Mayor déficit fiscal y más inflación, las cuentas que le quedan al próximo Gobierno
sábado, 13 de junio de 2026
En el nuevo escenario fiscal, el Ministerio de Hacienda mantuvo en 2,6% el objetivo de crecimiento para el cierre de 2026, pero ajustó al alza la meta de inflación a 6%
El Ministerio de Hacienda, liderado por Germán Ávila, presentó oficialmente el Marco Fiscal de Mediano Plazo de 2026, documento que actualiza las principales proyecciones macroeconómicas y fiscales del país para los próximos años. Entre los cambios más relevantes se encuentran un ajuste al alza en las metas de déficit fiscal e inflación, así como una revisión de las perspectivas sobre ingresos, gastos y cuenta corriente.
De acuerdo con las cifras expuestas por el ministro, la meta de déficit fiscal para 2026 pasó de 5,1% del Producto Interno Bruto, PIB, contemplada en el Plan Financiero presentado en marzo, a 5,3% del PIB en el nuevo escenario fiscal. Este incremento responde principalmente a una revisión al alza del gasto público, pese a que también se mejoraron las proyecciones de ingresos de la Nación.
En materia de inflación, Ávila explicó que el proceso de desinflación ha perdido velocidad debido a factores asociados a presiones de oferta y mecanismos de indexación que continúan afectando los precios. “Lo anterior llevaría a la inflación a 6% en 2026. La disipación gradual de estos choques permitiría que la inflación se reduzca a 4,4% en 2027 y converja a 3% en el mediano plazo”, señaló.
Respecto al crecimiento económico, el ministerio mantuvo sin cambios la proyección de expansión del PIB para 2026 en 2,6%, la misma que había sido planteada en el Plan Financiero. No obstante, para 2027 prevé una moderación del crecimiento hasta 2,2%.
Según explicó Ávila, en el mediano plazo la economía colombiana retomaría su crecimiento potencial, cercano a 2,9%, en un contexto de menores presiones inflacionarias y mayor estabilidad macroeconómica.
Otro de los indicadores revisados fue la cuenta corriente. Hacienda estimó que el déficit de este indicador se reducirá hasta 2,2% del PIB en 2026, impulsado principalmente por un mejor desempeño de las exportaciones. La nueva proyección representa una corrección frente al déficit de 2,9% del PIB que se estimaba en el Plan Financiero de marzo.
Para 2027, la cartera prevé que el déficit de cuenta corriente continúe disminuyendo hasta 2% del PIB, apoyado en una moderación de las importaciones. En el horizonte de mediano plazo, el Gobierno considera que este indicador se mantendrá en niveles sostenibles para la economía colombiana.
¿Qué explica el alza del déficit?
Aunque el Mfmp incrementó las proyecciones de ingresos totales y tributarios frente a las estimaciones realizadas en marzo, el ajuste también estuvo acompañado por una revisión al alza del gasto público, factor que terminó ampliando la meta de déficit fiscal de este año.
Por el lado de los ingresos, Hacienda elevó la proyección de recursos totales de la Nación desde $322 billones hasta $325 billones. A su vez, los ingresos tributarios pasarían de $291 billones a $294,2 billones.
Según explicó el ministro Ávila, esta mejora en las perspectivas de recaudo obedece, en buena medida, a una revisión al alza del precio internacional del petróleo Brent, que incrementaría los ingresos asociados al sector petrolero. Mientras en marzo el Gobierno elaboraba sus cálculos con un precio promedio de US$59,2 por barril, el nuevo escenario contempla un Brent de US$85,5 por barril.
De igual manera, Hacienda aclara que se actualizó la proyección de recaudo tributario incorporando los efectos de la suspensión temporal del Decreto 572 de 2025 por parte del Consejo de Estado. Sumado a ello, se estima un menor recaudo por concepto de cuotas del impuesto sobre la renta frente a la meta inicialmente prevista, asociado principalmente a grandes contribuyentes en el régimen CHC, que registran mayores rentas exentas, reduciendo así su impuesto a cargo.
