¿Robusta o especializado? El dilema que enfrentan actualmente los cafeteros colombianos

Margarita Matías

Aunque la gran apuesta de la caficultura colombiana está enfocada en la producción de granos arábigos especiales, el crecimiento mundial de la demanda, que de hecho este año quedará insatisfecha en 400.000 sacos, plantea un nuevo panorama económico en el que quizá explorar variedades como el robusta podría ser una alternativa para incrementar la producción y así ganar más mercado.

Sin embargo, pensar en la posibilidad de sembrar una variedad distinta a la que siempre se ha manejado en el país genera un dilema entre los cafeteros, pues a pesar de que se estarían abriendo puertas para exportar más, al mismo tiempo se correría el riesgo de perder ese valor agregado que caracteriza al café de Colombia, y que en últimas se traduce en la prima más alta del mundo pagada a los caficultores, que en mayo llegó a US$0,24 por libra.

Según un estudio de los codirectores Carlos Gustavo Cano y Cesar Vallejo, además de otros miembros del Banco de la República, debido a que la Federación Nacional de Cafeteros controla la calidad del grano que exporta, deja por fuera otras calidades y variedades, entre ellas el robusta, 'a pesar de que tiene futuro promisorio en la zona oriental colombiana y mercado en países compradores', afirma el estudio.

La investigación incluye que el manejo de la caficultura se aleja de las tendencias actuales del mercado, y que al depender de una sola variedad como la arábiga, los involucrados en la actividad no tienen márgenes de maniobra frente a la volatilidad del precio.

La apuesta es por especiales
Los argumentos expuestos por los investigadores no son válidos para el gerente de la Federacafé, Luis Genaro Muñoz, quien explicó que dichas propuestas deben ser estudiadas con seriedad y cuidado.

Para el dirigente gremial, pensar en la Orinoquía como una región apta para sembrar café robusta es algo que será una decisión de los empresarios, no obstante, no respalda la idea, pues según él, cabe la posibilidad de que se mezcle con la variedad arábiga, y se pierda el valor agregado en el mercado internacional. 'No sabemos de robusta, y como no hay tierras aptas para café en el oriente, tendría que invertirse en su transformación, ¿y quién hará eso?', explicó Muñoz.

Aún así, el presidente del Comité de Cafeteros de Caldas, Ricardo Sánchez, no descartó del todo la idea de pensar en los Llanos para sembrar café, pues puede ser una alternativa para el futuro.

'Sin embargo, todavía tenemos mucha área que puede ganar en productividad en la zona Andina', dijo el directivo, quien agregó que el estudio contiene temas interesantes, y entre ellos valdría la pena preguntarse la efectividad del modelo que viene manejando la Federación ante la baja en la producción, tema que debería plantearse al interior del gremio.

Para Sánchez, sembrar robusta en el país no implica que estos granos se mezclen con los arábigos, y muestra de ello es que Brasil tiene esas dos variedades y sabe identificar perfectamente cual es cual.

Según el presidente de la Federación, es necesario que se sienten todos los actores, Gobierno y productores, a discutir las ideas. 'Hay que meterle seriedad al debate y sustentar las propuestas con cifras y datos. Si se toma el tema a la ligera se podría estar enredando la prima de los productores', dijo.

Según Muñoz, en este momento hay temas que preocupan mucho más y que deberían estar en la agenda del Banco de la República, como por ejemplo la revaluación del peso.

'En ese estudio prácticamente no se habla de revaluación, y ese es un tema que afecta a todos los exportadores', puntualizó.

Exportación en mayo habría llegado a 550.000 sacos
Aunque el gerente de la Federacafé, Luis Genaro Muñoz, fue claro al afirmar que se trata de datos preliminares, en mayo las exportaciones habrían ascendido a 550.000 sacos, dato que es el más alto de los últimos cuatro años. 'La comercialización estuvo mucho mejor que en abril' dijo el dirigente gremial. Ante la disminución en el precio de la carga de los últimos días, Muñoz, señaló que esto se debe, principalmente, a que por cada saco de café hay 70 virtuales, lo que lo deja expuesto a volatilidad.

Las opiniones

Luis Genaro Muñoz
Gerente de la Federación Nacional de Cafeteros

'Sembrar la variedad robusta en la Orinoquía podría no solo dañar el valor agregado del café colombiano sino además poner en riesgo la prima adicional de los productores'.

Ricardo Sánchez
Presidente del Comité de Cafeteros de Caldas

'Al sembrar robusta la calidad no se pone en riesgo. En Brasil cultivan muchas variedades y diferencian sus productos, y nosotros también tenemos esa capacidad'.

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