América Latina y la UE sellan compromisos en energía verde, digitalización y créditos
lunes, 10 de noviembre de 2025
Los líderes de América Latina, el Caribe y la Unión Europea acordaron una Hoja de Ruta 2025-2027 centrada en la transición energética, la acción climática, el comercio sostenible y la reforma de la arquitectura financiera internacional
*Invitado por CAF
La Cumbre Celac-UE 2025, celebrada el 9 de noviembre en Santa Marta, concluyó con una declaración conjunta que define los nuevos ejes de cooperación política, económica y ambiental entre América Latina, el Caribe y la Unión Europea. Los jefes de Estado y de Gobierno de ambas regiones adoptaron un documento de más de 50 puntos que sienta las bases de una Hoja de Ruta 2025-2027, centrada en el desarrollo sostenible, la transición energética, el comercio, la seguridad y la transformación digital.
El encuentro, presidido por Colombia en su calidad de titular pro tempore de la Celac, reafirmó el papel estratégico de la relación birregional y destacó la necesidad de revitalizar el multilateralismo en un contexto global marcado por conflictos, tensiones comerciales y crisis ambientales. “América Latina y Europa comparten valores democráticos y una visión de desarrollo basada en la equidad, la sostenibilidad y el respeto por el derecho internacional”, señaló el documento final.
Una hoja de ruta con foco en sostenibilidad y conectividad
La declaración subraya que la nueva Hoja de Ruta Celac-UE deberá estar finalizada antes de la próxima reunión ministerial y se concentrará en acción climática, transición energética, interconexión regional, comercio y combate al crimen organizado transnacional. El texto destaca la voluntad común de fortalecer el multilateralismo y las instituciones internacionales, así como la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU para hacerlo más representativo.
La cumbre coincidió con anuncios relevantes de organismos multilaterales, como el compromiso de CAF –banco de desarrollo de América Latina y el Caribe– de invertir US$40.000 millones en proyectos de crecimiento verde durante los próximos cinco años, y la aprobación de US$300 millones para la modernización aeroportuaria de Colombia, inversiones alineadas con los objetivos de la agenda birregional.
Cori critica falta de liderazgo colombiano en la cumbre
El Consejo Colombiano de Relaciones Internacionales (Cori) emitió un comunicado tras el cierre de la IV Cumbre Celac–Unión Europea, en el que destacó la relevancia de fortalecer el diálogo birregional sobre la base de valores compartidos como la democracia, los derechos humanos, el desarrollo sostenible y el multilateralismo renovado.
Sin embargo, el organismo expresó preocupación por la falta de consenso político durante el encuentro en Santa Marta y lamentó lo que calificó como una “escasa asistencia de jefes de Estado y de Gobierno”, lo que, en su opinión, refleja el débil liderazgo diplomático de Colombia y un creciente “aislamiento internacional”.
El Cori también cuestionó la ausencia de una condena explícita a la invasión rusa en Ucrania y la falta de una postura más firme frente a la situación política en Venezuela, señalando que la cumbre perdió la oportunidad de fijar una posición clara en defensa del derecho internacional y la democracia.
Pese a las críticas, el consejo reconoció que el momento es propicio para reimpulsar la cooperación Celac–UE ante los retos comunes de ambas regiones, como la migración, el crimen organizado y la necesidad de avanzar en la triple transición verde, digital y social.
Reformas al sistema internacional y
nueva arquitectura financiera
Uno de los ejes más amplios del documento es el llamado a reformar la arquitectura financiera global y fortalecer las fuentes de financiación para el desarrollo. Las delegaciones respaldaron el compromiso de avanzar hacia un sistema más inclusivo y eficaz, que refleje las realidades de los países en desarrollo.
Los líderes insistieron en la necesidad de revisar los criterios basados exclusivamente en el PIB, promover indicadores más amplios de bienestar, e impulsar la cooperación entre las instituciones financieras europeas y latinoamericanas. También reafirmaron la importancia de cumplir los compromisos de asistencia oficial al desarrollo (AOD), equivalente al 0,7% del ingreso nacional bruto de los países desarrollados.
