No podemos otorgar un permiso más en horas pico, dice Santiago Castro

Salud Hernández-Mora

Resulta sospechoso que el 99% de las cancelaciones de vuelos de las últimas semanas hayan corrido por cuenta de Avianca. Y que sin un invierno tan duro como la época de La Niña, pongan al clima como escudo de sus permanentes retrasos.

El sistema aéreo colombiano hace aguas y puede ser, como las vías, un obstáculo para el desarrollo.

Es difícil creer que cancelaran casi un centenar de vuelos por los controladores y el clima. ¿No será que Avianca quiere ahorrarse un dinero?
Siempre dijimos que hubo una situación bastante congestionada, sobre todo en Bogotá, por varios factores: climatológico, controladores y la intervención en pistas, un tema avisado con tiempo y concertado con la industria. Lo que esperábamos es que hubieran acomodado sus programas a esto. Ahora abrimos una investigación para ver en qué medida se deben a esos tres factores, sobre todo porque algunas cancelaciones y demoras se han dado después del arreglo con los controladores.

Insisto, ¿no será que en río revuelto, ganancia de aerolíneas que gastan menos si juntan vuelos en algunos trayectos?
No estoy tan seguro de que las aerolíneas se ahorren plata cancelando, porque les interesa que todos sus aviones estén volando a toda hora. Lo que sí sabemos es que las aerolíneas tienen que estar afectadas en proporción a su tamaño y lo que queremos saber es por qué en las cancelaciones no ha habido esa proporción. Por qué unas tuvieron demoras y no cancelaron y por qué otra sí lo hicieron, y cuál fue el efecto en los pasajeros. Lo que nos interesa no es tanto buscar culpables como mejorar el servicio.
Estupendo que usted quiera mejorar el servicio pero, como cliente de Avianca, que es la más grande, busco que me resarza el perjuicio causado
Claro, y los pasajeros tienen todo el derecho a eso. El primer recurso es ir donde la aerolínea y si no le resuelven, puede acudir a la autoridad aeronáutica en los aeropuertos o por Internet.

Un ejemplo, Aires salió de Ibagué dos veces hacia Bogotá, mientras Avianca suspendía los suyos alegando mal tiempo. ¿Qué se puede hacer?
Amerita una investigación porque si es por meteorología, debió afectar por igual a los aviones de ambas compañías. Ahí una aerolínea se puede estar escudando. Y puede ser que la compañía que salió tenga los instrumentos para aterrizar en una categoría 2, que tiene la pista sur de Eldorado, mientras el otro avión no los tuviera, aunque casi todos los aviones tienen esos equipos. Pero no todas las tripulaciones de todas las aerolíneas están entrenadas para utilizar esos instrumentos.

¿Qué sanción podría tener Avianca si se demuestra que abusó?
Son económicas y responden a unas reglas, no son subjetivas. Pueden ser sustanciosas.

¿Han congelado el otorgamiento de nuevas licencias para operar en Bogotá? Porque a este aeropuerto no le cabe un vuelo más.
Para horas pico, sí, está congestionado y no se puede otorgar un permiso más. Nos ha llevado a tener que decirle a aerolíneas venezolanas o españolas, como Air Europa, que no pueden aterrizar en Eldorado a las 7 p.m. porque a esas horas está saturado. Pero hay otras horas, como mediodía, donde le caben vuelos. Es un aeropuerto de picos.

¿Es viable mandar aviones privados a Guaymaral o Madrid y los militares a Tolemaida o nunca sucederá?
Las operaciones de Madrid entran en conflicto con las de Eldorado. Guaymaral aguanta aviones pequeños pero tiene una pista con un cerro atrás y otro delante, y si se amplía, entra también en conflicto con Eldorado. Lo que hicimos es contratar una consultoría de dónde quedaría un aeropuerto en el altiplano cundiboyacense para trasladar la aviación de Estado. Eldorado solo quedaría para carga y pasajeros.

¿Cuándo van a comprar un radar como Dios manda para que puedan operar con la nieblita bogotana?
El inconveniente de Bogotá no es solo niebla sino de vientos cruzados. Lo que vamos a mejorar es la categoría de las pistas y tenemos dispuestas las inversiones. Pero el problema no es tanto de plata, sino que tenemos que hacer la obra cerrando las pistas.