Ley de financiamiento de Ávila sigue trabada en Comisiones Económicas del Congreso
jueves, 4 de diciembre de 2025
Ponencias de archivo y negativo fueron negadas, pero congresistas insisten que no hay ambiente para aprobar la reforma tributaria
La ley de financiamiento del Gobierno Petro sigue trabada en las comisiones económicas conjuntas de Cámara y Senado y solo le resta un día para que se defina su futuro sin tener que ir a sesiones extras después del 16 de diciembre.
La discusión y votación estaba prevista para las 03:00 p.m., luego fue reprogramada para las 4:30 p.m., pero no fue sino hasta una hora y media después que finalmente se dio inicio a esta sesión en las comisiones conjuntas. Al cierre de esta edición fueron negadas las ponencia de archivo y positiva por lo que seguiría con la discusión de la tributaria.
Esto solo aprieta aún más los tiempos del proyecto bandera de Gustavo Petro con el que buscan financiar $16,3 billones del Presupuesto General previsto para 2026, que está desfinanciado por ese monto y es por ello que el Ministerio de Hacienda radicó la ley de financiamiento.
Son 108 los congresistas de las comisiones terceras y cuartas de la Cámara de Representantes y del Senado los que definirán si pasa el trámite o se hunde en esta instancia del Legislativo. Sin embargo, muchos han hablado del poco ambiente que tiene el proyecto para ser aprobado.
De hecho, cuando la semana pasada se radicó la ponencia positiva del trámite, contó con solo 10 firmas de los congresistas que integran estas comisiones. Esto da un indicio de cómo está la balanza para definir el futuro de la reforma que antes de ser discutida, deben votarse dos ponencias de archivo que buscan hundir definitivo el proyecto.
Si se da este escenario, que, para muchos, es el más probable, sería el segundo año en fila que un proyecto tributario del Gobierno de Petro se hunde en el Congreso, el anterior fue promovido por el exministro de Hacienda Ricardo Bonilla, quien buscaba poco más de $12 billones, que en esos momentos financiaría parte del Presupuesto General de la Nación de este año que fue decretado por $523 billones, pero al no haber tributaria, tuvo que quedar finalmente en $511 billones.
Ese sería el mismo futuro que le esperaría al Presupuesto del año que viene, la diferencia es que este sí fue aprobado por el Congreso y no por decreto como ocurrió con el de 2025. En estos momentos, el PGN 2026 va por $546,9 billones, pero de hundirse la ley de financiamiento, debería quedar en $530,7 billones.
¿Qué se debe hacer?
Lo que piden la mayoría de gremios, expertos y centros de pensamiento es que, si no pasa la ley de financiamiento, se recorte el gasto. El representante de la Cámara, Óscar Darío Pérez, aseguró que no se puede gastar lo que se tiene, por eso se debe hacer un recorte en el gasto, sin sacrificar la inversión.
Sin embargo, según las cuentas entregadas por el Ministerio de Hacienda cuando fue aprobado el PGN del total del Presupuesto, $358,1 billones (65,4%) iría para gastos de funcionamiento del Estado “que tienen por objeto atender las necesidades de operaciones estatales relativas al cumplimiento de sus funciones”.
Mientras que $100,4 billones (18,3%) serían para el servicio de la deuda por los créditos tomados por el Estado. Los $88,4 billones (16,1%) restantes serían para inversión, “que son los recursos que invierte el Gobierno en políticas públicas e infraestructura para materializar los objetivos de su programa”.
La cartera económica detalló que los sectores a los que se destinarán más recursos según lo establecido en el Presupuesto General de la Nación 2026 son: el servicio de la deuda pública nacional, que contará con $97,1 billones; seguido de educación, que tendrá disponibles $88,2 billones; salud, que contará con $78,1 billones; defensa y Policía, con $65,7 billones; y trabajo, con $56,7 billones.