Hipódromos, un negocio rentable que todavía no se aprovecha en Colombia

Liz Margarita Matías Peña - mmatias@larepublica.com.co

Que Colombia no tenga actualmente operando un hipódromo con estándares internacionales no solo le resta participación en el negocio a nivel regional, liderado por Panamá, Venezuela, Ecuador y Perú, sino que además limita las posibilidades de crecimiento de los criadores y no se promueve una buena fuente de empleo.

 

Y es que a pesar de que un solo escenario con estas características podría generar unos 5.000 puestos de trabajo directos y otro tanto similar de indirectos, construir un hipódromo en Bogotá se volvió una meta prácticamente imposible de alcanzar.

Según el presidente de la Asociación Colombiana de Criadores de Caballos Pura Sangre Inglesa, Asocriadores, Luis Felipe Triana, el único terreno apto para levantar una estructura con estas características en la capital del país está situado en la Avenida Eldorado con carrera 50, en las inmediaciones del Parque Simón Bolívar. No obstante, la Beneficencia de Cundinamarca, propietaria del predio, nunca se pronunció sobre el tema, lo que pudo haber incidido para que en este terreno se proyectara a futuro la construcción de un complejo residencial.

Frente a esta realidad, vale la pena preguntarse qué tanto deja de recibir el Distrito por no contar con un sitio como estos. Y es que si se analiza el panorama en otros países, en muchos casos los dineros recibidos en el Estado por cuenta de los hipódromos son destinados para el pago de la totalidad de la nómina del gobierno, lo que deja en evidencia el potencial que existe en Colombia, que hoy en día paga más de $2 billones en salarios de funcionarios públicos.

Por ejemplo, si se toman como base los $28.000 millones de ingresos proyectados que tendrá el hipódromo de Medellín en su primer año, el cual sería inaugurado en 2014, se estima que en impuestos por apuestas nacionales, por las hechas desde el país hacia el exterior y las internacionales sobre competencias en Colombia, todas establecidas en la Ley 1393 de 2010, la suma podría ascender a más de $4.000 millones; claro está, ese monto variaría dependiendo de la cantidad de carreras que se hicieran a la semana.

Aunque esta cifra claramente está lejos de poder sostener una nómina como la que hoy tiene el Gobierno, lo cierto es que el país tiene capacidad para albergar muchos más hipódromos. Además, la idea es que con el paso del tiempo se generen nuevos aficionados a esta actividad, lo que incrementará sustancialmente los ingresos.

De hecho, un país como Panamá, con 3,5 millones de habitantes, produce anualmente unos US$40 millones en la industria de la hípica, dato que crea el interrogante de cuánto podría generarse en Colombia con 46 millones de habitantes.

'Pero los réditos de un hipódromo no se quedan solo en los relacionados con las apuestas directas, pues con el paso de los años se han sumado otros componentes como la venta de la señal, lo que permite que desde otros países se pueda participar', explicó Triana, quien agregó que el comercio situado en los hipódromos, así como las apuestas hechas desde otros puntos de la ciudad, también cumplen un papel importante en los aportes tributarios.

A esto hay que sumarle los ingresos adicionales por cuenta de otro tipo de eventos como conciertos, pues debido a su estructura, estos sitios son fáciles de adaptar.

Aún así, el negocio de la hípica es tan rentable, que compañías como Codere, reconocida a nivel internacional por operar terminales de juego, bingos, apuestas deportivas, casinos e hipódromos en Panamá, Uruguay y México, estaría interesada en promover la construcción del escenario en Bogotá, un mercado que no es desconocido para la multinacional, que hoy también opera en el país 5 bingos, además de una serie de casinos.

Se ejecutará en Medellín

Mientras que en Bogotá no se ha dimensionado el potencial económico, de generación de empleo y de recreación que puede producir un hipódromo, en Medellín la situación es distinta.

De hecho, se espera que este mes se entreguen los estudios de mercado del juego, los cuales determinarán qué tan viable es emprender un proyecto como estos, además, será el punto de partida para adquirir el terreno en donde se levantará.

Según William Yarce, criador de caballos, y uno de los que viene liderando la iniciativa en esta región, debido a que en el Valle de Aburrá ya no hay un área disponible, se cree que el hipódromo estaría ubicado en el oriente del departamento, entre los municipios de Rionegro y La Ceja.

'Consideramos que lo mejor es que el Instituto para el Desarrollo de Antioquia, Idea, sea el que adquiera las tierras y construya el hipódromo, para que luego la Beneficencia de Antioquia sea la encargada de operar el lugar', afirmó el empresario.

Aunque se trata de un proyecto que todavía está a espera de un visto bueno, lo cierto es que solo en su primer año de operación y haciendo una competencia por semana compuesta por ocho carreras, se estima que dejaría ingresos por $28.000 millones.

Según explicó Yarce, este sitio está concebido para que no solo opere como un lugar de carreras, sino como un parque hípico que tenga adicionalmente un coliseo de ferias y exposiciones para el sector equino y bovino, así como una escuela de formación, que operaría con el respaldo del Sena.

'Se estima que en la adquisición del terreno y en la construcción de la primera etapa se invertirían unos $25.000 millones. Creemos que luego de identificado el lugar, lo más probable es que la obra tarde unos 24 meses', puntualizó el criador de caballos.

Según conocedores del tema, con la participación del Estado en proyectos de este tipo se garantiza la permanencia de la actividad, pues históricamente el cierre de los hipódromos ha estado relacionado con el mal manejo de los recursos obtenidos de las apuestas de parte de privados.

 

 

La industria se sostiene con exportaciones

Mientras se define si se construyen o no más hipódromos en el país, los pocos criadores de pura rasa inglesa que quedan se enfocaron en el mercado exterior. Según Sylvia Kling, directora ejecutiva de Asocriadores, ante el decaimiento de la hípica en Colombia, los empresarios empezaron a exportar sus mejores caballos a países como Panamá, donde los animales han sido en muchas ocasiones los grandes ganadores de torneos. 'Con las nuevas leyes, que disminuyeron los tributos, se espera que haya una reactivación del sector', dijo.

 

Las opiniones

Luis Felipe Triana

Presidente de Asocriadores

'A pesar de que hemos tenido el apoyo del gobierno departamental, la idea de construir un escenario hípico en Bogotá no ha tenido mucho eco'.

William Yarce

Criador

'En su primer año, y con una competencia semanal, estimamos que el hipódromo del oriente antioqueño podría generar ingresos por $28.000 millones'.