Ambiente

La bioeconomía y conservación marcaron el Encuentro de Gobernadores en el GCF

Gráfico LR

La 16ª Reunión Anual de la alianza puso sobre la mesa la necesidad de convertir la biodiversidad, los bosques y recursos naturales

David Alejandro Realpe Iregui

Con más de 70% de su territorio cubierto por bosque amazónico y, en medio de un escenario internacional marcado por los compromisos climáticos posteriores a la COP30, el departamento de Caquetá se convirtió, durante la semana anterior, en el punto de encuentro de gobernadores, organismos multilaterales y representantes internacionales que buscan redefinir la relación entre conservación ambiental y desarrollo económico en la Amazonía.

La realización de la 16ª Reunión Anual del GCF Task Force, red que agrupa a 45 gobiernos subnacionales de 11 países enfocados en la conservación de bosques tropicales, puso sobre la mesa, durante el “Encuentro de Gobernadores”, una discusión central: cómo convertir la biodiversidad, bosques y recursos naturales de la Amazonía en una economía sostenible capaz de generar ingresos, inversión y desarrollo territorial.

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El encuentro, convocado por la Federación Nacional de Departamentos, FND, y la Gobernación del Caquetá reunió a mandatarios regionales del país y América Latina, representantes del Gobierno Nacional, organismos internacionales, bancos multilaterales y delegados diplomáticos.

Durante la jornada, el presidente de la Asamblea del GCF y gobernador del Caquetá, Luis Francisco Ruiz Aguilar, afirmó que uno de los principales retos para avanzar en estrategias ambientales exitosas está en la coordinación institucional y en la necesidad de construir políticas adaptadas a las realidades de cada territorio. “Cuando no hay articulación institucional, seguramente estaremos pendientes de fracasar”.

Frente a esta situación, uno de los ejes principales fue la necesidad de encontrar un equilibrio entre la conservación y las actividades productivas históricas de las regiones.

Ruiz explicó que, aunque la vocación forestal de Caquetá es una realidad, el departamento también mantiene una economía asociada a sectores como la ganadería. “La ganadería es el primer renglón de la economía de nuestro departamento, y eso no podemos dejarlo de un lado”, afirmó, al señalar que el reto está en avanzar hacia modelos cada vez más sostenibles.

Por ende, los mandatarios insistieron en que la Amazonía no puede seguir siendo vista únicamente desde una perspectiva ambiental, sino también como una oportunidad de desarrollo económico para las comunidades locales.

Ante esto, la gobernadora del Tolima y vicepresidenta de la FND, Adriana Magali Matiz, aseguró que los gobiernos regionales han ganado mayor protagonismo dentro de la agenda climática internacional.
“Durante décadas las grandes conversaciones sobre el clima se realizaron lejos de los territorios”, afirmó Matiz, quien dijo que “la diplomacia climática y la acción ambiental también nacen desde las regiones”.

La mandataria también hizo referencia a uno de los riesgos que enfrenta el país durante el segundo semestre del año, y es la llegada de un nuevo fenómeno de El Niño sobre el que advirtió sobre sus posibles impactos. “La amenaza es real y aquí está en riesgo el agua que abastece a nuestras ciudades, los cultivos que alimentan a nuestros pueblos y la biodiversidad que sostiene nuestros ecosistemas”.

Dentro de las problemáticas que más se hizo énfasis fue la necesidad de transformar el potencial forestal y de biodiversidad de la Amazonía en proyectos con capacidad de atraer inversión y financiamiento sostenible.

Octavio Carrasquilla, ejecutivo principal del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CAF, afirmó que los territorios deben avanzar hacia modelos de inversión más estructurados. “Los bosques, la biodiversidad y los paisajes productivos no pueden seguir siendo vistos como patrimonio natural o como responsabilidad ambiental”, aseguró.

Carrasquilla dijo que la región debe dejar atrás proyectos aislados y avanzar hacia esquemas de inversión territorial organizados. “La bioeconomía y la conservación solo podrían escalar si dejan de depender de proyectos aislados y pasan a organizarse como portafolios territoriales de inversión”.

Carrasquilla agregó que el reto no pasa únicamente por aumentar los recursos disponibles para proyectos ambientales, sino por fortalecer la capacidad técnica y financiera de las regiones. “El desafío no es solo conseguir más recursos, sino estructurar mejores proyectos, reducir riesgos, demostrar resultados y generar confianza financiera”, afirmó.

LOS CONTRASTES

  • Octavio CarrasquillaEjecutivo principal del CAF

    “El desafío que tenemos delante es convertir los bosques de nuestra región en portafolios bancables de conservación, producción sostenible y bienestar rural”.

Por su parte, el gobernador del Amazonas, Óscar Sánchez Guerrero, señaló que buena parte de las barreras para desarrollar productos amazónicos y aterrizar la bioeconomía en actividades concretas están relacionadas con los procesos regulatorios y sanitarios necesarios para acceder a mercados. “Hay dificultades en normatividad nacional como en Invima”, afirmó Sánchez, quien señaló que muchos productores enfrentan dificultades para obtener permisos y registros.

Sánchez insistió en que la apuesta de la región debe enfocarse en fortalecer la producción sostenible de bienes amazónicos y consolidar cadenas de valor alrededor de estos productos. “La normatividad nos frena mucho para desarrollar cosas que sean competitivas y que puedan avanzar hacia mejores condiciones”, afirmó.

Por último, respecto a las alternativas económicas que podría implementar la región, el gobernador del Putumayo, Jhon Gabriel Molina, aseguró que uno de los principales retos para la región está en garantizar ingresos sostenibles para las familias amazónicas.

“Debemos construir una visión donde las líneas económicas vayan encaminadas a preservar el bosque y garantizar los ingresos de las familias de las regiones amazónicas”, culminó Molina.

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