Santos, balance de su gobierno

Santos: Premio Nobel de Paz. Cuatro doctorados Honoris Causa de cuatro Universidades prestigiosas. Acabó con 50 años de guerra con las Farc.

Jaime Escobar Peláez

Ni renunció ni lo tumbaron ni lo destituyeron ni se cayó ni fue a la cárcel ni se murió. En cambio, Mariano Rajoy, presidente de España y Dilma Roussef, del Brasil, fueron destituidos. El Presidente del Perú  Pablo Kuczynsky y el del Paraguay, Horacio Cartes, renunciaron. Raúl Sendic, vice-presidente del Uruguay y Ernesto Lula Da Silva, ex presidente del Brasil fueron procesados por corrupción. El primero, resolvió dimitir. El segundo, terminó en la cárcel. En Italia también había renunciado, hace un año, el Primer Ministro, y solo fue reemplazado este 1 de junio. David Cameron, Primer Ministro de Inglaterra, debió renunciar. Ricardo Martinelli, ex presidente de Panamá y Cristina Kirchner, ex presidenta de Argentina también están enredados con la justicia, por corrupción. Ya Martinelli fue extraditado de los Estados Unidos a Panamá. Daniel Ortega, presidente de Nicaragua y Nicolás Maduro, de Venezuela, se tambalean en la cuerda floja.

Santos: Premio Nobel de Paz. Cuatro doctorados Honoris Causa de cuatro Universidades prestigiosas. Acabó con 50 años de guerra con las Farc, el grupo guerrillero más antiguo de América Latina (esto solo le hubiera bastado como Presidente). Inició diálogos y trató de hacer la paz también con el ELN. Deja un país moderno, con muchos kilómetros de dobles calzadas y una política coherente en infraestructura,  91 aeropuertos intervenidos para mejorarlos, puertos remodelados; bajo desempleo, subsidio de desempleo y seguridad social por seis meses después de la pérdida del trabajo, prestaciones para las empleadas domésticas; creó Beps para jubilar con el 85% del salario mínimo a quienes no tienen derecho a una pensión; baja inflación, redujo la pobreza del 47,9% a 27.,9%: 5,4 millones de colombianos salieron de la pobreza; agua potable para 8 millones de colombianos adicionales; 3,4 millones de familias nuevas lograron acceso al gas natural; inmejorable imagen internacional; niveles de inversión extranjera envidiables; cobertura universal de salud, acabó con el paseo de la muerte; un país más educado, de 37 bachilleres de cada 100 que entraban a la universidad, pasó a 53 de cada 100; educación y libros gratuitos para toda la enseñanza primaria: 8,5 millones de niños beneficiados; extendió el WiFi a todo el territorio colombiano, deja 1.300 puntos de WiFi en el país; destape total de ollas podridas por la corrupción, absoluta libertad de prensa, cero presos políticos, mejora la justicia, bate récord en extradiciones, diezma al Clan del Golfo ( que ahora quiere rendirse) y a las bacrim; mejora indiscutible del deporte en sus ocho años de gobierno; 430.000 casas gratis para el pueblo, con los programas ”Vivienda gratis” y “Mi casa ya”; re-establecimiento de algunas horas extras suprimidas por Uribe; incremento inusitado del turismo nacional e internacional (más de 6,5 millones de visitantes, 28.2% más que el año anterior, y más de $ 5.787.7  millones de dólares de ingresos por este concepto en 2017), todo debido a la nueva seguridad que se siente en el país; puso de moda a Colombia en el plano internacional; deja buenas relaciones con todos los países, quizás con excepción de Venezuela por su situación actual, pero con la cual no ha roto relaciones; un nuevo censo nacional de población; reforma tributaria, absolutamente esencial, para recuperar parte de los $30.000 millones perdidos con la baja del precio del petróleo. Por lo que pueda pasar, deja una Corte Suprema de Justicia, una Corte Constitucional, un Consejo de Estado, un Consejo Nacional de la Judicatura, una Fiscalía, una Contraloría, una Auditoría.

