MinCultura declara Bien Cultural del paisaje vichero y da 1.000 acreditaciones en Tumaco
lunes, 2 de marzo de 2026
La acreditación número 1.000 fue entregada simbólicamente a una mujer adulta mayor, en reconocimiento al liderazgo histórico femenino en el cuidado del fogón y la vida comunitaria
En un acto liderado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, fueron entregadas más de 1.000 acreditaciones de calidad vichera en Tumaco, esto como parte de la adopción oficial del Plan Especial de Salvaguardia, PES, del Paisaje Cultural Vichero.
Durante la jornada, la ministra Yannai Kadamani Forondona destacó que las 1.000 acreditaciones benefician directamente a portadores de saber en Cauca, Nariño, Chocó y Valle del Cauca, y subrayó el papel central de las mujeres vicheras en la preservación de esta tradición.
La acreditación número 1.000 fue entregada simbólicamente a una mujer adulta mayor, en reconocimiento al liderazgo histórico femenino en el cuidado del fogón y la vida comunitaria.
“Estamos en Tumaco entregando el Plan Especial de Salvaguardia del paisaje vichero, con más de 1.000 acreditaciones a familias que se van a ver beneficiadas con la producción y comercialización del viche. Reconocemos a las mujeres vicheras de cuatro departamentos, Cauca, Nariño, Chocó y Valle del Cauca que hoy nos acompañan”, dijo la ministra.
El proceso estuvo acompañado por 52 encuentros de consulta previa y por el trabajo articulado con el Invima para avanzar en la Resolución Sanitaria de Derivados, un paso clave para garantizar condiciones de comercialización acordes con la normativa nacional.
El Plan Especial de Salvaguardia adopta un enfoque de “Paisaje Cultural”, lo que implica proteger no solo la técnica de destilación, sino todo el sistema que rodea al viche: desde la siembra de caña nativa en pequeños lotes colectivos hasta la relación espiritual y territorial de las comunidades con la biodiversidad del Pacífico.
Con esta implementación, el Gobierno busca consolidar la autonomía económica de los productores y reconocer al viche como una expresión viva de identidad, resistencia y memoria colectiva.