La sorpresiva decisión sobre mantener las tasas de interés ayuda a evitar la volatilidad
lunes, 4 de mayo de 2026
En la última junta se mantuvo inalterada la tasa de interés de referencia, quedando en 11,25% . La decisión fue unánime
Bloomberg
La sorpresiva decisión de Colombia de suspender el aumento de las tasas de interés esta semana tenía como objetivo evitar disturbios, pero podría tener consecuencias, según el codirector del banco central, Mauricio Villamizar.
El jueves, el banco mantuvo inesperadamente su tasa de interés de referencia sin cambios en 11,25% en una decisión unánime, tras una intensa presión del gobierno para que no aumentara aún más los costos de endeudamiento.
“Desde un punto de vista estrictamente técnico, se podría argumentar que una calibración diferente de la política monetaria habría sido preferible”, afirmó Villamizar en un mensaje escrito. “Sin embargo, la política monetaria se implementa en un contexto institucional y de mercado más amplio, y preservar la estabilidad, la credibilidad y el orden también es importante”.
La decisión sorprendió a los analistas, quienes casi todos habían pronosticado una tercera subida consecutiva de las tasas de interés para frenar la presión inflacionaria. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, amenazó con boicotear la reunión, lo que habría imposibilitado la toma de cualquier decisión, saboteando de hecho la capacidad del banco para implementar la política monetaria.
En estas circunstancias, el mantenimiento de la tasa “mantuvo la continuidad y evitó un resultado que podría haber introducido volatilidad adicional o incertidumbre innecesaria en un momento delicado”, afirmó Villamizar. “Si bien esto implica aceptar cierto grado de suboptimización con respecto a un índice de referencia basado exclusivamente en modelos, también ayuda a salvaguardar el funcionamiento institucional y la claridad del marco de política monetaria”.
El presidente Gustavo Petro intensificó sus ataques contra el banco central después de que este aumentara los costos de endeudamiento en marzo, llegando incluso a acusar a los responsables de la política monetaria de intentar dejar morir de hambre a los colombianos.
En Colombia, el ministro no solo tiene voto en la Junta de Política Monetaria, sino que también preside las reuniones. En marzo, Ávila abandonó la reunión en señal de protesta, avivando los temores de una crisis institucional en toda regla en la reunión de abril.
“Este tipo de decisiones no están exentas de costos”, agregó Villamizar. “En la medida en que la postura pueda ser insuficiente para cumplir con los requisitos de una evaluación técnica más estricta, podría implicar que los ajustes futuros deban ser más enérgicos para asegurar la convergencia de la inflación hacia la meta”.
Aun así, el compromiso del banco de actuar para alcanzar su meta de inflación de 3% se mantiene, afirmó Villamizar. La inflación anual se aceleró a 5,6% el mes pasado, la más alta desde 2024.
El banco central se reunirá nuevamente para fijar las tasas de interés el 30 de junio. Para entonces, el país contará con un nuevo presidente electo, quien asumirá el cargo en agosto.