Todo esto lo logró Santos a pesar de: la baja internacional del precio del petróleo en más de un 50%: de más de US$100 el barril llegó a estar en US$27; un paro camionero que duró más de un mes, dos temporadas del fenómeno del niño, cuyo intenso verano afectó al país; dos temporadas del fenómeno de la niña, de lluvias imparables y avalanchas como la de Mocoa; un paro agrario larguísimo, un paro de profesores de más de un mes, una inesperada inmigración de venezolanos a los que hubo que censar y atender en todos los campos, un paro de Avianca de más de dos meses, una oposición obstinada a todo lo que oliera a paz, al acuerdo de paz con las Farc, a las conversaciones con el ELN, a la Justicia Especial para la Paz (JEP), a la ley de tierras,etc. Y una herencia que le dejó Uribe: el monstruo de corrupción de Reficar y el fracaso de la represa de Ituango.

En resumen, Santos nos deja los siguientes diamantes:

Nos deja un país en paz. Desde la firma del acuerdo ha habido 5.000 muertos menos en Colombia. Hoy espantan en el Hospital Militar de Bogotá por falta de soldados heridos en combate.

1.400 kilómetros de dobles calzadas (4G). Una seguridad vial sin precedentes en el país. En total, 2.700 kilómetros de carreteras.

40.000 kilómetros de vías secundarias intervenidas ( a un costo de $1,4 billones)

75 terminales portuarios mejorados. Hoy Buenaventura es el puerto de agua dulce más eficiente del Pacífico.

91 aeropuertos intervenidos para mejorarlos. 54 de mayor envergadura. Hoy El Dorado es el primero en carga y el tercero en pasajeros en América Latina. Solo el de México y el de Sao Pablo, lo superan en pasajeros. Otros aeropuertos como el de Quibdó, el de Neiva, el de Yopal y el de San Andrés son dignos de conocer.

Reconstrucción de Gramalote, pueblo de Norte de Santander, después del terremoto de diciembre 17 de 2010.

Reconstrucción de Mocoa después de la terrible avalancha que sufrió.
Siete mil millones ($ 7.000.000.000) en inversión en proyectos productivos en Montes de María. Siete mil hectáreas restituidas a campesinos en esa zona.

Un Plan Maestro de Transporte a 20 años.

3,52 millones de colombianos adicionales consiguieron empleo, 3 de cada 4, con seguridad social.

2,4 millones de computadores gratis para los niños. Antes de su gobierno había 1 computador por cada 24 niños. Al final, era 1 por cada 4.
9.200.000 familias tienen gas natural. (3,4 millones lo adquirieron en su gobierno).

11 puentes sobre el río Magdalena.

La mayor inversión del país en toda su historia en carreteras 4G.

$90 billones  en ejecución de obras, que una vez concluidas posicionarán a Colombia como el tercer país de Latinoamérica en infraestructura, después de México y Brasil. La mayor inversión fue en Antioquia, con $ 20 billones. – $ 7.4 billones en 91 aeropuertos.

Estudios para un segundo aeropuerto en Bogotá.

Estudios listos y financiación asegurada de 15 billones de pesos para el Metro de Bogotá.

Planes definidos y financiación para autopistas de 4 carriles, en cada sentido, hacia el norte de Bogotá.

273 puentes nuevos en el país.

El próximo gobierno podrá lucirse inaugurando el 60% de las obras de infraestructura iniciadas en el gobierno de Santos y no concluidas debido a su gran magnitud.

6,5 millones de turistas en 1917 y US$ 5,78 millones de ingresos por este concepto. Se pronostican 7 millones de visitantes extranjeros para este año. No hay nada tan bueno como viajar a un país en paz.

30 páramos de los 37, protegidos. Antes del gobierno de Santos no había ninguno. Los 7 restantes se protegerán en lo que queda del 2018. Áreas protegidas de 41 millones de hectáreas.

Un Hospital Militar sin pacientes. Ni un solo militar muerto por las Farc desde la firma del Acuerdo de Paz

300.000 hectáreas restituidas a campesinos después del Acuerdo de Paz.

Iniciadas las negociaciones con el ELN, primero en Quito, luego en La Habana, a pesar de la oposición política de varios candidatos presidenciales. Posibilidad de un cese bilateral del fuego. Duque prometió acabar con estos diálogos.