De la misma manera, se proyecta una disminución en el recaudo de IVA interno (-0,1 pps. del PIB), pues ya no se vería reflejado el efecto positivo del $1 billón que se recibió por la enajenación de acciones de Isagen en 2025 y del impuesto a la gasolina y el impuesto al carbono (-0,04 pps.), teniendo en cuenta las mayores compensaciones que realizan empresas relacionadas con el sector.
En contraste, estos efectos serían parcialmente compensados por un mayor recaudo de impuestos externos, explicado por un aumento en el IVA externo relacionado con combustibles líquidos por la dinámica del precio internacional (0,1 pps.) y un crecimiento de las importaciones valoradas en pesos superior al previsto al inicio de la vigencia.
Sin embargo, el aumento esperado en los ingresos no fue suficiente para compensar el crecimiento de los gastos. La proyección de gasto total pasó de $424 billones a $431 billones, impulsada, entre otros factores, por un mayor costo del servicio de la deuda. En particular, el pago de intereses aumentó de una estimación de $60 billones a $65 billones, reflejando las presiones que continúan ejerciendo las obligaciones financieras sobre las cuentas.
Además, sobre los gastos, la estabilidad del primario frente a la actualización del PF de marzo sería resultado de dos efectos contrapuestos. Por un lado, la revisión a la baja de los ingresos, asociada a la dinámica observada del recaudo en el primer semestre en relación con rentas exentas generadas por grandes contribuyentes pertenecientes al régimen CHC y los efectos de la suspensión temporal del Decreto 572 de 2025, hace necesario un ajuste adicional.
Esto sería compensado por la incorporación de los recursos requeridos para atender la emergencia invernal en el norte del país, autorizados mediante el Decreto Legislativo 241 de 2026 que tienen un uso preestablecido en el gasto.
De esta manera, el Gobierno reconoce un deterioro moderado en el balance fiscal para 2026, aunque mantiene la expectativa de que las finanzas públicas recuperen una senda de consolidación gradual en los próximos años.
Ese ajuste al alza entre la diferencia de ingresos y gastos implica un aumento en la proyección de la deuda neta que tiene la cartera. En el marco fiscal de 2025 se tenía una proyección de 58,6% del PIB a una deuda neta 58,9% del PIB en el Mfmp presentado hoy.
Cuentas de tasa de cambio
En materia cambiaria, los datos presentados dan cuenta que la cartera plantea el nuevo escenario fiscal con un peso que se seguirá apreciando frente al dólar. En marzo se hacían cuentas con una tasa de cambio $3.801, y en el nuevo marco se planteó una tasa de $3.769.
De otro lado, en el documento del Marco Fiscal se proyecta que el Banco de la República recibirá menores ganancias este año. Cabe recordar que para el cierre de 2025 llegaron a un monto histórico de $13,6 billones y para el cierre de este año serían de $9,6 billones.
Posible ley de financiamiento
En la presentación del documento, Ávila advirtió que con el escenario presentado el país necesitará un ajuste en ingresos por $30 billones y plantea retomar una ley de financiamiento tras el rechazo del Congreso en 2026. “Creemos que va a ser necesario esfuerzos de ajuste que hemos estimado para el año 2027 en $30 billones”, dijo el jefe de cartera.
Sobre este último punto, Bruce Mac Master, presidente de la Andi, señaló que “finalmente, el Gobierno reconoce el estado calamitoso en que entrega las finanzas. Le anuncia a los colombianos que se requiere una reforma tributaria que es 150% más grande que la mayor reforma tributaria de la historia”.
“Con gran desvergüenza le dice a los hogares colombianos que se preparen para pagar muchos más impuestos, ya que ellos decidieron gastarse los recursos del futuro de los trabajadores, familias y empresas colombianas”, concluyó.