Laboral

Población migrante y afros, los de mayor desempleo en Colombia por baja inclusión

Gráfico LR

Según cifras del Inae 2022-2023, los migrantes tienen 24,4% de desocupación; población negra y raizal, 16,2%, y los jóvenes, 16%

Alejandro Rodríguez Torres

En 2023, el Informe Nacional de Empleo Inclusivo de la Fundación de la Asociación Nacional de Empresarios, Andi, en alianza con Fundación Corona, analizó los retos en la educación para elempleo formal desde el acceso a la educación y la inclusión.

El enfoque del reporte hacia la diversidad, señala que el sector empresarial está crudo en equidad e inclusión. Según las cifras del reporte, en términos de desempleo, los migrantes con residencia de 12 meses tienen 24,4% de desocupación; la población negra, afrocolombiana, raizal y palenquera está en 16,2%; los jóvenes, 16%; la población LGBTIQ+, 15,4%; los migrantes con residencia de 5 años, 13,7%; las mujeres, 12,8%, y, por último, las personas con discapacidad, 10,2%.

El presidente de la Andi, Bruce Mac Master, dijo que “Colombia tiene un mercado laboral con disparidades e inequidades en materia de acceso, remuneración y protección social, agravadas en ciertas poblaciones que enfrentan obstáculos significativos”. Además, recalcó que la reforma laboral no genera empleo y tampoco reduce la informalidad laboral.

Ante esto, en el panel ‘Alianza por la Inclusión Laboral’, moderado por Milton Mora, gerente de Oportunidades Económicas ACDI/VOCA, entonó la conversación hacia los retos de la inclusión en el sector.

Sandra Hinestroza, managing director de HP, apuntó que “es recomendable hacer todos los esfuerzos para entrenar, capacitar a las diversidades con acciones afirmativas, con objetivos concretos que se midan desde la Junta Directiva”.

Yurani Palacios, gerente de responsabilidad social Wavin, dijo que “el enfoque de género es primordial. Las mujeres de nuestro país requieren un llamado de acción inmediato por parte de las instituciones para reducir esta brecha”.

Dean Lermen, consultor de política pública de la Universidad Externado, indicó que “la inclusión es la participación de las poblaciones en los procesos reales”, apuntó Dean Lermen.

Por otro lado, volviendo a las cifras, los grupos vulnerables están en estado críticoen cuanto a la concentración de la pobreza, liderado por víctimas del Registro Único de Víctimas, 19%, con estado de pobreza en 51,8% y pobreza extrema de 18,5%. Por su parte, los afros, con 9,3% de concentración, 46,1% en la pobreza y 17,3% en pobreza extrema. En cambio, los grupos indígenas con 4,4%, del cual 61,6% está en la pobreza y 18,5% en pobreza extrema.

El informe recalcó que “en condiciones adecuadas, el empleo, como último paso en la trayectoria, es un mecanismo clave para la generación de ingresos y el desarrollo de vocaciones y talentos”.

Así, recomienda las políticas públicas cuantificables, con indicadores, para resolver el problema de los entornos físicos y digitales para la capacitación para el empleo.

Los retos de la educación media

Para la educación media, la calidad educativa presentó una brecha entre instituciones no oficiales y oficiales, que alcanzó 33,1 puntos de diferencia en el Saber 11 de 2022, que desde 2020 ya superaba los 32 puntos. Sin embargo, a nivel nacional, la prueba del Estado, en los últimos 9 años, solo ha logrado un promedio de 260 puntos sobre 500.

La crisis es estructural y que, contrario a surgir con la pandemia, está instalada, al menos, hace nueve años”, señala el informe.

Además, el reporte indicó que la cobertura de educación de 2022 se ubicó en 49,7%, con 8.000 jóvenes activos menos que en 2021. Asimismo, se presentaron altos índices de deserción en el Amazonas, 10,5%; Putumayo, 6,2%, y Vichada, 6,0%.

¿Y la educación superior?

De acuerdo con el informe, 3 de cada 10 graduados están en la informalidad, mientras que para los graduados de educación media está en 6 de 10.

Aunque la estadística de la evaluación del Saber Pro de 2022 indicó que, de 300 puntos posibles, el promedio nacional se ubicó en 145.

El empleo después de la educación

El informe destaca que entre 2021 y 2022, la intermediación laboral aumentó en 159%, que representa el esfuerzo de las instituciones públicas como el Servicio Público de empleo para fortalecer la oferta y gestión de la colocación de empleo. Este proceso de intermediación busca agilizar que las personas consigan empleo conforme a sus competencias, experiencia y perfil, y los empleadores encuentren el talento humano idóneo.

En términos económicos, los graduados de educación posmedia tienen ingresos 2 veces superiores a los de educación media. Sin embargo, hubo una brecha salarial de $4,5 millones entre trabajadores graduados de educación media y graduados de posgrado.

En el mercado laboral, el reporte señaló que los ocupados formales son 9.259.198, de los cuales 43,9% son mujeres, y 56,1%, hombres.

Las recomendaciones del informe

  1. Involucrar a los actores y aprovechar iniciativas de las agendas territoriales.
  2. Mejorar la práctica docente.
  3. Articular la educación para el fortalecimiento del talento y habilidades laborales del mercado.
  4. Consolidar una oferta integral que atienda las necesidades de las poblaciones de difícil inserción, así como de los empleadores y los territorios.

“Uno tiene que poder darle a la gente las oportunidades, el conocimiento, la capacidad de hacer cosas, el acceso a la información”, dijo el presidente de la Andi, Bruce Mac Master.

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