Incautación de los mayores cargamentos de cocaína, en cooperación con el gobierno de España.

El programa de “Ser Pilo Paga”, que con todas sus polémicas, hoy disfrutan 40.000 estudiantes de estratos 2 y 3 en las mejores universidades públicas y privadas del país.

Educación gratuita primaria para más de 8 millones de niños.

30.000 aulas contratadas para construcción.

Presupuesto de educación mayor que el de guerra y defensa en los últimos cuatro años, y por primera vez.

Iniciación del programa de jornada única para primaria y bachillerato.

Creación de BEPS para jubilar con 85% del salario mínimo, a quienes no tengan derecho a la pensión. Un millón de inscritos.

Agua potable para 8 millones de colombianos adicionales.

475.000 casas gratis para el pueblo. Un millón setecientos cincuenta mil familias nuevas con casa propia, entre casas de interés social y casas de clase media con subsidios de intereses.

Compromiso de solo 2,5% del PIB para vigencias futuras, contra el 5,5% que dejó Uribe y el 6,0% que dejó Pastrana.

Salud universal. Cubrimiento para toda la población. Terminó con el paseo de la muerte. Obligación, bajo riesgo de cárcel, de atender a cualquier paciente que llegue a Urgencias.

Inflación controlada en menos del 3,5%. Comparada con la de Venezuela del 24,000% en 2017.

Tasa de interés del Banco de la República en un 4.25%.

Desempleo de un solo dígito.

Reducción del coeficiente Gini que mide la desigualdad económica en los países, del 0.57 al 0.51 (0.00 es la igualdad total, 1.00 es la desigualdad total).
Legalización, por intermedio de la Dian, de todos los dineros de colombianos en paraísos fiscales.

Agilización del otorgamiento de las pensiones de vejez, de un promedio de 4 años a un máximo de 9 meses.

Ley de Regalías que permitió distribuirlas en todo el país y que empoderó a los gobernadores para ejecutar grandes inversiones.

Puso a Colombia “de moda” en el mundo.

Mejoró la imagen de Colombia en la OIT (Organización Internacional del Trabajo) en Zurich, Suiza, que andaba de capa caída debido a la falta de respeto a los derechos laborales en gobiernos anteriores.

Después de siete años de intenso trabajo, logró la inclusión de Colombia en la Ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) a la cual solo pertenecen los 35 países más desarrollados y organizados del mundo, entre ellos: Alemania, Austria, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Israel, Japón, Noruega, Reino Unido, etc. Con razón ha sido llamada el “Club de los países ricos”, pues maneja el 70% del mercado mundial. La Ocde promueve políticas que mejoran el bienestar económico y social de las personas en todo el mundo. Ojalá que el Centro Democrático no “vuelva trizas” esta maravillosa oportunidad de avanzar en nuestro desarrollo. Ya Duque dijo que Colombia no podía pertenecer a este grupo. Claro que uno entiende que no es él, el que lo dice. Por supuesto la Ocde tiene como enemigos en Colombia a aquellos “que nunca han podido pensar en grande”.

No hace un mes fuimos aceptados, y ya se dice que los inversionistas internacionales están averiguando por Colombia. El próximo gobierno cosechará los frutos.

Logró también que Colombia fuera aceptada en la Otan, para la defensa del mundo, a la cual pertenecen 29 países tan poderosos como Alemania, Estados Unidos, Francia, España, Inglaterra, etc. Colombia es el único país latino-americano aceptado como socio global. Muy importante ahora, con la amenaza continua de Venezuela, apoyada por Rusia, China e Irán.

Con su Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo, a quien siempre apoyó, logró terminar con los carteles del azúcar, los pañales y los alimentos para el ejército, con multas de miles de millones de pesos jamás vistas en Colombia en períodos anteriores.

Buenas relaciones y respeto con las Cortes, y con la división de poderes.

Unificación de los regímenes subsidiado y contributivo de salud para efectos de prestación igual de servicios médicos y hospitalarios.

Nos deja 2.700 medicamentos farmacéuticos con control de precios. En 2010, no había ninguno.

