Indígenas del Cauca no quieren Ejército, pero sí el presupuesto

Andrea Carranza Garzón - acarranza@larepublica.com.co

Cansados del conflicto armado, miles de indígenas del Cauca alzan su voz de protesta y lanzan ultimátums para que la fuerza pública y las Farc abandonen su territorio. En una población donde 21 de cada 100 caucanos son indígenas, la petición de una mayoría para que permanezca el ejército se ve ahogada por la de una minoría que anualmente es subsidiada por el Estado.

El ambiente se ha vuelto más tenso en el Cauca, un departamento con un Producto Interno Bruto (PIB) que para el 2010 era de $7,9 billones, es decir un 1,45% del PIB total nacional, y con una pobreza que para ese mismo año registraba una cifra del 64,3%. 

La población más pobre y más afectada por la violencia ha sido la de los indígenas, quienes históricamente se han agrupado en resguardos desde la Colonia, cuando la corona española pretendió protegerlos con el fin de asegurar la mano de obra.

En el país, la propiedad colectiva del resguardo tiene como propósito la preservación de las culturas indígenas. Actualmente, según cifras del Departamento Nacional de Planeación (DNP), en el país hay 755 resguardos en un total de 31.255.511 hectáreas (27,3% del territorio nacional). En el Cauca existen hasta la fecha 90 resguardos en un área de 192.793 hectáreas.

De acuerdo con Juan Carlos Houghton, investigador de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (Acin), los resguardos indígenas podrían alcanzar el 40% de la extensión del territorio, e incluyendo las zonas no tituladas, esta cifra podría ascender a 50%. Una parte fundamental de los resguardos se encuentra en el borde oriental del departamento y corresponden a las comunidades Nasa, Guambiano, Coconuco, Totoró y Guanaca, entre otros.

Datos del Dane muestran que de los más de 247.000 indígenas que ocupan el territorio caucano, 209.000 están en los resguardos, los cuales reciben una asignación de 0,51% del Sistema General de Participaciones.

Para este año, de acuerdo con datos del Ministerio de Hacienda, la asignación especial para los indígenas asciende a los $121.637 millones, de los cuales $26.517 millones corresponden a los del Cauca.

Aquellos recursos son administrados por el municipio en el que se encuentra el resguardo, y estos se destinan prioritariamente a satisfacer las necesidades básicas de salud, incluyendo la afiliación al régimen subsidiado, la educación, el agua potable, la vivienda y el desarrollo agropecuario. Los Nasa o, también denominados Páez, que constituyen la mayoría de la etnia indígena del Cauca, son quienes tienen en jaque al Gobierno. Con bastones de madera han rechazado la presencia de las fuerzas públicas, pero son ellos mismos quienes reclaman más presupuesto y presencia del Estado en otros aspectos.

Según Jesús Javier Chávez Yomdatiz, representante legal del Consejo Regional Indígena del Cauca, (Cric), del pueblo Nasa, la orientación de la Ley del presupuesto asignado a indígenas tiene limitaciones, pues afirma que necesitan orientar recursos al  fortalecimiento de actividades como la  artesanía, proyectos de capacitación de la guardia indígena y transporte.

"Estamos exigiendo que sea más flexible, pues esto contribuye a la permanencia de los pueblos indígenas", afirmó.

Sin embargo, otra de las contradicciones que evidencian expertos es que las peticiones sobre obtener mayores tierras productivas no son sustentables cuando estas poblaciones aún no han desarrollado economías de mercado y han recibido tierras y haciendas por parte del Gobierno, pero han quedado improductivas. Chávez explicó que la economía de las comunidades indígenas está enfocada al auto sustento a partir de la producción de alimentos, cría de ganado y construcción de artesanías.

 

Mayoría del territorio indígena sin titular

De acuerdo con Juan Houghton, investigador de la Casa del Pensamiento de Acin, la mayoría de los territorios indígenas están sin titular. Según el experto, en la actualidad hay 544.000 hectáreas en resguardos constituidos (entre ellos unos 130.000 con títulos de origen colonial) y hay solicitudes de ampliación y constitución de otras 309.000 hectáreas. “De éstas, casi la totalidad se encuentran en posesión ancestral indígena, pero el Gobierno no ha avanzado en la titulación. 130.000 hectáreas en posesión indígena siguen en propiedad del Fondo Nacional Agrario a pesar de haber sido entregadas formalmente a las comunidades desde los años ochenta”, dijo, y agregó que de las tierras tituladas, solo 190.000 son productivas.