Pasto, Cúcuta y Cartagena tendrán la gasolina más barata del país tras ajuste de $300
lunes, 26 de enero de 2026
Anif estima que un galón de corriente $300 más barato tendría efectos en el saldo de la gasolina y, por consecuencia, en el Fepc
Cada vez falta menos para que se materialice el anuncio del gobierno sobre la reducción en el precio de la gasolina tras el saldo de la deuda que se sostenía en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.
Hace una semana el ministro de Hacienda, Germán Ávila, anunció que los precios de la gasolina corriente caería $300 desde el primero de febrero. La reducción en el precio del combustible dejará a Pasto, Cúcuta y Cartagena con los valores más bajos a partir del domingo.
Tomando como base los precios de los combustibles que publica la Comisión de Regulación de Energía y Gas periódicamente, estas ciudades quedarían con el galón de gasolina a $13.947, $14.100 y $15.783 respectivamente. En contraste, las capitales que mantendrán los precios más altos serán Villavicencio, Cali y Bogotá con $16.291, $16.202 y $16.191 cada uno.
La variación en el precio de la gasolina por ciudades se sustenta (de acuerdo con Julio César Vera, presidente de la Fundación Xua Energy) en los costos logísticos del sistema de abastecimiento y el régimen aduanero.
Por ejemplo, la gasolina en la costa Caribe es más barata por la cercanía de las capitales de Atlántico y Bolívar con la refinería de Cartagena; en cambio, los precios más bajos de Pasto y Cúcuta se basan en las exenciones tributarias propias del régimen fronterizo para evitar el contrabando y mantener la competitividad de los precios frente a Ecuador y Venezuela.
"Ciudades como Cali y Villavicencio registran precios más altos debido a su distancia de las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena y a las limitaciones del sistema de poliductos que no llega a todas partes y en algunos casos además del transporte por ductos es necesario llevar el combustible en trayectos importantes por carro tanques con mayores costes", explicó Julio César Vera.
Sobre la actualidad del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, un estudio de Anif detalló que el balance total en 2025 fue de déficit por $3,9 billones: $7,1 billones de deuda del Acpm pero un superávit de $3,2 billones. A su vez, esperan que al cierre de 2026 el déficit del Acpm caiga hasta $3,3 billones y que la gasolina registre un superávit de $5,9 billones para un saldo total de $2,6 billones hasta diciembre de este año.
Aunque la revisión a la baja en el precio de la gasolina tiene un efecto desinflacionario y se da un contexto de apreciación de la moneda local, Anif estima que un galón de gasolina corriente $300 más barato podría tener efectos en el saldo que se tenga por este concepto y, por consecuencia, en el Fepc.
El riesgo se centra en que el Gobierno aún no equipara el precio del diésel en Colombia con la referencia internacional, lo que expone al saldo del Fepc a la volatilidad cambiaria. El colchón de $2,6 billones en 2026 sería $659.000 millones más bajo, pues caería a $1,9 billones.
"Cada depreciación del peso frente al dólar encarece las importaciones de combustible y amplía automáticamente el déficit del fondo. El margen actual de $1,9 billones proyectado para 2026 desaparecería rápidamente ante movimientos cambiarios adversos, dejando al próximo gobierno con una deuda que comprometerá la estabilidad fiscal y la capacidad del Estado para atender prioridades de gasto social y desarrollo", señaló el centro de pensamiento.
Aunque Anif afirmó que si no se equiparan los precios del diésel al precio internacional y se sigue recortando el valor del galón de gasolina, se seguirá arriesgando el saldo del Fepc, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, sugirió en una entrevista a LR que podrían venir nuevos recortes en el transcurso del año.
"Por ahora solo puedo señalar que estamos en la fase final de ese análisis y que habrá muy buenas noticias para los colombianos, especialmente en materia de reducción del precio", concluyó el jefe de la cartera económica.