La ANI y la Dian, entre las 35 entidades que se rajan por sus estados financieros
viernes, 16 de octubre de 2026
El resultado hace parte de la auditoría al Balance General de la Nación, en la que la Contraloría revisó la información financiera de las entidades públicas
La Agencia Nacional de Infraestructura, la Dian, el Instituto Nacional de Vías, el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) están entre las 35 entidades cuyos estados financieros recibieron una opinión negativa de la Contraloría General de la República para la vigencia 2025.
El resultado hace parte de la auditoría al Balance General de la Nación, en la que el organismo de control examinó la información financiera de entidades públicas para establecer si sus estados contables reflejan la realidad de su situación financiera.
Una opinión negativa significa que la Contraloría encontró errores importantes en las cuentas de una entidad, que hacen que sus estados financieros no muestren de forma confiable cuánto tiene, cuánto debe o cuál es su situación económica.
Esta calificación no significa necesariamente que una institución registre pérdidas, tenga patrimonio negativo o esté en riesgo de quiebra. Se refiere al resultado de la auditoría sobre sus estados financieros.
¿Cuáles se rajaron?
Entre las entidades con opinión negativa se encuentran organismos responsables de infraestructura, recaudo tributario, atención de emergencias, educación, salud y administración de recursos públicos.
LaAgencia Nacional de Infraestructura registró incorrecciones por $6,58 billones en sus estados financieros de 2025, según el informe del órgano de control. La entidad, que reportó activos por $97,52 billones, recibió una opinión contable negativa y una calificación de control interno financiero con deficiencias. Entre los hallazgos, la Contraloría identificó diferencias en los registros de bienes de uso público y préstamos por pagar asociados a proyectos de concesión vial.
La Dian ocupó el segundo lugar entre las entidades con mayores activos que recibieron una opinión contable negativa. Según el documento, la autoridad tributaria reportó activos por $49,1 billones y presentó incorrecciones por $5,87 billones en sus estados financieros de 2025.
La principal inconsistencia se encontró en las cuentas por cobrar y por pagar, donde el organismo de control identificó 280.734 registros con saldos contrarios a su naturaleza contable.
La situación se atribuyó a fallas en la plataforma Muisca y a la falta de depuración administrativa de posibles errores de los contribuyentes, lo que afectó la confiabilidad de la información financiera.
El Instituto Nacional de Vías, Invías, reportó activos por $41,13 billones y registró incorrecciones por $906.986 millones en sus estados financieros de 2025. La CGR recibió una opinión contable negativa y una calificación de control interno financiero ineficiente.
Entre los hallazgos específicos, la Contraloría identificó incorrecciones por $80.024 millones relacionadas con el cálculo de las provisiones para sentencias y conciliaciones.
La revisión encontró diferencias en el registro de pasivos por litigios y demandas, ingresos por reversión de provisiones y gastos asociados a estos procesos.
Además, el organismo de control detectó una incorrección de clasificación por $38.929 millones en bienes de uso público en construcción, debido a que 12 contratos de obra terminados y liquidados durante 2025 no fueron reclasificados contablemente.
El Fomag también recibió una opinión negativa, con incorrecciones por $598.363 millones. La entidad reclasificó obligaciones por sanciones de mora relacionadas con trámites administrativos, conciliaciones y fallos y las trasladó de los pasivos a las cuentas de orden.
Esto hizo que las deudas registradas en sus estados financieros fueran inferiores a las que correspondía reportar. El organismo de control también calificó su control interno financiero con deficiencias.
La Ungrd también estuvo entre las entidades con opinión negativa. La Contraloría identificó inconsistencias en el registro de ingresos y cuentas por pagar, además de problemas en la depuración de sus cuentas contables.