Regasificadora del Pacífico entrará en operación en el segundo semestre de este año
sábado, 7 de febrero de 2026
La inversión total del proyecto asciende a US$172 millones y tendrá inicialmente una capacidad de 60 millones de pies cúbicos diarios
Los jugadores del sector energético están destapando las cartas que tienen en su baraja. Un déficit de gas que supera 23%, según los datos más recientes de Andesco, ha llevado a distintos actores a buscar alternativas que permitan garantizar el abastecimiento del combustible en el territorio nacional. Y es que, como se repite en el sector, el gas más caro es el que no se tiene.
Uno de los proyectos de infraestructura llamados a convertirse en una joya para el suroccidente del país es la Regasificadora del Pacífico, que entrará en operación en el segundo semestre de 2026. Así lo confirmó Óscar Isaza, presidente y propietario del proyecto, quien aseguró que esta iniciativa permitirá fortalecer la seguridad y la independencia energética del suroccidente del país, mediante el ingreso de gas natural licuado por Buenaventura.
La solución consiste en traer una unidad flotante de almacenamiento (FSU, por sus siglas en inglés). Desde esta embarcación se llenan isocontenedores criogénicos, que son transportados en otro buque (OSV) hasta un terminal portuario, descargados como carga contenedorizada, montados en chasis y trasladados por carretera hasta Buga, donde se realiza la regasificación. El municipio fue elegido porque por allí pasa la red de transporte de gas.
“Tras un proceso de negociación intenso, el 28 de febrero de 2025 se firmó un contrato con Ecopetrol por 60 millones de pies cúbicos diarios, que serán regasificados en Buga. Sin embargo, la capacidad total de esta solución es de 120 Mpcd, lo que representa una alternativa concreta para el abastecimiento de gas del país, que ingresa por el suroccidente colombiano”, explicó Isaza.
La molécula de gas será adquirida por Ecopetrol en mercados internacionales. El gas llega en estado líquido, transportado en buques metaneros, y se recibe en una zona de fondeo asignada por Dirección General Marítima, Dimar.
“Desde allí, el gas líquido se transfiere de manera segura al barco FSU, se cargan isocontenedores de 45 pies y se transportan en barco hasta terminales como Sociedad Portuaria de Buenaventura o Aguadulce. Es importante aclarar ya existen en Colombia operaciones con isocontenedores criogénicos para otros gases: oxígeno, nitrógeno y argón que se manejan a temperaturas cercanas a los -200 °C, y se distribuyen por carretera a todo el país”, agregó.
La inversión total asciende a US$172 millones, financiada con equity ya aportado y créditos de un banco nacional y uno internacional. “No hay anticipos: el proyecto tiene penalidades estrictas por retrasos, lo que garantiza el cumplimiento”, dijo.
El buque FSU ya fue contratado con Exmar, una naviera con más de un siglo de trayectoria. La unidad contará con una capacidad cercana a 145.000 metros cúbicos de almacenamiento de gas natural licuado, GNL. Asimismo, ya se adquirieron más de 162 isotanques criogénicos a Cimc Enric, el mayor fabricante de este tipo de equipos a nivel mundial.
La planta de regasificación, que estará ubicada en Buga, tendrá inicialmente una capacidad de 60 millones de pies cúbicos diarios, con posibilidad de expansión hasta 120 millones. El proyecto se desarrolla sobre un terreno de 10 hectáreas, cuenta con todas las licencias requeridas y se encuentra alejado de zonas pobladas.
Mauricio Gómez Machado, consejero delegado del proyecto, aseguró que para la región del suroccidente el precio de ese gas podría ser inferior al que se comercializa actualmente. “En cuanto al precio del gas, es importante aclarar un mito: el costo final que paga el usuario no depende únicamente del valor de la molécula, sino de la suma de la molécula, el transporte, la distribución y la comercialización. En lugares como Cali, hoy el gas doméstico puesto en estufa supera US$20 por Mbtu. El gas importado por el Pacífico, al reducir drásticamente el costo de transporte, puede resultar más barato para el suroccidente, incluso si la molécula es importada”, explicó.
Isaza, por su parte, aseguró que todos los proyectos de regasificación son bienvenidos. “Colombia necesita más gas, más infraestructura y más soluciones reales. El mensaje es claro: pensar en la gente, garantizar energía, generar desarrollo y construir riqueza social. Eso es lo que representa esta iniciativa para el Pacífico colombiano”.
El proyecto contempla la instalación en Buenaventura de una planta local de regasificación de 1,5 millones de pies cúbicos diarios, lo que garantiza seguridad energética directa para una población cercana a 500.000 habitantes. “Esto es clave porque el gas que se distribuye en Buenaventura está subsidiado para los estratos 1, 2 y 3, lo que significa un impacto social”, dijo Isaza.