La comunicación con los colombianos pone a pensar al presidente Juan Manuel Santos

Colprensa

Fue el mismo presidente Juan Manuel Santos quien confesó una de sus más recientes preocupaciones, la falta de comunicación con la sociedad colombiana. Según dijo, no va a gobernar en función de sus índices de popularidad, pero sí tiene claro que para mejorar su imagen debe visibilizar los buenos resultados que considera ha logrado durante su administración.

Con la crisis que surgió por el hundimiento del acto legislativo de reforma la justicia, Santos aceptó que ese polémico hecho había generado un descontento nacional, “lo que me ha llevado a reflexionar sobre la forma de comunicar y de actuar en ciertas circunstancias”.
Resulta curioso que después de haber sido tildado como un estratega en materia de comunicación cuando se desempeñaba como Ministro de Defensa, en el gobierno de Álvaro Uribe, ahora se muestre preocupado porque no tiene claro como mostrarles a los colombianos lo bueno que ha hecho hasta el momento.

“Los resultados que estamos obteniendo son maravillosos bajo cualquier parámetro, la gente como que no los está viendo ni percibiendo, entonces tenemos que hacer una reflexión allí, porque estamos fallando en la comunicación. Los resultados ahí están”, afirmó el jefe de Estado en declaraciones entregadas esta semana.

Una de las soluciones que por ahora espera aplicar es “ser más proactivo”, por ejemplo, en el tema de seguridad. De hecho, durante las últimas dos semanas ha estado liderando consejos de seguridad y adoptando medidas específicas frente a los problemas que afrontan las regiones del país en esa materia.

Sin embargo, tendrá que actuar en diferentes frentes para que su estrategia de comunicación sea efectiva y es posible que otros cambios no tarden en llegar. Tal vez, como lo indicó, dejará de “delegar”, para tomar las riendas de asuntos de interés nacional.

¿En qué ha fallado?

Para el analista de medios y docente universitario Germán Ortiz, uno de los problemas que ha surgido en los últimos seis meses es que “los mensajes del gobierno actual se han mezclado con los del anterior. Uribe convenció a los colombianos que el problema más grave en Colombia era la inseguridad y de cierta forma esa idea persiste”.

Por tal razón, insistió en que si bien Santos ha tratado de desligarse de la imagen que lo relaciona con su antecesor, debe despertar el interés de los ciudadanos en otros asuntos y, así mismo, generarles confianza.

“El restablecimiento de las relaciones con Venezuela y Ecuador, la Ley de Víctimas y el comercio exterior pueden calar bien en la opinión pública, pero hay que hacer visibles esos resultados, si la gente no los ve, esto podría tener un costo político“, agregó.

Por ejemplo, explicó, la consolidación de la Alianza del Pacífico junto a Chile, Perú y México es un hecho económico de gran relevancia para el país, “pero casi no tuvo eco en los medios nacionales, como sí en los internacionales. La violencia sigue siendo mas importante en la agenda pública”.

Por su parte, la periodista y comunicadora colombiana Liliana Gómez, que reside en España, puso otro tema sobre la mesa, la lejanía que posiblemente aún sienten los colombianos con el Presidente. En una columna de opinión publicada en su blog personal, Gómez hace referencia a la necesidad de que los ciudadanos “de a pie” entiendan los mensajes que emite.

“El problema es que él ha pensado que la comunicación con el ciudadano de a pie no es importante. Tal vez en sus reuniones con sus amigos del club debe decir y pensar, para qué les vamos a comunicar si no van a entender. Pues muy bien señor Presidente, esa es una de sus labores (y una de las importantes), que todos los colombianos, los de a pie, los que van en carro y los que tienen avión privado, le entendamos”, escribió.

Comunicación con el pueblo

Redactar noticias posteriores a hechos importantes, para Gómez, no resulta suficiente, pues según argumentó el Gobierno debe socializarlas y enriquecerlas. De tal forma, que se entienda su trascendencia.

“El presidente, quizá por su experiencia en la prensa (experiencia que también tuvo Pastrana, con quien lo empiezan a comparar), se dedica a dar noticias de sus actos. Está el titular y la entrada y la sonrisa y la foto… y después de eso nada (…) Pero ese titular no se socializa, no se comunica, no se comparte, no se enriquece”, dijo la periodista.

El director de la maestría en periodismo de la Universidad del Rosario y experto en comunicación digital, Álvaro Duque, advirtió que las personas aún lo identifican con un político tradicional, “que viene de la élite y que posiblemente los fines de semana va al club. Aunque él hace los acuerdos para la prosperidad, todavía la gente no lo percibe como alguien muy cercano al pueblo”.

No obstante, resaltó que es muy importante que el Mandatario colombiano esté actualmente analizando qué cambios puede implementar. Sugirió que las redes sociales podrían convertirse en sus aliadas, si les da el uso adecuado.

“Puede utilizar más las redes, como Twitter, para invitar a las personas a que sugieran. Así se les da espacio para que participen en propuestas de Gobierno o en llamados de atención. Se les debe dar un uso propositivo, es decir, hacer un espacio para que tengan voces las personas a las que no llega. Para que le digan lo que no está funcionando bien, un espacio para acercarse a la gente de carne y hueso”, aseveró.

Se podría de esta forma, cree, realizar una fiscalización del uso de regalías en las regiones o hacer seguimiento al funcionamiento de la unificación del Plan Obligatorio de Salud (POS).

Críticas de Uribe

Después del lanzamiento del ‘Frente Antiterrorista’ es claro que las críticas del expresidente Uribe frente al actual Gobierno no cesarán. Aun así, para los expertos es conveniente que Santos no “responda con la misma moneda”.

“Creo que debe evitar a toda costa pelear con Álvaro Uribe, lo que se vio el jueves es que Uribe va a montar su campaña atacando a Santos y si le sigue la corriente lo podría afectar. Lo van a ‘torear’ Uribe y sus aliados, pero no le debe seguir el juego”, expresó Duque.

El docente Germán Ortiz coincide con esa posición, al afirmar que “si él rivaliza abiertamente con Uribe ante la opinión pública, va a perder puntos y se desgastará en imagen y políticamente”.
 
Según un análisis de medios contratado por la Cancillería y realizado por la firma GNI Latinoamérica, el 36 por ciento de las noticias que se consideran malas y son publicadas en prensa internacional vienen de declaraciones que da Uribe y son críticas al Gobierno. La mayoría de esas críticas son enviadas a través de Twitter.