Nivel de los embalses caería a 20% al final del año por los efectos de El Niño
jueves, 23 de julio de 2026
XM advirtió que, incluso si los embalses alcanzan 80% de llenado para el verano de 2026-2027, no sería suficiente para garantizar una atención confiable de la demanda
El panorama de los embalses del agregado nacional enfrentará su periodo más crítico al final del año, pues las estimaciones de XM apuntan a que alcancen un nivel mínimo de llenado de 20,69% en diciembre.
De cumplirse esa proyección, el embalse agregado del Sistema Interconectado Nacional registraría el nivel más bajo de la historia. El antecedente más cercano fue el verano de 2024-2025, cuando alcanzó un nivel de llenado de 27%.
La advertencia del administrador del mercado energético es aún más crítica si se tiene en cuenta que, incluso si el nivel del embalse agregado del SIN alcanza 80%, persistirían riesgos para la atención confiable de la demanda de energía. Esto, debido a que algunos embalses operarían por debajo de sus mínimos históricos.
“El agua embalsada a capacidad plena en el embalse agregado, es decir, el nivel máximo de llenado que puede retener sin superar su estructura, solo alcanzaría para abastecer la demanda durante cerca de 60 días, un tercio menos que hace una década, cuando podía cubrir cerca de 90 días. Por eso, en la medida en que no llueva y el nivel del embalse empiece a bajar, aumenta el riesgo de desabastecimiento de la demanda”, advirtió Sandra Fonseca, exdirectora de Asoenergía.
De los 24 embalses que supervisa XM, 13 ya superaron la meta de llenado de 80% prevista para afrontar el periodo crítico del fenómeno de El Niño. Entre ellos, Guavio, Calima, Ituango, Esmeralda y Peñol registran niveles superiores a 90%, mientras que Porce II, Punchiná y Porce III presentan los más bajos, con 60,09%, 59,71% y 51,04%, respectivamente.
Presiones al sistema
Aunque más de la mitad de los embalses ya están por encima de la meta fijada por el administrador, Guavio y Esmeralda (el primero y cuarto con mayor nivel de llenado, con 97,4% y 92,36%, respectivamente) ya entraron o entrarán en periodos de mantenimiento mientras el país atraviesa la fase más crítica del fenómeno de El Niño.
El primero, operado por Enel Colombia, realiza obras para el realce de la bocatoma en Guavio. La intervención contempla el desocupado total del embalse entre septiembre y diciembre. Luego operará en condición de filo de agua, con disponibilidad sujeta al recurso hídrico afluente.
El segundo, operado por AES Colombia, solicitó el mantenimiento de la etapa 2 de la planta Chivor entre el 16 de octubre y el 10 de junio de 2027.
Aunque Fonseca explicó que estos mantenimientos siguen las recomendaciones de los fabricantes para garantizar una operación segura y óptima y cuentan con la aprobación del Centro Nacional de Despacho, advirtió que “hay un efecto de falta de previsión y de anticipación responsable en la toma de decisiones por parte del operador de las unidades y del operador del Sistema Interconectado Nacional”.
Frente a los mantenimientos de Guavio y Esmeralda, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, cuestionó que ambos coincidan, pues dejarían de aportar 1.750 MW durante el fenómeno de El Niño. Ante ello, exigió a la Creg, XM, el Consejo Nacional de Operación y los operadores revisar los cronogramas, verificar los respaldos de las Obligaciones de Energía Firme y evaluar si corresponde seguir remunerándolos con el Cargo por Confiabilidad.
“Esto no puede convertirse en un déjà vu de 1992. Colombia ya vivió las consecuencias de una crisis en la que Guavio no estuvo lista ni en operación cuando debía estarlo, contribuyendo al histórico apagón”, apuntó Palma.
Otra presión que enfrenta el sistema energético, esta vez del lado del parque térmico y derivada de la esperada caída del nivel de los embalses, es el abastecimiento de la demanda en la costa Caribe por las obligaciones financieras pendientes de Air-e.
El Ministerio de Minas advirtió a la Superservicios que debe priorizar el pago de las obligaciones de Air-e con los generadores térmicos, que ya alertaron sobre la incertidumbre en la negociación del gas para generación, debido a que dependen de que la empresa se ponga al día con la deuda.
En un periodo en el que el país dependerá más de la generación térmica, la necesidad de cubrir los $1,8 billones que adeuda Air-e a julio, según Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, cobra mayor relevancia ante la previsión de bajos niveles en los embalses.