Los bloqueos en las principales vías ya se sienten en el precio del pollo asado
jueves, 4 de junio de 2026
Variación anual fue de 4,5% pero mensual cayó 2,88%. En mayo, precio estuvo presionado por aumento en servicios
Mañana se conocerá el dato de inflación de mayo, y los bloqueos viales, junto con el aumento de los costos de servicios, administración y personal, ya comienzan a sentirse en los asaderos. Según el Índice del Pollo Asado, IPA, el precio del plato aumentó 4,5% en el último año, al pasar de $41.026 a $42.871.
No obstante, entre abril y mayo registró una caída de 2,88%, luego de ubicarse en $44.144 en el cuarto mes del año.
Las ciudades con el pollo asado más caro en mayo fueron Cartagena, con $47.110; Medellín, con $46.190; y Bogotá, con $44.900. En contraste, los precios más bajos se registraron en Tunja, con $36.650; Villavicencio, con $40.600; y Cali, con $41.300.
Sobre las razones detrás de estos incrementos, Gonzalo Moreno, presidente de Fenavi, explicó que el precio al consumidor final se ha visto presionado por el aumento de los costos de servicios, administración y personal que enfrentan los restaurantes. “Son los costos que tienen los restaurantes para preparar el producto; la mano de obra aumentó”, señaló.
El dirigente gremial agregó que los recientes bloqueos viales, especialmente en Buenaventura, también han incidido en los precios. Según explicó, estas restricciones generaron sobrecostos en el transporte de insumos como alimento balanceado, maíz y soya, afectando principalmente a los productores del suroccidente del país.
El encarecimiento de uno de los platos más consumidos por los colombianos ya comenzaba a reflejarse en el IPC de abril, que se ubicó en 5,68%. Entre las divisiones que más impulsaron la inflación estuvo alimentos y bebidas no alcohólicas, con un aporte de 1,27 puntos porcentuales.
Nicolás Cruz Walteros, analista de economía local de Corficolombiana, explicó que este aumento responde tanto al mayor precio del pollo como al incremento del salario mínimo, que ha elevado los costos de producción.
No obstante, Cruz señaló que el levantamiento de los bloqueos en Santander contribuyó a mejorar el abastecimiento del producto y a moderar los precios. “Que no continuaran los bloqueos ayudó a la caída de los precios del insumo”, afirmó.
Entre las ciudades que registraron los mayores aumentos mensuales se destacaron Cartagena, donde el precio pasó de $46.590 a $47.110, lo que representó un alza de 1,12%; seguida de Bogotá, con un incremento de 0,70%; y Villavicencio, con 0,50%.
No obstante, las mayores variaciones se presentaron a la baja. Medellín, Tunja y Cali registraron las reducciones más pronunciadas, con caídas de 11,6%, 4,18% y 4,02%, respectivamente.
Frente a este comportamiento, Moreno explicó que, aunque el precio que reciben los productores avícolas ha disminuido, el consumidor final sigue enfrentando otros costos asociados a la preparación y comercialización del producto. “Cuando una persona va a un asadero, enfrenta costos que son, en promedio, 50% superiores a los de comprar el pollo entero y prepararlo en casa”, afirmó.
Por otro lado, el conflicto entre Estados Unidos e Irán podría convertirse en un nuevo factor de presión para los precios del pollo asado. Según Cruz, una eventual alza en las cotizaciones internacionales del maíz y la soya, insumos clave para la producción avícola, podría trasladarse a mayores costos en los próximos meses.
“Hasta el momento, el contexto internacional no ha afectado los precios de los alimentos, pero consideramos que podría generar presiones en los próximos meses”, afirmó.
Expectativas de IPC en mayo.
De acuerdo con la encuesta de Citi, la inflación de mayo se ubicaría en 5,90%. Positiva y Bancolombia tienen las proyecciones más altas, con 6,06% y 6,02%, respectivamente, mientras que Itaú prevé una variación de 5,77%, la más baja entre las entidades consultadas.
Las presiones inflacionarias seguirían impulsadas por el aumento en los precios del gas y la energía, los incrementos en la gasolina, el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, y la posible llegada del fenómeno de El Niño entre junio y agosto, que parece inavitable para Colombia.