Gobierno priorizará gasoducto Antonio Ricaurte para traer gas de Venezuela
miércoles, 4 de noviembre de 2026
Se necesita la obtención de la licencia requerida de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) a Pdvsa
El Gobierno anunció que priorizará el restablecimiento del gasoducto Antonio Ricaurte, que permitiría retomar las importaciones de gas desde Venezuela en medio de la crisis por el abastecimiento del energético.
El Antonio Ricaurte fue inaugurado en 2007, tiene 225 kilómetros de longitud entre 88 en Colombia y 137 en Venezuela, y conecta La Guajira con la región del Lago de Maracaibo. Su recuperación permitiría incorporar gas venezolano al Sistema Nacional de Transporte para su distribución en el país. Permitiría transportar hasta 450 millones de pies cúbicos diarios de gas.
"El proyecto podría contribuir a un suministro de gas a precios más competitivos para los hogares y la industria colombiana. El gas natural importado por vía marítima debe licuarse para su transporte en buques y regasificarse al llegar al país, procesos que incrementan su costo final. La importación por gasoducto desde Venezuela permitiría prescindir de esas etapas y de sus costos asociados", señaló Ecopetrol en un comunicado.
La reparación de la infraestructura no es un tema que se discute por primera vez. En marzo, el gobierno ya había contemplado esta posibilidad luego de la intervención de Estados Unidos en Venezuela, que flexibilizó las condiciones de negociación y exploración de la estatal Pdvsa con otras petroleras.
De acuerdo con el exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, este proceso costaría cerca de US$30 millones y tomaría entre 18 y 24 meses. El gobierno aseguró que, de concretarse el proceso, en una primera fase se importaría solo 5% del potencial de transporte del Antonio Ricaurte, equivalente a 50 Mpcd.
"El Gobierno incluyó el gasoducto Antonio Ricaurte como proyecto estratégico. Bienvenido: es la ruta que dejamos abierta. Hoy Ecopetrol reconoce que ese gas es más competitivo que el importado y llegaría más rápido que cualquier descubrimiento doméstico", señaló el exministro de Minas y Energía, Edwin Palma.
Ahora, la recuperación de la infraestructura del gasoducto es el primer paso para que las importaciones de gas desde Venezuela se concreten. También se necesita la obtención de la licencia requerida de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El anuncio de la priorización de las obras del Antonio Ricaurte se dan un contexto de una dependencia creciente de las importaciones de gas.
De acuerdo con Campetrol, en agosto de 2026 se alcanzó el mayor volumen de importaciones del energético desde octubre de 2024, fueron 341,4 Mpcd frente a 393,3 Mpcd de hace dos años.
La Cámara añadió que entre enero y agosto de 2026, las importaciones de gas promediaron 249 Mpcd, equivalentes a 26,1% del gas comercializado, mientras la producción nacional de gas comercializado disminuyó 12,8% frente al mismo periodo de 2025. En agosto, las importaciones alcanzaron 341 MPCD, representando 32,3% del gas comercializado en el país.
"La importación de gas venezolano a través del gasoducto podría tener costos cercanos a US$6/Mbtu, frente a precios de hasta US$25/Mbtu del gas importado como gas natural licuado (GNL). Esta diferencia representaría un ahorro potencial de hasta el 75% frente a los precios del GNL importado", agregó Sergio Cabrales, docente de la Universidad de los Andes y experto en asuntos minero-energéticos.