Las ciudades donde una ducha de 10 minutos es más cara y más barata
lunes, 21 de septiembre de 2026
La variación en los precios está determinada por el cargo fijo y el cargo por consumo. Tunja, San Andrés y Cartagena tienen los valores más altos a septiembre
El sector energético está en vilo por el fuerte fenómeno de El Niño, en un momento en que se hace cada vez más necesario ahorrar agua ante las presiones que podrían enfrentar los embalses por cuenta de las menores lluvias.
Mientras que el llamado de gremios del sector como Acolgen es al ahorro de energía, LR revisó en cuáles ciudades es más urgente el uso responsable del agua, tomando como referencia el costo de una ducha de 10 minutos.
El ejercicio realizado consistió en revisar los costos fijos del acueducto y el alcantarillado, expresados en metros cúbicos durante septiembre; se sumaron ambos factores y se dividieron en 1.000 para obtener el valor por litro. A partir de ese resultado, se multiplicó por el consumo de agua por minuto de ducha, estimado en 10 litros, y luego por 10 minutos.
Los cálculos se hicieron con los valores correspondientes a un consumo en estrato 4, que es el único grupo que asume la tarifa plena, pues los estratos bajos tienen un subsidio que suele oscilar entre 15% y 70%, mientras que los estratos 5 y 6 asumen contribuciones que varían entre 100% y 275%, de acuerdo con la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico, CRA.
Cabe destacar que las empresas de Puerto Inírida, Mitú, Puerto Carreño, San José del Guaviare, Valledupar y Neiva no tienen las tarifas alojadas en su sitio web. EPQ de Quibdó está en liquidación, por lo que cuentan con un régimen especial.
Los costos por ciudades
Tunja, San Andrés y Cartagena tienen los costos más altos, con valores de $3.525, $3.230 y $2.478, respectivamente, debido a que registran los costos fijos más altos entre las capitales. Mientras tanto, en Leticia, Pasto e Ibagué es donde una ducha resulta más barata.
La capital de Boyacá registró el valor más alto porque presentó los costos fijos de acueducto y alcantarillado más elevados, de $23.503 y $11.751, respectivamente, de acuerdo con el boletín de tarifas de Veolia Aguas de Tunja.
San Andrés y Cartagena le siguieron, con $23.157 y $14.707 en acueducto, y $9.138 y $10.072 en alcantarillado, cada una.
En contraste, las ciudades donde resulta más barato tomarse una ducha son Leticia, Pasto e Ibagué, con valores de $985, $944 y $718, respectivamente. Estas ciudades tienen cargos fijos de acueducto de $4.186, $6.805 y $8.610, mientras que los de alcantarillado son de $2.997, $2.630 y $1.237, cada una.
Así se calcula la tarifa
Aunque las empresas tienen libertad para calcular sus cargos fijos y por consumo, la tarifa final para los usuarios sigue la misma fórmula, independientemente de la región donde se preste el servicio.
Cada empresa cuenta con un cargo fijo asociado al consumo básico, que varía de acuerdo con la altitud de la ciudad: de 0 a 1.000 metros sobre el nivel del mar, es de 16 metros cúbicos; entre 1.000 y 2.000 m.s.n.m., de 14 metros cúbicos, y en ciudades por encima de los 2.000 m.s.n.m., de 13 metros cúbicos. Dependiendo del estrato, el usuario asume un subsidio o una contribución.
Una vez superado el consumo básico, entra a operar el cargo por consumo, que cobra los metros cúbicos adicionales. Este valor está compuesto por los costos de operación, las tasas ambientales y la inversión.
La tarifa final corresponde a la suma de estos cargos, menos los subsidios, que es lo que las empresas cobran al usuario por prestar los servicios de acueducto y alcantarillado.
La entrada en vigencia del nuevo marco tarifario en julio generó preocupación entre las empresas del sector.
La normativa, que entre otras cosas, estableció que solo se puede cobrar el costo de inversión en el cargo por consumo de inversiones hechas año a año, tiene a las empresas en apuros por la implementación.
Aunque la Superservicios defendió en marzo que la decisión implicará tarifas más bajas, las empresas ajustaron sus valores, según Andesco, sin el suficiente rigor técnico ante la premura de la implementación.