Ambiente

Episodios más intensos del Niño y las temperaturas extremas que dejaron

El fenómeno climático podría alcanzar una intensidad sin precedentes en los registros modernos, con una anomalía oceánica prevista de hasta 3,7 °C

Tabata Martínez Arévalo

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El fenómeno de El Niño podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados desde 1950. Las previsiones de octubre apuntan a que la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial central y oriental podría alcanzar anomalías de aproximadamente 3,7 °C entre octubre y diciembre de 2026, una cifra que superaría los máximos de episodios anteriores si se confirma el pronóstico.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estima que las condiciones persistirán hasta febrero de 2027, con una probabilidad cercana a 100%.

Este panorama vuelve a poner sobre la mesa los efectos que han dejado los episodios más fuertes de El Niño, asociados con sequías, inundaciones, incendios y temperaturas extremas en diferentes regiones del mundo. Entre los antecedentes más importantes están los eventos de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, mientras que el episodio de 2023-2024 coincidió con temperaturas globales excepcionalmente elevadas.

Los episodios más intensos de El Niño

El Niño se produce cuando las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial central y oriental se calientan por encima de sus valores habituales. Este cambio altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia y temperatura en distintas partes del planeta. Para comparar la intensidad de los episodios, los científicos utilizan indicadores como el Índice Oceánico Niño 3.4 (ONI), que mide las anomalías de la temperatura del mar en periodos de tres meses.

Aunque existen registros históricos de episodios anteriores, como el de 1877-1878, los eventos de 1982-1983 y 1997-1998 se encuentran entre los más intensos de la era moderna. A ellos se sumó el de 2015-2016, cuando el índice ONI alcanzó una anomalía máxima cercana a 2,6 °C. Más recientemente, el fenómeno de 2023-2024 coincidió con nuevos récords de temperatura global, en un contexto marcado también por el calentamiento causado por las actividades humanas.

Ahora, las previsiones para 2026-2027 apuntan a una posible anomalía oceánica de 3,7 °C, que, de confirmarse, superaría los valores máximos de los episodios anteriores. La evolución de los próximos meses será determinante para establecer la intensidad definitiva del fenómeno y dimensionar sus posibles consecuencias.

Las temperaturas extremas registradas durante El Niño

Los efectos de estos episodios también se reflejan en las temperaturas alcanzadas en distintos países. En Colombia, durante El Niño de 2015-2016, se reportaron máximas de hasta 45 °C en Puerto Salgar, Cundinamarca, en medio de una temporada de sequía que afectó el abastecimiento de agua y aumentó la presión sobre sectores como la agricultura y la generación eléctrica.

En Estados Unidos, el episodio de 1997-1998 coincidió con temperaturas extremas en el sur del país. Amarillo, Texas, llegó a 42,2 °C el 27 de junio de 1998, igualando el récord histórico de la ciudad para ese momento. Además, Texas, Luisiana y Arkansas registraron condiciones excepcionalmente cálidas entre mayo y julio de ese año.

Años después, durante el verano de 2023, el norte de África también experimentó temperaturas extraordinarias mientras se desarrollaba el episodio de El Niño de 2023-2024. La Organización Meteorológica Mundial informó de máximas de 50,4 °C en Agadir, Marruecos, y de 49 °C en Túnez capital, en una ola de calor que afectó a distintas zonas del Mediterráneo. Ese mismo año, el 6 de julio, la temperatura media mundial diaria del aire alcanzó los 17,08 °C en el conjunto de datos ERA5 de Copernicus, uno de los valores más altos registrados en esa serie.

Estos episodios muestran la magnitud que pueden alcanzar las temperaturas extremas en años marcados por El Niño. Aun así, sus consecuencias no son iguales en todos los territorios, pues dependen de factores como la ubicación geográfica, las condiciones atmosféricas y la disponibilidad de agua, además de la influencia del calentamiento global.

El impacto de El Niño en Colombia

Más allá de las temperaturas, uno de los principales riesgos para Colombia está en sus efectos sobre la producción agrícola, los recursos hídricos y el suministro de energía. Un análisis de Deloitte Colombia advierte que un episodio intenso podría presionar los precios de los alimentos y afectar la actividad económica, especialmente en sectores sensibles a las variaciones de las lluvias.

Según el análisis, el producto interno bruto agrícola podría verse afectado entre 0,6% y 3%, mientras que la producción de café podría registrar reducciones de entre 0,2 % y 14,6%. La consultora también estima que el impacto del fenómeno podría agregar hasta 3,26 puntos porcentuales a la inflación en Colombia, debido, entre otros factores, al encarecimiento de los alimentos.

El sector energético también está expuesto. Entre 70% y 85% de la generación del Sistema Interconectado Nacional proviene de fuentes hidroeléctricas, por lo que una disminución de las lluvias puede reducir los niveles de los embalses y aumentar la necesidad de recurrir a plantas térmicas, que tienen mayores costos de generación.

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Calentamiento global - Fenómeno de El Niño - Domingo Económico