Gasto de gobierno triplica inversión y deja endeudamiento en 8,5% del PIB
martes, 13 de octubre de 2026
FBK muestra un rezago frente al ahorro bruto, que implica mantener una posición deudora ante mercados externos
Las presiones fiscales del Gobierno Nacional Central por cuenta del déficit de ingresos y una senda de endeudamiento del último tiempo siguen siendo objeto de estudio ante la necesidad del gobierno de contar con más recursos y reducir dichas presiones.
Un estudio de Anif detalló que la tarea que tendrá Hacienda en el mediano y largo plazo se centrará en mejorar la situación de ingresos mientras revisa el endeudamiento actual pues, según el análisis, desde 2023, los gastos corrientes crecieron a un ritmo tres veces mayor que sus ingresos, lo que elevó su endeudamiento neto a 8,5% del PIB.
Para el centro de pensamiento, el mayor desbalance para las finanzas públicas proviene de que la incapacidad del gobierno para financiar la inversión sin tener que recurrir a endeudamiento externo.
Hasta el segundo trimestre de 2026, los ingresos acumulados en cuatro trimestres ascendieron a $419 billones, 16% más que en el mismo periodo de 2023. Sin embargo, este crecimiento fue superado por el de los gastos corrientes, que aumentaron 48% impulsados por las transferencias ($263 billones), el gasto de consumo final ($175 billones) y los intereses de la deuda ($95 billones).
"Como resultado, el ahorro bruto alcanzó un saldo negativo de $134 billones, 7% del PIB (...) en otras palabras, cerca de 82% de las necesidades de financiamiento del gobierno obedecen a un ahorro negativo y apenas 18% corresponde a inversión", señaló Anif.
En el mismo sentido, la formación bruta de capital fijo también muestra un rezago frente al ahorro bruto, lo que implica que la Nación debe mantener una posición deudora ante mercados externos.
En los últimos cuatro trimestres, el ahorro bruto ascendió a $233 billones (12,1% del PIB), mientras que la inversión alcanzó $303 billones (15,7% del PIB), generando una necesidad de financiamiento o endeudamiento neto de $70 billones (3,6% del PIB).
Lo apretado de las cuentas públicas también se traslada al entorno empresarial, pues el excedente bruto de explotación, EBE, muestra que las empresas están operando con márgenes reducidos, lo que limita la capacidad de generar ingresos.
Entre 2021 y 2023, se registró una caída de 13,5% en el EBE en razón de la pérdida del dinamismo del valor agregado, marcada por una disminución generalizada de la actividad productiva.
Aquí se han sumado presiones por cuenta de la remuneración de los asalariados y los impuestos sobre la producción. Para solucionar esta situación el valor agregado debería mantener un ritmo de crecimiento superior al de la remuneración de los asalariados mientras se revisa la remuneración salarial.