IVA al café obligaría a los exportadores a adelantar hasta US$708 millones en impuestos
jueves, 5 de noviembre de 2026
Asoexport pidió mantener la exclusión del impuesto para el café verde y los sacos de fique, pues las empresas tendrían que pagarlo en sus compras internas y esperar su devolución
La propuesta de cobrar IVA de 19% al café verde, al café tostado, a los extractos y a los sacos de fique, incluida en la 'Ley de Rescate Económico', generó preocupación entre los exportadores del grano. Según advirtió la Asociación Nacional de Exportadores de Café de Colombia, Asoexport, esta medida afectaría el flujo de caja de las empresas del sector y las obligaría a adelantar cerca de US$708 millones en impuestos mientras esperan su devolución.
De ser aprobado el proyecto, se eliminarían las exclusiones y tarifas preferenciales para varios productos de la cadena cafetera; por lo que el café verde pasaría de estar excluido a pagar 19%, mientras que el café tostado y los extractos subirían de la tarifa preferencial de 5% a 19%. Lo mismo ocurriría con los sacos de fique y los fertilizantes, que dejarían de estar excluidos para quedar gravados con la tarifa plena.
Por eso, el gremio explicó que el mayor efecto de esos cambios se sentiría en la liquidez de los exportadores. Dado que Colombia exporta más de 90% de su producción cafetera y que las ventas externas seguirían exentas, el comercializador o exportador tendría que pagar el IVA en sus compras dentro del país para luego solicitar al Estado su devolución o compensación. Entonces mientras ese trámite avanza, la empresa tendría que sostener la operación con su propio capital de trabajo.
Ese capital equivaldría a cerca de 19% del valor de las exportaciones de café verde, que entre enero y septiembre de este año sumaron alrededor de US$3.730 millones. En línea con eso, Asoexport recalcó que cerca de US$708 millones quedarían congelados de forma transitoria mientras se resuelve el saldo a favor, en un momento en el que la tasa de cambio baja ya reduce los ingresos en pesos por cada dólar exportado y estrecha los márgenes de la cadena.
A esta presión sobre las empresas se sumaría la complejidad administrativa que la medida traería para la base de la cadena. "Se requeriría una intensa labor de pedagogía tributaria hacia pequeños productores, muchos de ellos ubicados en zonas alejadas como el sur del país, quienes tendrían que enfrentarse a nuevos trámites y dinámicas de declaración de impuestos como el IVA", dijo Gustavo Gómez, presidente de Asoexport.
Y aunque el gremio reconoció la urgencia del Gobierno por sanear las finanzas públicas y avanzar en la consolidación fiscal, insistió en que la propuesta afectaría directamente a un sector del que dependen más de 550.000 familias caficultoras y que representa cerca de 10% de las exportaciones totales. A su vez, recordó que Colombia es el tercer productor mundial de café, con una cosecha cercana a 13 millones de sacos de 60 kilos al año.
Con el fin de preservar esa posición, aclaró su disposición para participar en las discusiones del proyecto y pidió evaluar la viabilidad técnica de la medida. Adeás, propuso mantener la exclusión del IVA para el café verde y los sacos de fique o, en su defecto, diseñar mecanismos de compensación que permitan recuperar el impuesto de forma ágil e inmediata, sin comprometer la liquidez.