A pesar de su impopularidad, debida a la ignorancia crasa del pueblo colombiano, objetó la ley, aprobada en el Congreso, de reducción de la contribución de salud para los pensionados del 12% al 4%. Su aprobación le habría significado el apoyo de los 2 millones largos de jubilados, pero le habría costado al país más de 3 billones de pesos anuales. La popularidad de Santos nunca fue su debilidad.

Llamados constantes a deponer los odios y buscar la unidad en Colombia. Por algo es el premio Nobel de Paz.

Censo nacional de población y hábitos de vida.

Apoyo sustancial al deporte que repercutió en los mayores triunfos colombianos de todos los tiempos. Construyó o mejoró 1.112 escenarios deportivos. Más de 3.070 medallas internacionales en diferentes deportes: ciclismo, tenis, fútbol masculino y femenino, patinaje, ciclo montañismo, pesas, salto largo, tiro, clavados. Colombia, campeón suramericano de deportes 2018, por encima del Brasil.

En su gobierno, clasificamos a dos mundiales de fútbol: años 2014 y 2018.
Deja seis (6) años de trabajo sobre la implementación de la factura electrónica.

La mayor inversión en la historia. 14.500 millones de dólares.

La mejor imagen internacional de un presidente colombiano en toda la historia, en especial en Inglaterra, Francia, España, Alemania y los Estados Unidos. Hoy lo invitan a dar conferencias al lado de los ex presidentes Bill Clinton y Tony Blair, con  honorarios de 100.000 dólares. Según la firma de conferencistas que lo contrata, Santos se ha convertido en “el personaje latinoamericano más cotizado”.

En su gobierno,  los colombianos pudieron viajar a 91 países sin visa. Los Estados Unidos la extendió por 10 años, en vez de 5. Antes de 2010, solo 26 países eximían a Colombia de la visa.

Las elecciones presidenciales y de cuerpos colegiados más pacíficas, más seguras y más independientes de los últimos 50 años. Y las más caudalosas.
Imparcialidad total con respecto a los candidatos presidenciales.

Rebaja significativa de la tasa de homicidios.

Traída del Papa Francisco que nos dejó importantes lecciones de vida y de perdón (“NO decaigan en el esfuerzo por construir unidad”).

Respeto total por las decisiones de la Corte Constitucional en temas referentes al aborto, a la igualdad de sexos, a la dosis mínima y a la eutanasia pasiva.

Cuatro años sucesivos de una producción récord de café de más de 14 millones de sacos, como nunca en la historia colombiana.

Introdujo el aguacate Hass colombiano al mercado americano.

Y miren estas cifras de la Revista Agricultura (mayo de 2018):

Gobierno Uribe                                   Gobierno Santos

Presupuesto para el agro                       16 bn$.                                                   25.4 bn$.
Índice de pobreza multidimensional. 53.1 %                                                        36.6 %

Alianzas productivas                                       219                                                             1.209
Nuevos empleos campesinos             39.000                                                      290.000
Créditos a campesinos                          25.6 bn$.                                                        85 bn$.
Índice de pobreza monetaria                   49.7%                                                               36%
Siembra anual                                          25.000 ha.                                             259.000 ha.
Tierras tituladas                                2.608.518 ha.                                         3.700.308 ha.
Vivienda campesina                                      83.623                                                     139.402
Exportaciones de alim.                         US$ 5.985                                                US$ 7.369
Siembra final                                        1.009.970 ha.                                         1.676.422 ha.

Y confieso que no voté por Santos sino por Mockus, para el primer período. Para el segundo, entre Santos y Oscar Iván Zuluaga, con la cédula inscrita en Cali, me fui para la finca para no tener la tentación de votar por ninguno de los dos.

No pasará mucho tiempo antes de que añoremos su gobierno.

Tanto le gustó el gobierno de Santos (el que dijo Uribe) al pueblo colombiano, que la mayoría votó otra vez por el que dijo Uribe (Duque). Más pocos quisieron votar por el cambio.

En el discurso del candidato-presidente, la noche de la elección, no hubo ninguna idea diferente a lo que Santos ha hecho y ha venido haciendo en estos ocho años. Por favor óiganlo otra vez.

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Iván Duque - Juan Manuel Santos - Análisis - Colombia - Gobierno