"La regulación de precios lleva a la escasez, evita la inversión y que el mercado se balancee"
jueves, 28 de mayo de 2026
Manuel Naranjo, vicepresidente de Energía de Drummond Energy, junto con otros dos expertos, recalcó los retos del sector energético de cara a El Niño
En el marco del Foro LR 'Seguridad energética y competitividad: el desafío de Colombia hacia 2030', tuvo lugar el panel '¿Está en riesgo la seguridad energética de Colombia?', en el cual Manuel Naranjo, vicepresidente de Energía de Drummond Energy Inc.; Edwin Cruz Caballero, vicepresidente de Andeg; y Mauricio Téllez, experto en energía y consultor en comunicaciones, advirtieron que el país enfrenta un problema problema que va más allá de la coyuntura climática: años de regulación excesiva, baja inversión y una transición energética mal ejecutada.
Según explicó Naranjo, el país tiene que hacer un esfuerzo grande en materia de desregulación, pues la cantidad de normas que existen actualmente "nos han llevado a que estemos en un escenario de escasez energética y de baja inversión y baja ejecución en proyectos de energía".
El vicepresidente de Energía de Drummond enfatizó en que este cambio es clave, en la medida en que "la regulación de precios lleva a la escasez, evita la inversión y que el mercado se balancee. En este momento que tenemos precios de energía y gas altos, eso automáticamente es un desincentivo a la inversión". Naranjo también aclaró que los precios altos no se pueden corregir a través de la regulación, sino por medio de la inversión y el aumento de oferta.
Por su parte, Cruz afirmó que, de cara a los siguientes años, el nuevo Gobierno deberá implementar un enfoque de política publique que apunte, más que a la sustitución, a mecanismos de complementación de fuentes energéticas. "Creemos que el planteamiento debe estar orientado a la sostenibilidad energética: garantizar seguridad energética para que el país no se apague y mitigar el impacto ambiental", dijo.
Respecto a este punto, alertó que, aunque una gran noticia en materia de inversión es que se espera una expansión de proyectos solares en la región Caribe por el orden de 12.000 megavatios, "la mala noticia es que el límite de exportación de energía es del orden de 4.000 megavatios".
Con respecto al evento climático de sequía que se aproxima, Téllez recalcó que el país ya es importador de gas, una realidad que no se puede cambiar en el corto plazo, y criticó que el país esté "luchando y casi rezando" para que el fenómeno de El Niño se demore un poco más y que no sea tan fuerte, precisamente por los problemas del sistema energético.
Por el contrario, enfatizó en que se debe trabajar en "tener un régimen de promoción a las inversiones y en mejorar el esquema tributario copiando a otros países". A esto, Téllez sumó la urgente reactivación de la exploración de hidrocarburos, así como el pago de deudas con el sistema energético, pues "le estamos pidiendo a las térmicas que se prendan a full, pero hay unas deudas con las empresas que, mal sumadas, son de $8 billones".
Frente a este punto, Cruz señaló que el hecho de que la deuda de Air-e se haya duplicado desde la toma de posesión "habla de la pésima estrategia del Gobierno Nacional en la intervención", pues señaló que antes la deuda estaba por el orden de $1 billón, pero hoy asciende a $2,3 billones.
"Para poder garantizar 58% de la demanda de energía que requiere el país frente a la declinación de los embalses, mensualmente la térmica impone una compra de combustible de $1,5 billones. Si no se asegura el pago de la deuda de Air-e, vamos a empezar el segundo semestre con incertidumbre frente al pago del combustible", advirtió el vicepresidente de Andeg.
Cruz recalcó que, además de la cancelación de las acreencias de esta compañía, la cual permitirá implementar infraestructura de generación térmica para mitigar los riesgos de desabastecimiento ante El Niño, es indispensable que los comercializadores de los mercados regulado y no regulado "aseguren niveles de contratación suficientes".
La crítica a los bajos niveles de infraestructura energética, eléctrica y de gas la compartió el vicepresidente de Energía de Drummond, quien recalcó que el evento climático de sequía que está por venir realmente trae la pregunta de "¿a quién le vamos a quitar el gas?", pues aunque "Colombia era un país muy rico en gas, hoy en día es muy pobre".
"Necesitamos aumentar la inversión y el gas natural es una de esas piezas que puede generar desarrollo y es la principal palanca que nos da seguridad energética", dijo Naranjo. A su vez, hizo un llamado a reflexionar sobre si la expresión de transición energética, como ha sido concebida hasta ahora, "es algo que nos traído bienestar, desarrollo, felicidad o progreso. En mi opinión, nos ha traído escasez".
También criticó que, en lugar de desarrollar recursos masivos en favor de su desarrollo, "nos dedicamos a criticar energéticos tan importantes como el carbón cuando en Colombia estamos llenos de carbón".
Frente a la política de transición energética, Téllez aseguró que es un concepto que se ha entendido mal, pues se pensó que consistía en apagar el petróleo y el gas y prender las energías renovables. "Las empresas y los gremios hemos fallado en demostrarle a la gente lo importante que es que el país cuente con su energía", resaltó.
Al respecto, Cruz enfatizó en que esto ha llevado a que el sistema eléctrico desconozca el rol de la generación térmica para mitigar riesgos de desabastecimiento, especialmente durante un fenómeno de El Niño; y recordó que, solo entre 2023 y 2024, la térmica llegó a aportar hasta 58% de las necesidades energéticas.
"En un evento de El Niño, la térmica puede aportar básicamente 650 millones de pies cúbicos día de generación. La térmica le aporta al país más de 60% del consumo de gas natural a nivel nacional", dijo el vicepresidente de Andeg, quien recalcó que la importación de gas es una oportunidad que, a nivel nacional puede ser aprovechado desde el punto de vista de seguridad energética, y a nivel internacional porque dinamiza la matriz energética.
Naranjo respaldó este punto y señaló que el enfoque del país, lejos de la transición energética, debería estar en el desarrollo de la competencia y el exceso de oferta, pues son los factores que contribuyen a bajar los precios. "En Colombia, nos hemos vuelto muy malos en producir gas y muy buenos en producir expectativas. De hecho, vendemos 30% menos de gas del que históricamente vendíamos", añadió. Por el contrario, advirtió que se necesita incrementar la demanda y la importación de gas.
Finalmente, sobre las críticas a la incursión en fracking, Naranjo indicó que el marco legal para su implementación está completo y las preocupaciones ambientales están resueltas a través del régimen sancionatorio y penal ambiental. "Los ejemplos y los datos hablan de que el fracking y la explotación de hidrocarburos se puede hacer en términos razonables y responsables en materia ambiental", añadió Téllez.