Los subsidios rurales serían fijados según la situación familiar

Margarita Matías

Que 51% del déficit habitacional que existe en el país corresponda a viviendas rurales influyó de manera directa para que la gratuidad también llegue al campo.

El capítulo cuatro del proyecto de vivienda que se discute en el Congreso establece los mecanismos bajo los cuales se entregarán los subsidios a las personas más vulnerables de la ruralidad.

De hecho, parte de este segmento incluye la posibilidad de que sea el Gobierno el que establezca el monto del subsidio que reciben las familias damnificadas por situaciones de desastre, cantidades que dependerán de la verdadera condición socioeconómica de los beneficiarios.

Con esta medida las personas que habitan en el campo, y que requieren la construcción de viviendas o su mejoramiento, tendrán la posibilidad de acceder a un subsidio más alto.

En ese sentido, el proyecto establece que la política será formulada por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, entidad que al mismo tiempo tendrá que definir las condiciones para la asignación de los dineros.

Para garantizar el acceso a la Vivienda de Interés Social y Prioritaria Rural, la política establece que las unidades habitacionales podrán entregarse a modo de subsidio en especie.

Es de esta manera que la ejecución de los dineros disponibles se hará de manera prioritaria en los municipios de categorías 4, 5 y 6. Además, los dineros serán otorgados por el Banco Agrario.

Ante el déficit de vivienda que existe en Colombia, los subsidios serán destinados a programas de vivienda nueva, construcción en un sitio propio y mejoramiento de vivienda.

La apuesta para reducir el déficit
Mientras se definen los parámetros de la política de vivienda gratuita, el Ministerio de Agricultura tiene previsto invertir $168.000 millones en la construcción y mejoramiento de unidades rurales, objetivo con el que espera superar el déficit que hay en el país.

Con la puesta en marcha del proyecto de vivienda gratuita también se busca que por lo menos 20% del total de recursos disponibles para la ejecución del programa quede en manos del sector rural.

Según las proyecciones, la meta para este año es entregar 31.144 viviendas. De hecho, entre enero y abril se otorgaron 4.694 en la gran mayoría de departamentos, lo que deja un espacio de más de 26.000 unidades habitacionales que tendrán que ser otorgadas en lo que resta del 2012.

Para el ministro Juan Camilo Restrepo, la cifra no queda ahí, pues para 2013 la idea es construir y mejorar unas 100.000 viviendas adicionales en todo el territorio nacional, que también serán financiadas con parte de los recursos dispuestos en la asignación presupuestal.

De esta manera, en total el sector agropecuario tendrá para 2013 cerca de 132.000 viviendas construidas y mejoradas que incrementarán la calidad de vida del campesinado.

'Cerca de dos terceras partes de los beneficiarios de esta iniciativa serán personas que hayan recibido tierras bajo la ley de restitución', explicó Restrepo. La meta es que con este proyecto las personas tengan un techo propio en menos de un año.

Aunque la suma de dinero dispuesta para el proyecto es alta, resultará insuficiente para atender las necesidades del sector en materia de viviendas, por eso la estrategia también es incluir a los gremios del agro que se desempeñan en las diferentes regiones para que también hagan aportes económicos. Es así como los recursos disponibles serán más altos.

Por su parte, el presidente del Banco Agrario, Francisco Estupiñán, explicó que la convocatoria para otorgar los subsidios, que está abierta a partir de hoy, estará disponible durante un mes, periodo en el que las alcaldías le presentarán a las Gobernaciones los proyectos de vivienda. A su vez, los gobiernos departamentales le entregarán las solicitudes al Banco Agrario, que en alianza con la Universidad Nacional, evaluarán las propuestas viables.