Comercio e inversión: hacia una integración más profunda
El bloque reafirmó su respaldo a un sistema comercial multilateral “abierto, transparente y basado en normas”, con la Organización Mundial del Comercio (OMC) como eje. Además, celebró la entrada en vigor de acuerdos entre la Unión Europea y países de América Latina como Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Centroamérica, y expresó su apoyo a la pronta adhesión de Croacia a estos pactos.
La cumbre también dio un nuevo impulso a la Agenda de Inversiones Global Gateway UE-ALC, instrumento europeo para financiar proyectos en energía limpia, infraestructura sostenible, digitalización y movilidad. Esta iniciativa busca movilizar inversión privada y pública bajo criterios de sostenibilidad y beneficio compartido, especialmente en los países del Caribe y Centroamérica.
Clima, transición energética y biodiversidad:
el eje verde del acuerdo
La declaración dedica un amplio bloque a la acción climática y la transición energética, destacando el respaldo a los compromisos del Acuerdo de París y la COP30 de Belén, Brasil. Los países acordaron trabajar para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero conforme a la meta de 1,5 °C, e impulsar políticas que aseguren una transición justa y equitativa.
La interconexión energética regional se plantea como una prioridad, junto con la cooperación tecnológica para desarrollar energías seguras, sostenibles y de bajas emisiones. Además, se destacó la necesidad de restaurar ecosistemas, promover la bioeconomía y fortalecer cadenas de valor sostenibles, como la del sargazo en el Gran Caribe, que podría convertirse en una nueva industria verde con apoyo de la Global Gateway.
Seguridad, crimen organizado y paz en la región
La cumbre reafirmó la condición de Zona de Paz de América Latina y el Caribe, y valoró los esfuerzos de Colombia en la consolidación de su proceso de paz, con el apoyo de la comunidad internacional y la ONU. También se subrayó la cooperación para combatir el crimen organizado transnacional, el tráfico de drogas, la trata de personas, la minería ilegal, el tráfico de armas y los delitos ambientales.
Los Estados acordaron fortalecer la Asociación UE-ALC en materia de Justicia y Seguridad, crear estrategias conjuntas contra el narcotráfico y promover el intercambio de información y capacidades institucionales, respetando siempre los derechos humanos.
Seguridad alimentaria, salud y migración:
los desafíos sociales
Los líderes reafirmaron su compromiso con la erradicación del hambre y la pobreza y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria a través de modelos de producción más sostenibles. Se destacó la cooperación en el marco del Plan SAN Celac y la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza.
En materia sanitaria, la cumbre insistió en avanzar hacia una autosuficiencia regional en vacunas y medicamentos, con una alianza birregional que impulse la innovación y la transferencia tecnológica. También se reafirmó la necesidad de gestionar la migración de forma ordenada y segura, con responsabilidad compartida y respeto a los derechos humanos.
Transformación digital, educación y cultura: los nuevos pilares del vínculo
La transformación digital fue otro punto central. Los mandatarios acordaron promover una inteligencia artificial ética y responsable, fortalecer las infraestructuras digitales y avanzar en la Alianza Digital UE-ALC, lanzada en 2023. Asimismo, se comprometieron a combatir la desinformación y los discursos de odio en línea.
En educación e investigación, se ratificó la Nueva Agenda de Cooperación en Investigación e Innovación, y se impulsarán programas como Erasmus+ y Horizonte Europa para fomentar el intercambio académico y científico.
La declaración también resalta la importancia de las industrias culturales y creativas como motor de desarrollo sostenible, y celebra que 2026 será el “Año Conmemorativo del Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá”.
Un cierre con mirada hacia 2027
La Cumbre Celac-UE concluyó con el anuncio de la próxima cita en Bruselas en 2027, donde se evaluará el avance de la Hoja de Ruta 2025-2027. Los líderes agradecieron a Colombia por su hospitalidad y liderazgo en la organización del encuentro, que se desarrolló bajo el lema de “Alianzas para un futuro sostenible y equitativo”.
Con acuerdos que abarcan desde la transición energética hasta la cooperación digital y la paz regional, Santa Marta se consolidó como escenario histórico de una cumbre que renueva los lazos entre Europa y América Latina, y marca un punto de inflexión en su relación política, económica y ambiental.