Plato por persona de asado para los partidos está 18,2% más cara que en 2022
martes, 9 de junio de 2026
Mientras en mayo de 2022, la porción de asado valía $27.898, para este año cuesta $35.418; el repunte estuvo impulsado por aumentos en el precio de la papa, el aguacate y la carne
Nada sabe más a Mundial que un buen asado en familia y con amigos: el olor de la carne en la parrilla, la cerveza fría y el televisor a todo volumen hacen de cada partido uno de los rituales más tradicionales en Colombia. Si usted es uno de los que no se pierde ningún juego y ya está alistando el mercado para el encuentro del 17 de junio contra Uzbekistán, debe saber que el plato subió $7.520, pasando de $27.898 a $35.418 en los últimos cuatro años
En términos porcentuales, un plato de asado se incremento en 18,2% frente a los precios del mundial pasado.
En un ejercicio realizado por este diario, con base en los datos del Sistema de Información de Precios y Abastecimiento del Sector Agropecuario, Sipsa, del Dane, se revisaron los precios de los ingredientes que normalmente componen un asado, como carne, papa, plátano, mazorca y aguacate, tomate y cebolla para el guacamole, durante la última semana de mayo de 2022 y la misma semana de 2026.
Para ello, se promediaron los precios por kilogramo entre las principales centrales mayoristas del país. El valor resultante se dividió confirme a la cantidad que consumiría una sola persona por alimento: por ejemplo, el kilo de carne entre dos porciones y la mazorca entre tres. Finalmente, se sumaron los valores resultantes para calcular el precio por plato de asado.
¿Qué fue lo que más subió?
El sondeo reveló que el alimento que más se encareció en los últimos cuatro años fue el aguacate común, con un alza de 64,8%, teniendo en cuenta que el precio de la porción pasó de $625 en 2022 a $1.030 en 2026.
El segundo lugar lo ocupó la papa parda pastusa, que se incrementó en 47,7%, equivalente a $297: el precio por persona subió de $623 a $920 en el transcurso de estos cuatro años.
Frente a la variación registrada, Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, explicó que el precio del aguacate cambia de acuerdo con las temporadas de cosecha y la oferta. A esto sumó el factor clima, pues “hace cuatro años no tuvimos la problemática de la luz y del frente frío que se presentó a inicio de este año y que, obviamente, se asentó en el coletazo del proceso inflacionario”.
Por otro lado, detalló que el valor de la papa ha venido atravesando un proceso de corrección provocado por los bajos precios registrados a finales de 2025, que generaron la salida de varios actores del mercado.
Ahora bien, el asado también está más caro por el encarecimiento de la carne de res. Mientras en 2022, la porción personal de chatas y costilla costaba $15.994 y $9.029, actualmente valen $21.291 y $10.580 respectivamente, reflejando aumentos de 17,2% y 33,1% cada uno.
Al respecto, el analista experto de economía local de Corficolombiana, Nicolás Cruz Walteros, precisó que el aumento responde a una menor disponibilidad de ganado en comparación con la demanda, que se ha mantenido más estable.
“Durante los últimos años, los precios del ganado en pie han registrado incrementos importantes, debido a factores como la recuperación de las exportaciones de ganado y carne, la retención de hembras para reproducción y los mayores costos de producción que enfrentó el sector pecuario”, detalló.
A esto se suman los ciclos largos de ajuste de la producción ganadera, pues, mientras la oferta de los productos agrícolas sube a medida que salen nuevas cosechas, en la ganadería se requiere de varios años para subir el inventario bovino. “Esto hace que cualquier reducción en la oferta tenga efectos persistentes sobre los precios”, enfatizó Cruz.
Ahora bien, el asado también se encareció a causa de las alzas de entre 0,3% y 14,6% en el precio de la cebolla cabezona blanca y el tomate chonto.
En cuanto al impacto que estos repuntes generan en el bolsillo de los colombianos, Cruz aseguró que el efecto es importante porque son alimentos ampliamente consumidos y que tienen un peso significativo dentro del gasto. De esta forma, “cuando aumentan los precios de insumos básicos, los hogares deben destinar una mayor proporción de sus ingresos a la compra de comida, reduciendo su capacidad de compra en otros bienes y servicios”.
El peso de la época mundialista
Además de la influencia que tienen los ciclos de cultivo y de producción ganadera, la temporada mundialista se consolida como uno de los factores que más impactará el precio de la comida. De acuerdo con Fabián Suárez, jefe de investigaciones sectoriales de Anif, “lo que se espera de esta época es un mayor consumo en alimentos como la carne y también un incremento en el consumo de comidas a la mesa y en restaurantes”.
Este punto lo respaldó Bedoya, quien afirmó que el Mundial es una buena temporada de consumo de comida porque la gente se reúne a ver partidos y las empresas dan permisos a sus trabajadores para que disfruten de los partidos en sus casas. “Tenemos muchas expectativas y mucha esperanza porque como las personas ven más plata en su bolsillo y este año la economía es de mucho gasto, la gente se inclina más por comer, añadió. Resta esperar en cuánto quedará el precio del asado al cierre del Mundial.
El precio del asado no solo subiría por el Mundial, sino también por El Niño
De acuerdo con los expertos, el precio del asado y de los alimentos que componen la canasta básica familiar no solo se verían impactados por las presiones temporales de la época mundialista, sino también por factores climáticos, especialmente la llegada del fenómeno de El Niño hacia el segundo semestre; los costos de producción y de transporte y el abastecimiento.