¿Qué hacer si una estación no aplica la medida de reducción de la gasolina en $500?
martes, 3 de febrero de 2026
Si una estación de servicio se niega a aplicar la medida aprobada por el Gobierno, la queja debe interponerse ante el MinMinas
Febrero comenzó con buenas noticias para los colombianos. Luego de que el galón de gasolina prácticamente duplicó su precio por cuenta del déficit que venía generando en el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles, Fepc, el Gobierno dio finalmente el brazo a torcer y redujo en $500 el precio del combustible, medida que entró en vigor desde el domingo 1 de febrero.
Faltan más rebajas, según dijo el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien aseguró que se trata de una medida contrainflacionaria adoptada por el Gobierno. Sin embargo, el decreto expedido por su homólogo de Minas y Energía, Edwin Palma, no modificó el precio del diésel.
¿Pero qué ocurre si usted llega a su estación de servicio de confianza y allí no le aplican el ajuste que, por decreto, ordenó el Ministerio de Minas y Energía?
Santiago Soto, director general de Santiago Soto Luna & Abogados, explicó que, en caso de que una estación de servicio no acate la reducción de precios, la situación debe ponerse en conocimiento de la Dirección de Hidrocarburos del Ministerio de Minas y Energía para que esta entidad proceda a estudiar el caso y, de ser necesario, aplique las sanciones correspondientes, conforme a lo dispuesto en el Decreto 4299 de 2005 y sus normas complementarias.
“Dependiendo de la situación específica, si hay reincidencia en el desacato de los precios establecidos por el Ministerio de Minas, la estación puede enfrentarse a sanciones que van desde amonestaciones o multas hasta la suspensión temporal del servicio o la cancelación de la autorización para ejercer la actividad de distribución minorista de combustibles”, explicó el experto.
Es importante entender la naturaleza de la composición del precio de los combustibles, que publica cada mes, para las principales ciudades, la Unidad de Planeación Minero Energética, Upme.
Alrededor de 67,6% del precio corresponde al ingreso al productor que se le paga a Ecopetrol, mientras que otro 18% está asociado a impuestos como el gravamen al carbono, el IVA y la sobretasa. El otro 14,4% corresponde a costos de logística y márgenes de comercialización.
El precio varía entre todas las ciudades por las variables mencionadas, puesto que ciudades como Cali y Villavicencio registran precios más altos debido a su mayor distancia de las refinerías de Barrancabermeja y Cartagena, así como a las limitaciones del sistema de poliductos.
Las ciudades más caras
Con este ajuste, Villavicencio, Cali y Bogotá se consolidan como las ciudades con el precio más alto del galón de gasolina corriente, con valores de $16.091, $16.002 y $15.991, respectivamente. En contraste, los precios más bajos se registran en Pasto, Cúcuta y Cartagena, donde el galón cuesta $13.747, $13.900 y $15.583, en su orden.
La decisión del Gobierno se sustenta en dos factores: primero, la respuesta “antiinflacionaria” del Gobierno frente a las presiones derivadas del incremento de 23,7% en el salario mínimo de 2026; y segundo, el saldo de la deuda del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, asociado a la gasolina corriente.
La gasolina sigue por encima de $3.000 y $4.000
Sergio Cabrales, docente de la Universidad de los Andes y experto en temas minero-energéticos, señaló que el precio del galón de gasolina podría reducirse en más de $3.000. Según sus cálculos, el precio internacional se ubica en $12.864, mientras que el precio nacional alcanza $16.491, lo que deja una diferencia de $3.627.
Sobre las razones de esta brecha, Cabrales explicó que la gasolina dejó de estar subsidiada hace tres años y comenzó a generar aportes netos al Fepc. En ese contexto, señaló que “entre 2020 y 2025, el precio interno de la gasolina prácticamente se duplicó, al pasar de niveles cercanos a $9.000 por galón a valores superiores a $16.500”.
Otros analistas como Julio César Vera, presidente de Xua Energy, señaló que, aun si el Gobierno reduce el precio de la gasolina en $300 por galón, todavía existiría un margen cercano a $4.000 para una disminución adicional.