“Destrabar proyectos mineros dejaría hasta US$3.600 millones en los próximos cuatro años”
jueves, 6 de agosto de 2026
Juan Camilo Nariño, presidente de la ACM, dijo que el próximo gobierno debe reordenar el marco regulatorio heredado de la actual administración y atraer inversión al sector
No fue un buen cuatrienio para el sector minero en Colombia. Entre 2022 y 2026, el PIB de la actividad se contrajo 18%; las exportaciones cayeron 21%, al pasar de US$20.387 millones a US$16.060 millones; la inversión extranjera directa en el sector se redujo 88% y, además, se registraron problemas de orden público, con 10 paros mineros, más de 858 bloqueos y 3.606 incursiones no autorizadas.
Pese a este panorama, para el sector soplan buenos vientos. Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería, ACM, aseguró en Inside LR que Colombia debe tomar, de una vez por todas, la decisión de ser un país minero. También destacó la importancia de brindar seguridad jurídica a las empresas y señaló que, si se destraban los proyectos próximos a entrar en operación, la derrama económica alcanzaría unos US$3.600 millones.
¿Qué balance hace del sector minero en estos cuatro años, marcados por cambios regulatorios y tributarios?
El gobierno pasó de un discurso agresivo y discriminatorio contra la minería a una serie de políticas públicas, decretos, resoluciones, leyes y nuevos impuestos que afectaron la seguridad jurídica de las inversiones. En total fueron más de 150 medidas que generaron una profunda incertidumbre para el sector. Solo en el sector carbonífero se perdieron cerca de 14.600 empleos entre 2024 y 2025.
La buena noticia es que varias de las iniciativas impulsadas por el gobierno no prosperaron. Un ejemplo fue la no deducibilidad de las regalías, que le habría costado al sector más de $8 billones y que la Corte Constitucional declaró inexequible.
Aun así, creemos que el sector sigue vivo y tiene un enorme potencial para aportar al crecimiento económico, atraer inversión, generar empleo y contribuir al desarrollo de las regiones. Por eso insistimos en que Colombia debe tomar, de una vez por todas, la decisión de ser un país minero y actuar en consecuencia. Ya no más posiciones a medias; hay que convertir la minería en una palanca para el crecimiento y el desarrollo industrial del país.
¿Qué debe hacer el próximo gobierno para que Colombia se consolide como un país minero?
Lo primero es reordenar el marco regulatorio que dejó este gobierno. Eso implica derogar varios decretos y resoluciones para devolverles seguridad jurídica a las inversiones de manera inmediata.
Lo segundo es volver a atraer inversión extranjera hacia la minería. El mundo necesita nuevos proyectos y los minerales que demanda la transición energética, mientras que 97% del territorio colombiano sigue sin exploración minera. Colombia debe enviar una señal clara de confianza a los inversionistas. Después de estos cuatro años, el país demostró que sus instituciones, las cortes, el Congreso y los gremios funcionaron y lograron contener una ambición regulatoria sin precedentes. Eso es algo que los inversionistas valoran.
¿Cuánto podría atraer en inversión un fortalecimiento del sector minero?
La exploración minera podría atraer entre US$170 millones y US$220 millones hacia regiones apartadas. Además, es fundamental destrabar los proyectos que están en la fase final de licenciamiento o exploración. Solo esas iniciativas podrían representar inversiones cercanas a US$3.600 millones en los próximos tres o cuatro años.
¿Debe el próximo gobierno revisar la carga tributaria que hoy enfrenta la minería?
Sin duda. Lo primero es desmontar parte del entramado jurídico que dejó este gobierno, como las sobretasas y otros gravámenes que afectaron la competitividad del sector. Colombia tiene una de las cargas tributarias más altas para la minería. El government take, es decir, la participación del Estado sobre las utilidades de una operación minera, puede ubicarse entre 75% y 85%. Además, el país tiene algunas de las regalías más altas del mundo para el carbón y el níquel.
¿Qué oportunidad tiene Colombia con minerales estratégicos como el cobre?
Colombia tiene una oportunidad enorme con minerales como el cobre, cuya demanda mundial sigue creciendo por la inteligencia artificial, la transición energética y la seguridad nacional. Países como Canadá, Suecia y Estados Unidos ya consideran estos minerales un activo estratégico.
El país debe asumir la minería con esa misma visión. No solo hablamos de cobre, sino también de carbón, níquel y materiales para la construcción. Contar con esos recursos fortalece la competitividad de la industria, reduce costos para sectores como la infraestructura y la vivienda, y permite generar empleo y desarrollo regional.
¿Cómo está hoy la exploración minera en Colombia?
La exploración atraviesa un momento difícil porque es la actividad más sensible a la incertidumbre regulatoria. Parte de la inversión que antes llegaba a Colombia hoy se dirige a países como Argentina, Ecuador, Chile y Perú.
Aun así, los proyectos que han logrado avanzar han confirmado el enorme potencial geológico del país, especialmente en cobre, con descubrimientos en regiones como Antioquia, Chocó, Córdoba y Putumayo. Explorar es fundamental para conocer la riqueza mineral del territorio y definir qué proyectos pueden desarrollarse en el futuro.