La deuda externa del país alcanzó niveles no observados desde mayo de 2024
viernes, 16 de enero de 2026
Solo entre septiembre y octubre, la deuda externa aumentó US$5.120 millones, lo que elevó su peso dentro de la economía en más de un punto del Producto interno bruto
La deuda externa de Colombia volvió a crecer en 2025 y alcanzó niveles que no se observaban desde mediados de 2024. De acuerdo con el más reciente boletín del Banco de la República, tras una actualización metodológica, el saldo total de la deuda externa llegó en octubre de 2025 a US$239.154 millones, lo que equivale a 54,9% del PIB.
La cifra representa un aumento interanual de 9,23% frente a octubre de 2024, cuando el endeudamiento externo era de US$218.938 millones y equivalía a 52,8% del PIB. En términos simples, en un año el país sumó más de US$20.000 millones adicionales de deuda externa, algo que confirma una tendencia de mayor dependencia del financiamiento externo.
¿Por qué subió la deuda?
El incremento se explica por dos factores: mayores necesidades de financiamiento del Estado y un cambio en la forma de medir la deuda. Con la nueva metodología, el Banco de la República incorporó operaciones de TES en manos de inversionistas extranjeros, lo que elevó de manera contable el nivel de endeudamiento. Sin embargo, más allá del ajuste, las cifras muestran un crecimiento real del endeudamiento, especialmente del sector público, cuya deuda subió 10,45%, mientras que la del privado 7,39%.
Para David Cubides, economista en jefe del Banco de Occidente, el aumento no implica automáticamente una crisis de solvencia. “El incremento responde tanto a mayores requerimientos de financiamiento como a la actualización metodológica del Banco de la República. No debe interpretarse como un deterioro abrupto de la solvencia del país”, señaló.
Desde una perspectiva regional, el economista ubica a Colombia en una posición intermedia. Su deuda externa es menor que la de Chile o Brasil, pero mayor que la de México. Sin embargo, advierte que el país tiene menor profundidad financiera, lo que la hace más vulnerable a choques externos, como una depreciación del peso o un aumento de las tasas internacionales.
Para Germán Machado, profesor de Economía de la Universidad de los Andes, el mayor problema no es solo cuánto debe Colombia, sino a qué costo y en qué condiciones. “La deuda externa está en niveles muy altos y Colombia se acerca peligrosamente al límite de lo que se considera sostenible”, afirmó.
Machado advierte que el país se está endeudando más caro que economías comparables. “El Gobierno nacional debe endeudarse cada vez más para cumplir sus obligaciones y lo hace a tasas superiores a las de Brasil, México o Chile”, señaló, y agregó que hoy Colombia “se endeuda más caro que Pakistán y en las mismas condiciones que Kenia”. A su juicio, este escenario refleja un deterioro estructural de las finanzas públicas, que ha llevado a recortes en la calificación crediticia y a una percepción de riesgo de los inversionistas. “Se encuentra como una inversión cada vez más especulativa”, señaló.
Endeudarse para cubrir déficits, una señal de deterioro fiscal estructural
Para Henry Amorocho, profesor de Hacienda y Presupuesto de la Universidad del Rosario, el crecimiento interanual de la deuda externa de 9,23% entre octubre de 2024 y octubre de 2025, muy por encima de la inflación, evidencia un aumento real del endeudamiento y confirma que el país está recurriendo a la deuda para cubrir déficits fiscales persistentes. A su juicio, esta dinámica no es estructural, y refleja deterioro de la situación fiscal que compromete la solvencia del Estado y convierte la corrección del déficit en un reto.