Guía para entender la emergencia de la Hidroeléctrica de Ituango

EPM

El destaponamiento dejó 600 afectados en Puerto Valdivia.

Lina María Guevara Benavides

Desviar el caudal del río Cauca a través del cuarto de máquinas, el corazón Hidroituango, fue la decisión que tomó Empresas Públicas de Medellín (EPM) el jueves para controlar el represamiento de agua que se produjo por un derrumbe en uno de los túneles.

Y aunque hasta la mañana del sábado los trabajos estaban funcionando e, incluso, en unos días el río alcanzaría un caudal de 2.000 metros cúbicos por segundo (m3/s), un destaponamiento natural hizo que el cauce ascendiera a 6.000 (m3/s) y, aguas abajo, inundara el corregimiento de Puerto Valdivia dejando 600 afectados.

Luis Hilario López, expresidente de la Asociación de Ingenieros Egresados de la Facultad de Minas (Ademinas) de la Universidad Nacional, explicó que, en los años 70 cuando iniciaron los estudios se evaluaron por lo menos nueve locaciones para las presas y se detectó un deslizamiento a la izquierda del río. Los expertos dijeron que no era posible trabajar en esa zona, razón por la que el plan se trasladó a donde hoy opera EPM.

Sin embargo, de acuerdo con López, el deslizamiento creó un embalse que llegó hasta Santa Fe de Antioqua y los depósitos que se formaron generaron sedimentos desde Tarazá hasta Cáceres. Según el experto, el estudio se retomó hace ocho años, pero la ingeniería se concentró en las obras civiles y olvidó la amenaza de deslizamiento.

Con una inversión de $11,4 billones y un avance de 83%, el 11 de abril EPM anunció que en julio iniciaría el llenado del embalse. Fue por eso que, según el vicepresidente de Gestión de Negocios de EPM, John Alberto Maya, se sellaron dos de los tres túneles.

“En las construcciones de todas las centrales hidroeléctricas solo hay un túnel de desviación que tiene la capacidad suficiente para evacuar el agua y así funcionó desde enero. Los derrumbes fueron resultado de una condición geológica, pero estamos seguros que la normatividad se aplicó”, dijo Maya.

Si bien para el directivo no hay ninguna relación entre el cierre de los túneles y lo ocurrido, el exviceministro de Economía Digital, Daniel Quintero, afirmó que “el resultado fue una irresponsabilidad en la modificación de los diseños y la creación un programa de aceleración para no incumplir los tiempos y evitar sanciones de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg)”.

De acuerdo con el ex viceministro, los cambios incluyeron la eliminación de las compuertas y un sellamiento con concreto antes de que la presa estuviera terminada, lo que “dejó a la estructura y a las comunidades dependiendo de un solo túnel que, además, estaba en una zona de fallas.

Hasta ahora, tanto el gobernador de Antioquia, Luis Pérez como Maya no descartaron la posibilidad de un nuevo destaponamiento. Sin embargo, el vocero de EPM dijo que “la situación es normal, el caudal está en 1.400 (m3/s) y el trabajo en la casa de máquinas sigue comportándose según los cálculos.

Maya explicó que los tres túneles permanecen taponados y que EPM sigue trabajando en el realce de la presa, pero mientras se completa la cuota, está concentrada en atender a las comunidades y ver soluciones.

Implicaciones, tiempos y pérdidas se desconocen

Según la empresa, aún no hay claridad sobre los tiempos que pueda tomar el retorno a la normalidad ni las implicaciones o costos que tenga la eventualidad sobre el proyecto. “Es muy prematuro hablar de tiempos o afectaciones porque estamos concentrados en preservar a las comunidades y no tener que lamentar nada. En el momento en que se estabilice y entre un poco el verano para reducir el cauce, tomaremos las decisiones, pero eso no significa que no estemos trabajando”, aseguró Maya.

Declaraciones más recientes del gerente de EPM, Jorge Londoño:

TEMAS


Hidroituango - Antioquia - Centrales hidroeléctricas - EPM - Ambiente - Comunidades