Economía

Por costos de exportación y los nuevos clientes, llegó el cuarto de hora del carbón

Cinthya Ruiz Granados

Por la nueva demanda de países y los buenos costos de exportación en barco, parece indicar que llegó el cuarto de hora para la venta del commodity.

Hace un año se hablaba del mal momento que vivía el carbón debido a los paros que duraron 77 días y que le costaron al país, según la Asociación de Instituciones Financieras (Anif), $900.000 millones.

También la crisis estuvo atada al cese de operación de las minas, y a la suspensión de las licencias ambientales de algunas compañías mineras.

Para el segundo semestre de este año el panorama podría ser distinto pues lo que han reportado las empresas como Drummond, Cerrejón, y Prodeco a la Agencia Nacional de Minería (ANM) es que la producción del mineral ya llegó a 47,3 millones de toneladas mientras que en 2013 la cifra solo alcanzó 40,5 millones de toneladas. De continuar sin ningún percance, podría cumplirse la meta de 89 millones de toneladas.

Incluso, Drummond le aseguró a Wall Street Journal que su producción este año iba a aumentar 19% y llegaría a 27,2 millones de toneladas. Y la de Cerrejón estaría por encima de 32 millones de toneladas. Estas dos compañías representan 65% de la producción total.

En los últimos tres años han aparecido en el panorama de principales compradores del mineral nuevos mercados como Turquía, Israel, Países Bajos, Reino Unido, Canadá, que se suman a los tradicionales como Estados Unidos y China.

Los nuevos han reemplazado la baja demanda de China, que debido a su desaceleración ha perdido participación de mercado pasando de 5% en 2012 a 1%, este año según las cifras de Anif.

Luis Ferney Moreno, director del departamento mineroenergético de la Universidad Externado, explica que esta nueva demanda se debe a un tema coyuntural. “Se habla del cuarto de hora porque hay países como Israel, Reino Unido, Turquía o países al norte de Europa que compran carbón gracias a una coyuntura específica que varía en producción o reservas para cuando llegue el invierno”, dice.

Cerca de 90% de la producción anual de carbón es exportado y convierte a Colombia en el cuarto vendedor mundial del commodity. En los primeros seis meses, las ventas externas del mineral han crecido 3,7% con respecto a 2013 a pesar de la caída que ha tenido el precio internacional y que sería el lunar de las cifras. En lo que va corrido del año, el precio más bajo fue de US$55,75 por tonelada y el más alto de US$64,75.

Los buenos resultados en producción y exportaciones, son según, Andrés Pardo, director de investigaciones económicas de Corficolombiana, una respuesta a las malas cifras que presentó el commodity el año pasado.

“El carbón tiene un tema positivo y es que como el año pasado fue tan malo, entonces eso está ayudando a los resultados actuales. Hoy hay superávit comercial del producto”, explica el experto.

En un comentario, Anif agrega que la buena hora del mineral se da gracias a la continuidad de demanda de los países europeos pues para Colombia juega a favor que la tecnología del shale gas-oil esté causando daños en múltiples fuentes de agua así como “las deficiencias en la infraestructura de transporte y almacenamiento de gas líquido.

Además se sumarían la llegada de dos nuevos mercados. África que inició sus importaciones de carbón colombiano este año e India que aunque el primer semestre no ha sido alentador, se espera que para finales de 2014 juegue un papel importante.

La Asociación no descarta la menor dinámica de China, y expertos como Pardo también consideran que su demanda no va aumentar, lo que traerá como efecto una estabilidad en el precio.

“No obstante, a pesar de que el precio está mal, es importante la estabilidad de la demanda, que hace que la actividad del carbón sea sostenible”, asegura Carlos Ronderos, exministro de Comercio.

Si bien hay un buen escenario para que se mantenga el resultado de las exportaciones y de la producción en general, Anif destaca que existen problemas internos que podrían reducir la oferta del mineral.

Los que menciona en su comentario son los procedimientos de consulta previa con las comunidades, “los cuales se han convertido en verdaderos vetos a numerosos proyectos y han generado significativas tardanzas en otros”; demoras en licencias ambientales; y sobrecostos de transporte por las deficiencias de la infraestructura férrea.

Competitividad en estados unidos
A pesar de la desaceleración del consumo de carbón colombiano debido a la nueva tecnología de shale gas-oil, el commodity es competitivo en Estados Unidos. El bajo costo de transporte por barco y el gran volumen de producto que se puede llevar en uno de ellos (50.000 toneladas) lo hacen atractivo.

Un informe que presentó el Wall Street Journal indica que el costo de transporte por tonelada del mineral desde los Montes Apalaches a una planta de Florida está en US$26, mientras que importarlo desde Colombia a la misma planta cuesta US$15.

Junto al precio se suma el volumen de producto que se puede transportar en tren, cada vagón puede llevar solo 100 toneladas y un tren está conformado por 100 vagones, es decir 10.000 toneladas mientras que en barco se llevan 40.000 adicionales.

Además, está el costo de la mano de obra del sector pues los costos laborales son más bajos en Colombia que en Estados Unidos.

Aunque el país norteamericano solo consume 3% de la producción mundial, Colombia tendría una gran oportunidad de aumentar sus ventas por estos factores.

Nuevo gremio jalonará la producción
La Asociación Nacional de Minería (ACM) tiene buenas expectativas sobre el futuro del sector. Su presidente, Santiago Ángel, señaló recientemente que esperan ser un articulador entre la minería y las comunidades, para evitar que las diferencias entre las zonas productoras y las compañías, traben la actividad y recorten la meta de producción, como ocurrió el año pasado. Ángel también le apostará a que las carboneras fortalezcan la inclusión de los pequeños mineros.

Las opiniones

Luis Ferney Moreno
Director del departamento mineroenergético de la universidad externado

“Se habla del cuarto de hora porque hay países como Israel o al norte de Europa que compran carbón gracias a una coyuntura específica que varía en producción o reservas para el invierno”.

Andrés Pardo
Director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana

“El carbón tiene un tema positivo y es que como el año pasado fue tan malo, eso está ayudando a los resultados actuales. Hay superávit comercial”.