Menos de la mitad de los embalses tienen niveles de llenado por encima de 80%
martes, 7 de julio de 2026
Por regiones, la mitad de las represas ya se encuentra dentro del rango esperado por XM. Sin embargo, las regiones Centro, Caribe y Caldas registran niveles de llenado bajos
La instalación plena del fenómeno de El Niño tiene al sector energético revisando todos los indicadores del sistema para afrontar este evento y garantizar el suministro de energía durante una temporada de menores lluvias.
Uno de los indicadores clave es el nivel de los embalses del Sistema Interconectado Nacional, SIN. De acuerdo con XM, administrador del mercado mayorista de energía eléctrica, 15 de los 24 embalses del agregado nacional se encuentran por debajo del objetivo de 80% de llenado que la entidad fijó para afrontar el fenómeno.
Esto significa que menos de la mitad de los embalses del país se encuentra en el nivel óptimo, lo que deja el agregado nacional en 78,23% de llenado con corte al quinto día de julio.
Tomando como base los datos del cierre de junio (76,42% de llenado), el indicador registró el mayor repunte mensual en lo corrido del año, con un aumento de 7,35 puntos porcentuales frente a 69,07% reportado en mayo. Este mejor comportamiento obedeció al rezago de las lluvias registrado durante el sexto mes de 2026.
Según las proyecciones, estas condiciones se extenderían hasta agosto. A partir de entonces, se espera que las temperaturas comiencen a aumentar y que las precipitaciones pierdan la frecuencia habitual observada antes de la instalación de El Niño.
Sin embargo, el sistema mantiene la atención sobre los embalses que aún no alcanzan el nivel de llenado esperado. Los casos más críticos se encuentran en las regiones de Antioquia y Centro, donde los embalses de Porce III (25,84%) y Muña (39,34%), respectivamente, registran los niveles más bajos de todo el sistema.
Por regiones, Centro es la más rezagada, ya que solo un tercio de sus embalses alcanza el nivel de llenado óptimo: Betania, con 87,74%, y Topocoro, con 84,74%. En contraste, Valle tiene dos de sus tres embalses en el rango esperado: Calima, con 96,7%, y Salvajina, con 90,18%, lo que deja a la región con un nivel de llenado de 90,24%.
Sin embargo, el administrador del mercado energético también manifestó su preocupación por el nivel actual de los embalses. Hace dos semanas advirtió que el agregado nacional podría caer por debajo de 20% durante el periodo más crítico del fenómeno de El Niño, lo que encendió las alarmas ante la posibilidad de que se retomen los racionamientos de agua, como ocurrió en 2024.
Ahora, XM detalló que existe el riesgo de que algunos embalses se vacíen casi por completo entre enero y abril del próximo año. En particular, mencionó los embalses de Guavio y El Peñol, que operarían por debajo de sus mínimos históricos de 20% y cerca de 30%, respectivamente. En el caso de El Peñol, el nivel de almacenamiento estaría muy cerca de agotarse entre mayo y junio de 2027.
“Los resultados de los análisis en potencia indican una operación de los principales embalses del SIN por debajo de sus mínimos históricos, incluyendo algunos de ellos en valores cercanos a 0%. Así mismo, ante la simultaneidad de la indisponibilidad de la etapa 2 de Chivor y los trabajos en el embalse de Guavio, se puede presentar déficit de potencia a nivel sistémico, limitando la flexibilidad del sistema para atender la demanda del verano 2026-2027”, señaló XM.
Natalia Gutiérrez, presidenta de la Acolgen, subrayó que al atraso en el nivel de llenado de los embalses se suma que los proyectos de generación previstos para el primer semestre del año no han entrado en operación, lo que aumenta la presión sobre la oferta energética.
Para 2026 se esperaba la entrada en operación de 4.475 megavatios, MW, de nueva capacidad. Sin embargo, al 2 de julio solo habían ingresado 331 MW, equivalentes a 7,4% de lo previsto. A esto se suma que 60% de los 42 proyectos del SIN presentan retrasos frente a su fecha original de entrada en operación.
“Significa que Colombia ha perdido su confiabilidad y que el ‘colchón’ con el que normalmente operaba el sistema hoy ya no existe. Si se presenta un verano fuerte, tal y como se proyecta, tendremos muy poco margen de maniobra”, afirmó.
A la ecuación se suma que la previsión del parque térmico contempla un escenario en el que el gas importado que se usa para atender la generación energética no logre cubrir la demanda de las plantas termoeléctricas en periodos de alto estrés para la oferta, como el mantenimiento de la regasificadora Spec, lo que desencadenaría que tengan que recurrir a los combustibles líquidos.
“Cuando la generación térmica es suficiente, el balance energético se logra a un precio razonable. Pero, cuando también escasea por falta de gas o de capacidad, el precio de bolsa sube por la falta de recursos y reservas”, concluyó Sandra Fonseca, exdirectora de Asoenergía.