La ganadería manejada de forma racional no afecta el suelo fértil
viernes, 24 de julio de 2015
Lilian Mariño Espinosa
Este estudio se generó después de que por varios años se haya culpado a esta práctica de generar procesos de degradación de los ecosistemas. Mientras que, según el experto, lo que causa estos problemas son los sistemas de producción que intensifican y hacinan a los animales en búsqueda de “una aparente mayor producción y rentabilidad”.
La teoría de Savory, que será analizada hoy en un conservatorio organizado por Bioganaderos y Uniagraria, ha sido aplicada por el técnico por varios años en cuatro continentes y explica que la estimulación de la ganadería, mediante una gestión que agrupa a los animales y los mantiene en movimiento por ciclos biológicos, es una herramienta para recuperar los sistemas degradados.
“Solamente el ganado puede revertir la desertificación. No hay otra herramienta conocida a disposición para abordar la desertificación que está contribuyendo no solo al cambio climático, sino también a gran parte de la pobreza y la emigración en las regiones afectadas”.
Adicionalmente, el experto señala que los pastizales tienen el potencial suficiente para absorber y retener el dióxido de carbono atmosférico y así, generar procesos biológicos que reviertan el cambio climático.
Esto, coincide con las propuestas que se han presentado entre el Ministerio de Ambiente y de Agricultura, donde se busca que por medio de estrategias y cambios de conductas de las actividades agropecuarias se pueda mitigar los efectos del cambio climático.