Nueve de cada 10 nuevos empleos fueron creados por el sector privado en junio
sábado, 1 de agosto de 2026
La tasa de desocupación fue de 8%, es decir, 0,5 puntos porcentuales por debajo del mismo periodo de 2025. En el sexto mes del año hubo 2,13 millones de desempleados
El desempleo sigue en mínimos históricos. En junio, la tasa de desocupación se ubicó en 8%, quiere decir, había 2,1 millones de personas sin empleo. Tras un inicio de año en el que el aumento de la población ocupada fue impulsado por el sector público, a mitad de año el sector privado tomó el protagonismo al generar nueve de cada 10 nuevos empleos.
En junio, de los 706.000 nuevos empleos creados, apenas 82.000 correspondieron al sector público. El contraste es evidente frente a mayo, cuando el Estado aportó 405.000 nuevos ocupados. Esta dinámica predominó durante el primer semestre, con excepción de junio. En abril, el sector público generó 234.000 nuevos empleos; en marzo, 369.000; en febrero, 244.000; y en enero, 172.000.
Frente a este comportamiento, Juliana Morad, directora del Observatorio Laboral de la Universidad Javeriana, señaló que una de las principales razones de la caída en el empleo público es el periodo de empalme. “Tanto la restricción de contratación establecida en la Ley 996 de 2005 como la proximidad del cambio de gobierno, previsto para el 7 de agosto, congelan los procesos de vinculación estatal”, explicó.
Entre los sectores que más impulsaron la generación de empleo sobresalió alojamiento y servicios de comida, con cerca de 289.000 nuevos puestos de trabajo. Le siguieron construcción, con 146.000 empleos, y transporte y almacenamiento, con 145.000, como las ramas que más aportaron al aumento de la población ocupada en junio.
Según Camilo Cuervo, abogado laboral y socio de Holland & Knight, el aumento del empleo en alojamiento y servicios de comida obedece principalmente a la temporada vacacional de junio y julio, así como a la coincidencia de los días festivos.
“Sumado al Mundial de fútbol, hubo un incremento en la demanda de servicios, alojamientos, hoteles y, en general, del turismo, lo que explica en parte esta tendencia”, afirmó Cuervo.
A pesar de este comportamiento, otros sectores registraron caídas en la generación de empleo. El mayor descenso se presentó en las industrias manufactureras, con una reducción de 125.000 personas ocupadas. Le siguieron agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con una caída de 40.000 ocupados, y suministro de electricidad, gas, agua y gestión de desechos, con una disminución cercana a 27.000 personas.
Por su parte, el presidente de la Andi, Bruce Mac Master, señaló que “aunque los datos del mercado laboral son positivos, existe preocupación por lo que pueda ocurrir en los próximos meses, cuando terminen los contratos de empleo relacionados con el Estado, ya sea de forma directa o a través de contratistas”.
Cabe resaltar que, en junio, la tasa de desocupación nacional fue de 8,0%, es decir, 0,5 puntos porcentuales menos que en el mismo mes de 2025. Esto significa que, durante el sexto mes del año, hubo 2,13 millones de personas desempleadas.
Por su parte, la tasa de ocupación se ubicó en 59,4%, lo que representa un incremento de 0,9 puntos porcentuales frente al 58,4% registrado un año atrás. A su vez, la tasa global de participación aumentó 0,6 puntos porcentuales, al pasar de 63,9% a 64,5%.
“La población femenina fue la principal beneficiada con los empleos creados, pues cerca de 77% de los aproximadamente 700.000 nuevos puestos de trabajo fueron ocupados por mujeres, cuya inserción laboral se concentró principalmente en sectores de servicios, como comercio y alojamiento y servicios de comida”, explicó Jackeline Piraján, economista principal de Davivienda.
Sin embargo, uno de los principales desafíos, que se ha mantenido constante en las últimas mediciones, sigue siendo la informalidad, que representó 55,1% del total nacional en junio.
Frente a estas cifras, Cuervo aseguró que “entre más cargas y costos tengamos, y sobre todo con un salario mínimo que fue favorable para quienes tienen empleo y lo devengan porque aumentó su ingreso, para el resto de la población, que es la inmensa mayoría de los colombianos, el salario mínimo lo único que hace es alejarlos cada vez más de la formalidad”.
La Andi hizo un llamado al nuevo gobierno para trabajar de la mano con el aparato productivo, de manera respetuosa y sin estigmas. “Los invitamos a trabajar en pro de reducir la informalidad con una política pública que verdaderamente ataque los problemas estructurales del mercado laboral”, dijo Mac Master.