Ministro Germán Ávila impulsa un nuevo debate sobre el orden económico global
domingo, 3 de mayo de 2026
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, planteó que la pregunta ya no es solo cuánto crece la economía, sino cómo y para quién
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, inauguró la segunda jornada del Festival de Economías para la Vida, el cual organiza el Ministerio de Educación y la Internacional Progresista. En su intervención, Ávila centró su discurso en la urgencia de replantear el orden económico internacional, lo que considera un proyecto político necesario.
El ministro planteó que el modelo económico heredado del siglo XX, marcado por el llamado Consenso de Washington y los acuerdos de libre comercio, se construyó sobre premisas que la evidencia ha demostrado erróneas, como la idea de que el crecimiento económico por sí solo generaría bienestar y equidad. Según explicó, "aunque el mundo ha producido más riqueza que nunca, la desigualdad global ha alcanzado niveles comparables a los previos a la Segunda Guerra Mundial".
Ávila subrayó que Colombia es un ejemplo claro de esta contradicción: "pese a registrar altos niveles de crecimiento en distintos periodos, la pobreza y la desigualdad persistieron durante décadas". En ese contexto, criticó aspectos estructurales del modelo económico, como un sistema fiscal regresivo, beneficios tributarios concentrados en los sectores más favorecidos y un sistema financiero que, argumentó, limita el acceso al crédito productivo.
El ministro insistió en que el problema y la pregunta económica que debe plantearse no es solo cuánto crece la economía, sino cómo, para qué y para quién lo hace. Bajo esa premisa, defendió los resultados del actual gobierno, destacando que entre 2022 y 2025 cerca de dos millones de personas salieron de la pobreza, se alcanzaron niveles históricos de reducción del desempleo y se fortaleció el poder adquisitivo de los trabajadores.
Finalmente, presentó el concepto de “Economía para la vida” como un programa político orientado a garantizar condiciones dignas, priorizando la distribución equitativa, la inversión estatal donde el mercado no llega y una mayor justicia tributaria. También hizo un llamado a construir un nuevo orden económico internacional que incorpore las voces del sur global, las organizaciones sociales y el trabajo de cuidado, tradicionalmente invisibilizado.
El ministro concluyó señalando que este enfoque ya no es una utopía, sino una elección política respaldada por la evidencia, e invitó a los participantes del encuentro a debatir y construir colectivamente alternativas más justas y sostenibles.