias han afectado los cultivos de las regiones Caribe y Pacífica, con especial incidencia en el sector horticultor.
“En el Urabá antioqueño hay alrededor de 32.000 hectáreas de plátano sembradas, con una producción anual estimada de 300.000 toneladas que hoy están siendo afectadas. También se registran 32.000 hectáreas de plátano y cerca de 7.000 hectáreas de maracuyá”, detalló Palacio.
Por su parte, Arnulfo Trujillo, gerente general de Fenalce, precisó que “durante la presente temporada de lluvias, los cultivos más afectados han sido los de fríjol, con impactos tanto en volumen como en calidad, y el de maíz, donde los principales problemas se relacionan con retrasos en la cosecha y mayor humedad en el grano”.
En el caso de la papa, Richard Sánchez, gerente general de Fedepapa, explicó que, aunque las lluvias aumenta la productividad en algunos casos, “sí ha habido heladas en algunos municipios de Cundinamarca, Cauca y Boyacá, que representan un riesgo real para la producción”.
El transporte es otro de los sectores más afectados por las lluvias. El Ideam detalló en su informe técnico que 635 municipios presentan riesgo de deslizamientos de tierra: 141 con alerta roja, 312 con alerta naranja y 182 con alerta amarilla.
Entre los departamentos que podrían enfrentar mayores problemas se encuentran Cauca, con 24 municipios en alerta roja, y Antioquia, con 23.
“La infraestructura vial, especialmente las vías secundarias y terciarias, sufre mucho las consecuencias de los eventos climáticos extremos. Nuestros taludes no cuentan con buenas condiciones de estabilidad, y en esta temporada de lluvias fuertes los deslizamientos son comunes, causando bloqueos y pérdidas de la bancada”, dijo Darío Hidalgo, profesor de transporte en la Universidad Javeriana.
¿Qué pasa con los embalses?
Contrario a los cultivos y al transporte, los embalses le sacan el jugo a las fuertes lluvias. Aunque se ha registrado una disminución en sus niveles desde diciembre, estos no han bajado de 80%. Incluso, en los últimos tres días se ha observado un repunte en el volumen acumulado.
Las tres regiones con embalses que presentan los niveles más altos son Caribe (106,9%) y Caldas (94,94%).
María Fernanda Moreno, meteoróloga del Ideam, detalló que, aunque “se presentó un descenso de 52,7% de las precipitaciones, hacia el viernes y fin de semana se espera un aumento en lluvias para el centro y sur del Caribe, la región Andina, el Pacífico y el occidente de la Amazonía.